Con sentada masiva, grupos antinucleares protestan en Taiwán

Alrededor de 10 mil personas se dieron cita en el palacio presidencial de Taiwán bajo el lema "Punto final a la energía nuclear y devolución del poder al pueblo".

Taipei

Grupos contrarios a la energía nuclear, entre ellos parlamentarios del opositor Partido Demócrata Progresista (PDP), han protagonizado hoy una sentada ante el palacio presidencial de Taiwán en apoyo del ex presidente de ese partido Lin Yi-hsiung, en huelga de hambre.

Lin, de 73 años, está en su quinto día de huelga de hambre en la iglesia presbiteriana Gikong del Nuevo Taipei, lugar que fue su residencia y donde fueron asesinadas su madre e hijas, y pide la detención de las obras de la cuarta central nuclear.

La sentada en contra de esta cuarta central, la energía nuclear y otras actividades relacionadas tuvo como lema "Punto final a la energía nuclear y devolución del poder al pueblo" y llegó a congregar hasta 10 mil personas, según datos de la policía.

Los organizadores del evento, que aseguraron hoy que no abandonarán la protesta, cuentan con el apoyo del PDP, de grupos antinucleares y de los estudiantes que ocuparon el Parlamento en marzo de este año.

Unos mil 800 policías protegían la zona alrededor del Palacio Presidencial de Taiwán y las actividades antinucleares incluyeron también carreras y otros actos para simbolizar la necesidad de huir de un eventual desastre nuclear.

El actual presidente del opositor Partido Demócrata Progresista, Su Tseng-chang, participó en los actos de protesta de hoy, tras llevar a cabo durante la semana encuentros con el presidente, Ma Ying-jeou, el primer ministro Jiang Yih-hua y los alcaldes de Taipei y Nuevo Taipei.

Su pidió a todos los dirigentes su apoyo para detener la construcción de la cuarta central de la isla, ya casi finalizada, y someter su destino a un referéndum especial, en el que no se exija la participación del 50 % del electorado, tal como estipula la actual normativa.

El dirigente opositor considera que la Ley de Referéndum de Taiwán, aprobada en 2006, es excesivamente exigente al requerir el voto de la mitad de los electores, lo que ha contribuido a que todos los referendos realizados hasta la fecha hayan sido declarados nulos debido a falta de la participación mínima exigida.

El presidente Ma Ying-jeou accedió a que el destino de la cuarta central nuclear sea decidido en referéndum, pero sólo después de que se finalicen las actuales pruebas de seguridad a que se está sometiendo y que aún pueden durar meses.

Ma y su gobierno sostienen que Taiwán necesita de la energía nuclear y que lo más importante es asegurarse de que las centrales son seguras.

En la actualidad un 19 % de las necesidades energéticas de Taiwán se cubren con la energía generada por sus tres centrales nucleares, dos de ellas ubicadas en el Nuevo Taipei y una en el distrito sureño de Pingtung.