Condenan a cuatro años de prisión a un ex oficial nazi

Oskar Gröning, de 94 años y conocido como el "contador de Auschwitz", fue declarado culpable por el tribunal de Luneburgo, atras un juicio en el que había pedido perdón.

Berlín

El ex oficial nazi de las SS, Oskar Gröning, conocido como el "contador de Auschwitz", ha sido sentenciado a cuatro años de prisión tras ser encontrado culpable del asesinato de 300 mil personas.

Gröning, de 94 años de edad, quien trabajó en el campo de exterminio de Auschwitz, durante la Segunda Guerra Mundial, fue declarado culpable por el tribunal de Luneburgo, al norte de Alemania, tras un juicio en el que había pedido perdón.

El ex oficial de la SS, una organización militar, policial, política, penitenciaria y de seguridad de la Alemania nazi, podría ser uno de los últimos altos oficiales del Tercer Reich en ser juzgado por un tribunal.

En declaraciones durante el juicio, que se prolongó cuatro meses, a la que asistieron sobrevivientes del Holocausto y familiares de las víctimas, Gröning admitió que sabía de los asesinatos.

"Para mí no hay duda de que comparto la culpa moral ... Pido perdón", señaló el anciano militar nazi.

"Esta culpa moral la confieso con arrepentimiento y humildad ante las víctimas, pero sobre la responsabilidad legal debe decidir usted. Lamento no haber dado a conocer esto antes y de manera más consistente", declaró Gröning.

Todavía no está claro es si el anciano tendrá que cumplir la condena. Solo si la sentencia es definitiva, la fiscalía procederá a examinar si el anciano deberá ingresar en la cárcel.

A la edad de 21 años, Groening se incorporó al ejército alemán y fue enviado a trabajar en el campo de concentración de Auschwitz en 1942.

Gröning fue el responsable de inspeccionar el equipaje de las personas que llegaban al campo, la mayoría judíos, para sustraer cualquier cantidad de dinero para enviarlo a las oficinas de las SS en Berlín para contribuir al financiamiento de la guerra.

El ex oficial enfrenta cargos relacionados con un período comprendido entre mayo y julio de 1944, cuando 137 trenes que transportan alrededor de 425 mil judíos llegaron a Auschwitz desde Hungría.

Al menos 300 mil fueron enviados directamente a las cámaras de gas, de acuerdo con documentos de la corte, en un periodo conocido como "Acción Húngara".

El caso contra Gröning era inusual ya que no participó directamente en el asesinato de los deportados, pero fue el primero en probar un nuevo argumento legal en Alemania, que ha dado lugar a una ola de nuevas investigaciones de sospechosos nazis.

Gröning fue considerado como un "eslabón necesario" de la maquinaria de exterminio nazi porque era consciente de que aquellos prisioneros considerados como "no aptos para trabajar" serían inminentemente asesinados en las cámaras de gas.

"Era consciente de que estaba brindando asistencia al asesinato. A través de su trabajo, apoyó la maquinaria de matar", dijo el fiscal Jens Lehrmann durante su comparecencia en la Audiencia de Luneburgo.

De este modo, la fiscalía entiende que Gröning apoyó los asesinatos masivos al menos de "forma secundaria" y que "el buen funcionamiento" del exterminio solo fue posible por el "trabajo fiable" que realizaba el personal del campo