Relaciones EU-Arabia, sólidas pese a Siria: Kerry

El secretario de Estado de EU, que se encuentra ya en Polonia, afirmó que a pesar de las divergencias sobre el conflicto armado sirio las relaciones con Riad permanecen sólidas, aunque su par ...
Kerry, con su par árabe, Saud al Faisal, en Riad
Kerry, con su par árabe, Saud al Faisal, en Riad (AFP)

Riad

El secretario de Estado estadunidense, John Kerry, que llegó esta noche a Polonia, aseguró hoy en Riad, la capital de Arabia Saudí, que las relaciones entre Estados Unidos y sus aliados saudíes permanecían sólidas a pesar de las divergencias sobre Siria que no logró limar. Enviado de urgencia a Riad para apaciguar las tensiones entre los dos países, Kerry afirmó durante una conferencia de prensa con su homólogo saudí, el príncipe Saud Al Faisal, que "no hay divergencias" sobre la crisis siria.

Pero el príncipe Saud, cuyo país apoya sin reservas a la oposición armada al régimen del presidente Bashar al Asad, afirmó que las negociaciones sobre la crisis siria "no pueden mantenerse indefinidamente" y que había que "poner fin a las tragedias". "No hay divergencias en nuestro objetivo común en Siria", insistió el secretario de Estado, quien fue recibido por primera vez en Riad por el rey Abdalá.

Washington "no se quedará de brazos cruzados mientras el (presidente sirio Bashar al) Asad sigue usando armas" contra su propia gente, añadió. Aseguró sin embargo que Estados Unidos se oponía a una intervención militar: "salvo una solución negociada, no vemos muchos medios para poner fin a la violencia (...) porque no disponemos de la autoridad legal, la justificación o el deseo en este momento para encontrarnos en medio de una guerra civil", dijo.

"El reino de Arabia Saudí sabe perfectamente la importancia de las negociaciones para resolver las crisis, pero estimamos que no pueden seguir indefinidamente", afirmó por su parte su homólogo saudí. El príncipe Saud subrayó que las relaciones "entre amigos reposan sobre la franqueza" y que "las divergencias son normales".

Arabia Saudí reprocha a Estados Unidos su inacción ante el drama sirio, y no oculta su cólera tras la renuncia, en septiembre, del presidente Barack Obama a llevar a cabo ataques selectivos contra el régimen de Asad.

Riad está también preocupada por el eventual acercamiento de Washington con el nuevo presidente de Irán, el moderado Hasan Rohani, lo que podría repercutir en las relaciones con las monarquías árabes del Golfo. El príncipe Saud aseguró a este respecto que "Siria es un territorio ocupado" debido a la presencia de las fuerzas iraníes.

Estimó que "la iniciativa más importante que (Irán) podía tomar para demostrar su buena voluntad es retirarse de Siria con su aliado libanés, el Hezbolá" chiita, cuyos miembros participan en los combates junto a las fuerzas de Bashar al Asad. El domingo en El Cairo, primera etapa de su gira regional de once días, John Kerry aseguró que Estados Unidos sigue al lado de sus aliados en una región desestabilizada por la Primavera Árabe.

"Estaremos ahí para Arabia Saudí, los Emiratos, los cataríes, los jordanos, los egiptos y los otros. No permitiremos que estos países sean blanco de ataques exteriores", afirmó.

Reconoció que Washington quizá ha optado por unas "tácticas" diferentes a sus aliados en el conflicto en Siria, pero aseguró que todas tienen el mismo objetivo. "Todos compartimos el mismo objetivo, es decir, salvar el Estado sirio y el establecimiento de un gobierno de transición (...) que pueda dar la oportunidad al pueblo de Siria de elegir su futuro", dijo, antes de dejar claro que Asad no puede formar parte de este proceso.

Washington, Moscú y la ONU tratan, no sin dificultades, de reunir en Ginebra una conferencia internacional con la participación del régimen y de la oposición para encontrar una solución política al conflicto sirio. La oposición, muy dividida sobre su participación, reclama garantías para que la conferencia, denominada Ginebra-2 aboque en la salida del Asad, lo que el régimen rechaza.

El príncipe Saud estimó que le correspondía a la Coalición Nacional de la Oposición siria, cuyo jefe Ahmad al Jarba es cercano a Riad, decidir si participa en esta conferencia. "Su participación mostraría que dan una oportunidad a la paz y que no rechazan las negociaciones", afirmó. Para expresar su frustración ante el bloqueo en Siria y las aperturas hacia Irán, Riad había anunciado el 18 de octubre su negativa a ocupar su escaño en el Consejo de Seguridad de la ONU.

De otra parte, Kerry llegó esta noche a Polonia para hablar sobre las relaciones comerciales bilaterales y el proyecto de instalación de un sistema de defensa antimisil estadunidense en ese país en 2018. La visita de Kerry se produce en medio de una polémica con Europa tras la revelación de un amplio programa de espionaje estadounidense, que ha tenido repercusiones en las relaciones trasatlánticas.

El jefe de la diplomacia estadunidense admitió el jueves por primera vez que su país fue a veces "demasiado lejos" en materia de espionaje. A su llegada a Varsovia, el Secretario de Estado fue a depositar una ofrenda floral en honor a Tadeusz Mazowiecki, el primer jefe de gobierno no comunista en Polonia y en la antigua Unión Soviética, que murió recientemente a la edad de 86 años.

Kerry "se reunirá con responsables polacos para hablar sobre alianzas de defensa con Polonia, entre otros temas de interés general, como la contribución central de Polonia en la promoción de la democracia y el aumento de la influencia de la OTAN", indicó su portavoz Jennifer Psaki. Un proyecto de escudos antimisiles de la OTAN en Europa, diseñado para contrarrestar una posible amenaza de Irán, prevé el despliegue de aquí a 2018 de 24 misiles interceptores SM3-IIA en Polonia, e igual número en Rumanía.

Psaki indicó además que "Polonia es el principal socio comercial de Estados Unidos en Europa central y que Estados Unidos es uno de los principales inversionistas extranjeros en Polonia". "Es una relación económica extremadamente importante", subrayó la vocera. Kerry se reunirá el martes con el primer ministro polaco Donald Tusk y el ministro de Asuntos Exteriores Radoslaw Sikorski.