Separación de esposos puede ser “moralmente necesaria”: Papa

Elogia a los que “dan testimonio de su fidelidad”, pero admite que hay casos en los que el divorcio es inevitable “para sustraer a los hijos de la violencia”.
Sobre las parejas divorciadas, Francisco cuestionó: “¿Cómo acompañarlas para que los niños no se vuelvan rehenes del papá o de la mamá”.
Sobre las parejas divorciadas, Francisco cuestionó: “¿Cómo acompañarlas para que los niños no se vuelvan rehenes del papá o de la mamá”. (Filippo Monteforte/AFP)

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco reconoció ayer que la separación matrimonial en algunos casos “es inevitable” y hasta “moralmente necesaria”, sobre todo cuando reina la violencia en el hogar, en un mensaje claro de apertura ante los retos de la familia moderna.

“Hay casos en que la separación es inevitable, a veces inclusive moralmente necesaria, para sustraer a los hijos de la violencia, la explotación, la indiferencia y el extrañamiento”, afirmó ante miles de peregrinos que asistieron a la audiencia general en la plaza de San Pedro.

“Pidamos al Señor una fe grande para ver la realidad con su mirada”, clamó el pontífice.

El mensaje de Francisco fue lanzado un día después de que el Vaticano presentara el documento que guiará en octubre el sínodo de obispos de todo el mundo dedicado a la familia, en el que se propone “acompañar a los divorciados y a las familias con hijos gays”.

Heridas profundas

El Papa dedicó su catequesis a analizar las consecuencias del “vacío del amor conyugal”, habló de las “heridas profundas” que provoca la separación a los niños y rechazó que a esas parejas se les califique de irregulares.

“A nuestro alrededor encontramos diversas familias en situaciones así llamadas, irregulares, no me gusta esta palabra, y nos hacemos tantas preguntas. ¿Cómo ayudarlas? ¿Cómo acompañarlas para que los niños no se vuelvan rehenes del papá o de la mamá?”, resaltó.

 “Sabemos bien que en ninguna historia familiar faltan los momentos en los cuales la intimidad de los afectos más queridos es ofendida por el comportamiento de sus miembros. Palabras, acciones y omisiones que, en lugar de expresar amor, lo sustraen o, aún peor, lo mortifican”, indicó.

Aseguró que cuando estas heridas son descuidadas se agravan y se transforman en prepotencia, hostilidad y desprecio. “En ese punto pueden convertirse en laceraciones profundas que dividen a marido y mujer, que inducen a buscar en otra parte comprensión, sostén y consuelo. Pero a menudo estos ‘apoyos’ no piensan en el bien de la familia”, añadió.

“Cuando los adultos pierden la cabeza, cuando cada uno piensa en sí mismo, cuando papá y mamá se hacen daño, el alma de los niños sufre mucho, siente la desesperación. Y son heridas que dejan marca para toda la vida”, continuó.

“¿No estaremos anestesiados respecto a las heridas del alma de los niños? Cuando más se intenta compensar con regalos más se pierde el sentido de las heridas del alma”, aseveró.

Ante la crisis de la familia, el Papa elogió a aquellos “que sostenidos por la fe y por el amor a los hijos dan testimonio de su fidelidad a un vínculo en el cual han creído, aunque parezca imposible hacerlo revivir”, dijo.

“Pero no todos los separados sienten esta vocación. No todos reconocen, en la soledad, un llamado del Señor dirigido a ellos”, subrayó con un tono comprensivo.

La reflexión forma parte de los intensos debates que los obispos han tenido desde hace más de un año sobre cómo encarar los retos de la familia contemporánea, en particular la cuestión de autorizar la comunión para los divorciados, lo que genera fuertes divisiones.

Cambio de mentalidad

Según el vaticanista Marco Politi, Francisco está empeñado en fomentar un cambio de mentalidad dentro de la Iglesia, que hasta hace pocos años instaba a los varios miembros de la familia a soportar con paciencia y sumisión las desdichas matrimoniales al prohibir la comunión para divorciados.

“El Papa prepara el terreno para el sínodo de 2015, en el que se deberá llegar a un compromiso para que los divorciados que se vuelven a casar puedan acceder a la comunión”, explicó Politi, autor de la biografía de Francisco.

“Es un mensaje dirigido a los obispos más que a los fieles”, opinó.

Ayer el Vaticano reveló que se logró un “común acuerdo” para proponer un “camino penitencial”, bajo la autoridad de los obispos, para reintegrar en la Iglesia a los católicos divorciados, de acuerdo con el documento de trabajo del sínodo.

Ese texto fue elaborado con base en un cuestionario sobre el informe final del sínodo extraordinario que encabezó Francisco en octubre de 2014, en el que se abordaron temas tabú como homosexuales, eutanasia, aborto y matrimonio mixto.

“No se trata de autorizar el segundo matrimonio, como ocurre con los ortodoxos, sino de dar facultad a los obispos de autorizar la comunión, según el caso, a los divorciados que se vuelven a casar… Es un esfuerzo que se va a tener que hacer “, aseguró Politi.