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Jueves , 24.05.2018 / 02:15 Hoy

Se cierra la cumbre que Cuba soñó

Al cabo de dos días, la isla caribeña bloqueada desde hace 52 años por EU logró proyectarse como una nación integrada a sus pares del continente, pese al aislamiento de Washington.

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Sandra Sosa

América Latina y el Caribe cerraron ayer una cumbre de dos días en La Habana con la proclamación del área como "zona de paz", en una cita que dio un espaldarazo a Cuba con la masiva presencia de líderes de los otros 32 países que integran la región.

La cita de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) fue soñada para Cuba en su deseo de proyectarse como una nación integrada a sus pares del continente, pese al aislamiento impuesto por Estados Unidos con un embargo económico desde hace más de 50 años.

"Ahora tengo el honor de proceder a la entrega de la presidencia pro témpore de la Celac a la excelentísima señora Laura Chinchilla, presidenta de Costa Rica, a la que le deseamos los mayores éxitos", dijo Castro después de un año en el que Cuba estuvo al frente del mecanismo regional.

La cita de Celac es la segunda que se realiza desde su constitución formal en 2011 con el impulso del fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez.

Este mecanismo de diálogo y concertación fue concebido como una instancia propia de la región sin presencia de Estados Unidos y Canadá, a diferencia de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Para algunos países, en especial para los del bloque "bolivariano" aliados a Venezuela, la OEA es una antagonista de la Celac. Pero Chinchilla dijo que no es así como lo ve su país, que será el encargado de organizar la siguiente cumbre.

"La misión de Celac no es oponerse ni competir con otras entidades existentes", señaló, y "no existe para buscar necesariamente enemigos sino para desarrollar iniciativas y desarrollar también mejores aliados".

La Habana sirvió también de escenario para el primer encuentro cara a cara entre los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y de Perú, Ollanta Humala, después de un fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya que determinó que Lima y Santiago deben volver a trazar su frontera marítima.

Entre los asistentes a la cumbre estuvieron el titular de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, y el de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, que se mantuvo todo el tiempo con un perfil bajo.

Chávez, que murió el 5 de marzo pasado a los 58 años por un cáncer, fue una figura omnipresente pese a su ausencia, con palabras de amistad y respeto en los discursos de sus colegas, sobre todo por su papel en la conformación de la Celac.

La Habana sirvió también para un encuentro entre la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, y de su par de Uruguay, José Mujica, enfrentados por una fábrica de celulosa instalada en territorio uruguayo en zona fronteriza y asuntos de comercio bilateral.

La disidencia cubana denunció durante la cumbre la detención o retención en sus casas de decenas de activistas y pidió reunirse con las delegaciones.

Sin embargo, solo fueron recibidos en la sede diplomática de Costa Rica —por el embajador y un delegado de ese país— el disidente Elizardo Sánchez y otra activista.

"América Latina debe ser una región de paz, justicia y progreso asentada en instituciones que procuren ser cada vez más abiertas, democráticas, cada vez más abiertas a la participación ciudadana", expresó Chinchilla en su discurso.

El ex presidente Fidel Castro, de 87 años, que llegó al poder en 1959 y lo entregó a su hermano Raúl en 2006, recibió en su casa a varios de los dignatarios, entre ellos a Ban, y a la presidenta Kirchner.

Con una actitud afable en su papel de anfitrión, Raúl Castro, cinco años menor que Fidel, se permitió bromear con la longevidad y el tiempo que llevan entre ambos en el poder: "Los Castro somos longevos y firmes".

El presidente cubano y su hermano Fidel gobiernan en conjunto la isla desde hace más de medio siglo tras el triunfo de la revolución de 1959. Raúl Castro ha anunciado sin embargo ya que dejará el poder en 2018, cuando se haya cumplido el mandato de cinco años que asumió formalmente en febrero de 2013.

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