Respaldan en tribuna juicio político a Dilma

Los mercados avalan el ascenso del vicepresidente Michel Temer al cargo; solo 2% de brasileños votaría por él en una eventual elección presidencial.
El Senado aprobó el juicio político a Dilma Rousseff.
El Senado respalda el juicio político a Dilma Rousseff. (Eraldo Peres/AP)

Brasilia

La presidenta brasileña Dilma Rousseff vivía anoche sus últimas horas de mandato, cuando al menos 41 de los 81 senadores habían manifestado en tribuna su intención de votar para que fuera sometida a un juicio político.

Tras más de 14 horas de un maratónico debate, esta madrugada seguían las intervenciones de los 69 legisladores que se inscribieron para hablar antes de que se realice la votación, que se hará a través de un panel electrónico. Cada legislador tenía 15 minutos para pronunciar su discurso.

La votación debía iniciar tras la intervención de todos los senadores inscritos para hablar, por lo que se esperaba, ya como mero trámite, que se realizara en el amanecer de hoy pero ya enmarcada en el compromiso realizado en tribuna de los 41 legisladores (mayoría simple) necesarios para impulsar el impeachment que apartaría a Rousseff de la presidencia por 180 días, mientras dura el proceso.

Tras meses de crisis política que tienen en vilo al gigante sudamericano, el pleno de la cámara alta decide si la presidenta debe ser juzgada por un “crimen de responsabilidad” al utilizar préstamos de bancos estatales para tapar agujeros del presupuesto durante su campaña a la reelección.

Una vez suspendida, Rousseff, la ex guerrillera de 68 años que en 2011 asumió como la primera presidenta de Brasil, será reemplazada de manera automática por su vicepresidente, Michel Temer, de 75 años, su ex aliado del partido de centroderecha PMDB devenido enemigo.

Cada vez más aislada, Rousseff retiró libros y otros objetos personales de su despacho en la Presidencia, donde el clima “es de velorio”, dijo personal del Palacio de Planalto (oficina del Ejecutivo) a varios medios locales y a las agencias de noticias internacionales. La mandataria tiene pensado emitir un mensaje a la nación hoy  a las diez de la mañana (tiempo local).

Una funcionaria de la Presidencia describió el clima como “muy triste”. “Muchos de nosotros estamos buscando nuevos empleos. No queremos trabajar para el vicepresidente”, dijo esta mujer que trabajó en el gabinete de Rousseff durante tres años.

Durante el juicio político, la mandataria permanecerá en la residencia oficial, el Palacio da Alvorada, posiblemente recibiendo la mitad de su salario.

La Plaza de los Tres Poderes, el corazón del gobierno brasileño usualmente repleta de transeúntes y tráfico, fue cerrada al público y desde anoche lucía desierta.

Proceso “traumático”

Rousseff, del Partido de los Trabajadores (PT), fue reelegida en octubre de 2014 por cuatro años, pero su elevada popularidad, impulsada por programas sociales que sacaron a millones de la pobreza, se ha hundido al 10% en medio de una recesión económica que se anticipa como la peor en décadas.

Su desgaste fue agravado por el megafraude descubierto hace dos años en la estatal Petrobras, que tiene en la mira a decenas de políticos del PT y a aliados, así como a poderosos empresarios.

La mandataria no es blanco de ninguna investigación o acusación por corrupción. Pero tanto aliados como rivales, muchos de ellos legisladores en funciones que se disponen a votar por el impeachment, son investigados o acusados en este inmenso escándalo que robó a Petrobras más de 2 mil millones de dólares.

Si Rousseff es finalmente declarada culpable al cabo de un juicio que puede durar hasta seis meses, Temer quedará al frente del país hasta 2018.

El vicepresidente cuenta con el apoyo de los mercados, pero su popularidad es ínfima: solo 2% de los brasileños votaría por él en elecciones presidenciales.

La crisis política alcanza su auge a menos de tres meses de los Juegos Olímpicos en Río de Janeiro, y en medio de una epidemia de zika, un virus transmitido por mosquitos que provoca microcefalia en bebés, y cientos de miles de casos de dengue, chicunguña y el virus H1N1.


Policía contra manifestantes

Manifestantes a favor de la presidenta Dilma Rousseff se enfrentaron anoche con la policía frente al edificio de la cámara alta, mientras los senadores debatían la posibilidad de llevar a la mandataria a un juicio político.

Tras las breves pero intensas confrontaciones, los agentes utilizaron gas pimienta para contener a los manifestantes. Los inconformes, en su mayoría de grupos feministas, lanzaron pirotecnia a las líneas policiales. Los trabajadores de emergencia trasladaron a varias personas fuera de la zona luego de que resintieran los efectos del compuesto químico.

Dentro de la cámara alta, la senadora del Partido Comunista Vanessa Grazziontin expresó su preocupación por lo que dijo eran niveles crecientes de “violencia innecesaria” en contra de los manifestantes a favor de la presidenta.

Un muro erigido a la mitad del jardín del recinto legislativo separaba a los varios miles de seguidores de Rousseff de un grupo similar de personas partidarias del juicio político. Entre estas últimas reinaba un ambiente festivo, en el que los manifestantes tomaban cerveza mientras portaban la camiseta verdeamarelha de la querida selección nacional de futbol.

 Fechas claves en el mandato de Dilma

El impeachment es una norma jurídica incluida en la Constitución brasileña que designa el proceso que enjuicia políticamente a un alto cargo público por infringir sus deberes y que puede resultar en su destitución del cargo.

15 noviembre 2015

Juristas solicitan abrir un juicio político, basado en supuestas maniobras de maquillaje fiscal de Dilma Rousseff en las cuentas públicas de 2014 y 2015.

2 de diciembre de 2015

El presidente de la cámara baja, Eduardo Cunha, enemigo declarado del gobierno y acusado de corrupción, autoriza los trámites hacia el proceso legislativo contra Rousseff.

8 de diciembre

Instalan la comisión especial que analiza si hay fundamentos para la apertura de un juicio.

9 de diciembre

El Supremo Tribunal Federal (STF) decide suspender los trámites del juicio por error de procedimiento.

16 de diciembre

El STF destraba el desarrollo del pedido de impeachment, congelado por conflictos procesales.

17 de marzo de 2016

La cámara baja elige a 65 miembros de una comisión especial para determinar si hay pruebas jurídicas para abrir la causa. El mismo día, el Congreso notifica a la presidenta que inició el trámite para un juicio político.

6 de abril

El instructor de la comisión, Jovair Arantes, considera que existen méritos suficientes.

11 de abril

La comisión especial vota por 38 votos a favor y 27 en contra que existen razones para abrir el proceso contra la mandataria.

12 de abril

Rousseff acusa a Michel Temer, su vicepresidente, de ser el “jefe de la conspiración” para acortar su mandato.

15-17 de abril

El pleno de la cámara debate el juicio y da luz verde al mismo.

19 de abril

El Senado recibe el pedido de impeachment.