Una semana después de entrada de peshmergas, Kobane sigue igual

Mientras los milicianos kurdos sirios no han conseguido derrotar a los yihadistas a pesar de la ayuda de sus hermanos iraquíes, en Alepo la situación de los rebeldes es crítica ante el ejército sirio.
Un francotirador de las Unidades de Protección del Pueblo Sirio Kurdo (UPYG), defiende su posición detrás de sacos de arena, en Kobane
Un francotirador de las Unidades de Protección del Pueblo Sirio Kurdo (UPYG), defiende su posición detrás de sacos de arena, en Kobane (AFP)

Beirut, Damasco

Los milicianos kurdo sirios no han conseguido por el momento revertir la situación en el enclave de Kobane, en la frontera entre Siria y Turquía, al cumplirse hoy una semana de la llegada de los "peshmergas", fuerzas kurdo iraquíes, para combatir a los yihadistas.

Desde la ciudad kurdo siria, el activista Mustafa Bali explicó a Efe por teléfono que el frente de batalla permanece casi inalterado en la parte oriental de la población, por donde los combatientes del grupo radical Estado Islámico (EI) lograron irrumpir el 6 de octubre.

"Por el este, apenas hay movimiento, aunque las Unidades de Protección del Pueblo (milicias kurdo sirias) y los "peshmergas" oponen una gran resistencia", indicó el activista. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó hoy de que los combates entre ambos bandos se centran en las proximidades del Ayuntamiento y en la plaza de la Libertad, al igual que hace una semana.

Por su parte, el viceministro de Asuntos Exteriores del Gobierno autónomo de Kobane, Idris Nuaman, aseguró a Efe en una conversación telefónica que ha habido progresos porque, gracias a los "peshmergas", los kurdos disponen ahora de artillería y armas pesadas, con lo que pueden atacar los tanques del EI.

Nuaman dijo que los combatientes kurdos han avanzado por el este, en el barrio de Kaniya Kurdan, y por el sur de la urbe, pero no ofreció más precisiones. Las Unidades de Protección del Pueblo afirmaron hoy en un comunicado que sus fuerzas llevaron a cabo anoche varias operaciones en ese distrito, en los alrededores del Ayuntamiento y en la plaza de la Libertad, donde los yihadistas se vieron obligados a retroceder.

El EI inició la ofensiva contra Kobane, ubicada en el norte de la provincia septentrional de Alepo, el pasado 16 de septiembre. Un total de 161 "peshmergas", enviados por las autoridades de la región autónoma del Kurdistán iraquí, entraron el viernes pasado por la noche a Kobane, a través de Turquía.

Durante la semana pasada, llegaron también a esta zona decenas de miembros del Ejército Libre Sirio (ELS) para ayudar a los kurdos a defender la ciudad de los extremistas. Esta zona es uno de los tres principales enclaves kurdos de Siria, junto a Afrín, también en Alepo, y Al Yazira, en la provincia de Al Hasaka (noreste).

Mientras, la situación para los rebeldes moderados en la ciudad de Alepo, en el norte de Siria, es cada vez más crítica: el barrio bajo su control está a punto de quedar aislado del mundo exterior, dijo hoy a dpa un activista del Ejército Libre de Siria (ELS), identificado con el nombre de guerra de Abu Yazan al Halabi.

 Además, los opositores critican que la comunidad internacional los ha abandonado en su lucha contra el régimen de Bashar al Asad. Las tropas del régimen están intentando cercar la ciudad, dijo Abu Yazan. Los soldados sirios, respaldados por combatientes de la milicia libanesa Hezbolá, bombardearon el área de Handarat, en las afueras de la ciudad, sin que se reportaran bajas.

También se registraron fuertes combates cerca de un edificio de la inteligencia militar en el sector oeste de la ciudad. "El régimen y sus aliados libaneses están utilizando todos los medios para avanzar en Alepo", dijo Abu Yazan a dpa. "Pero hasta el momento la oposición mantiene el terreno pese al uso de misiles y aviones de combate por el régimen".

Alepo es considerado uno de los escenarios de guerra más estratégicos de la guerra civil siria. Por un lado, es atacada por las tropas del régimen desde varios flancos y por otro, el grupo yihadista Estado islámico (EI) intenta conquistar la ciudad desde el norte. Los expertos creen que los rebeldes moderados apenas podrían recuperarse de una eventual derrota en esa ciudad.

El Ejército sirio controla la mayor parte de Alepo, pero los rebeldes controlan varios barrios en el noreste de la ciudad. Su única conexión con el exterior es una ruta hacia el norte en dirección a Turquía. La aviación siria bombardea a diario las rutas de suministro de los rebeldes hacia Turquía hasta el punto de que ese trayecto ya se ha bautizado con el nombre de "ruta de la muerte".

En esa carretera por todas partes se ven automóviles ardiendo. Abu Yazan pidió por ello a la comunidad que dote al ELS de defensas antiaéreas. "El hecho de que las fuerzas del régimen utilicen aviones hace la diferencia", señaló.

El presidente del consejo regional opositor de Alepo, Abdul Rahman Dadam, acusó a la comunidad internacional de dejar a los rebeldes en la estacada. Con ataques aéreos, Estados Unidos y sus aliados intentan salvar Kobane, pero "¿por qué no se dan prisa con Alepo y salvan la ciudad de que caiga en manos del régimen?", señala el opositor.

Con su silencio, la comunidad internacional está permitiendo al presidente Al Asad que continúe matando, considera Dadam. El martes, el ministro de Exteriores francés, Laurent Fabius, hizo un llamamiento a apoyar a la oposición siria en Alepo. Además, el enviado para Siria de la ONU, Staffan de Mistura, advirtió del peligro de que continúe el avance de los extremistas.

Estados Unidos y sus aliados de la coalición internacional bombardean desde hace semanas posiciones del Estado Islámico en Siria e Irak pero no actúan contra las fuerzas del régimen sirio, algo que ha sido muy criticado por los rebeldes.

Por otro lado, rebeldes del Frente Al Nusra, vinculados a Al Qaeda, se hicieron con al menos tres pueblos que estaban en manos de la oposición siria en la provincia de Idlib, en el noroeste de Siria, consolidando su control en el área, informó el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. El Frente Al Nusra se hizo con el control de Safhun, Al Futira y Hazareen, en las afuerzas de Idlib. Una cuarta localidad podría además haber caído en sus manos.

A comienzos de mes, la agrupación radical expulsó al Frente Revolucionario Sirio y al Movimiento Hazm, más moderados, de Yabal al Zawya y Yisr al Shugur, a las afueras de Idlib.
"En torno al 70 por ciento del territorio controlado por los rebeldes en Idlib está ahora en manos de Al Nusra", señaló a dpa el líder del Observatorio, Rami Abdel-Rahman. Los últimos avances de los rebeldes extremistas han debilitado a la oposición moderada que combate contra el presidente sirio, Bashar al Asad.

Asimismo, al menos cuarenta personas murieron ayer en enfrentamientos entre las fuerzas del régimen de Bashar al Asad y rebeldes islamistas en una población de las afueras de Damasco, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Veintiséis fallecidos eran miembros de las conocidas como Fuerzas de Defensa Nacional, milicias civiles progubernamentales, que perdieron la vida en los combates contra el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, y otras brigadas islamistas afines.

Los restantes catorce muertos pertenecían al bando de los insurgentes, que lanzaron un ataque contra la localidad de Beit Tema, al suroeste de la capital, que derivó en enfrentamientos contra las tropas del régimen.

Mientras, en las zonas de Yobar y Al Qabun, en el noreste de Damasco, prosiguen los combates entre el Frente al Nusra y efectivos gubernamentales apoyados por combatientes del grupo chií libanés Hezbolá. La aviación gubernamental siria bombardeó distintas áreas de Yobar, sin que se conozca si ha habido víctimas. 

Por otro lado en Irak, las tropas del gobierno y de clanes aliados repelieron un ataque del EI contra la estratégica ciudad de Haditha, en el oeste del país, situada en la provincia de Al Anbar, feudo de los extremistas, informó Al Sumaria News.

Se trataría del segundo ataque en tres días contra la ciudad, situada a 260 kilómetros de Bagadad, y donde se encuentra la segunda mayor presa hidroeléctrica del país. Según medios locales, los yihadistas mataron en la provincia de Al Anbar a más de 500 miembros de un clan sunita en los últimos días.