• Regístrate
Estás leyendo: Scioli y Massa lanzan sus planes económicos al iniciarse campaña en Argentina
Comparte esta noticia
Miércoles , 26.09.2018 / 06:45 Hoy

Scioli y Massa lanzan sus planes económicos al iniciarse campaña en Argentina

El candidato oficialista y el peronista disidente no mencionaron en sus programas la palabra devaluación, a 34 días de los comicios para suceder a la actual presidenta, Cristina Kirchner.

Publicidad
Publicidad

Dos de los tres principales candidatos presidenciales argentinos presentaron lineamientos de sus planes económicos, sin mencionar la palabra devaluación, al iniciarse este lunes la campaña en Argentina, a 34 días de las elecciones para suceder a Cristina Kirchner.

Daniel Scioli, candidato presidencial por el oficialista Frente para la Victoria (FPV), que lidera todos los sondeos, apostó a "lograr una inflación de un dígito pero nunca a costa de un ajuste" y prometió atraer inversiones por 30 mil millones de dólares en cuatro años si llega al Gobierno.

Scioli, quien aparece primero en las encuestas para las presidenciales del 25 de octubre, encabezó hoy en un teatro de Buenos Aires el acto "Encuentro para el desarrollo argentino", en el que aseguró que el ingreso de divisas al país se va a conseguir exportando y no endeudándose.

El próximo gobierno heredará una alta inflación que acumula entre enero y agosto 9.4% según estadísticas oficiales que prevén 15.6% para el año, pero el índice calculado por consultoras privadas en esos ocho meses supera 20%.

Sectores empresariales se quejan de falta de competitividad que atribuyen a lo que consideran un retraso cambiario, con la moneda valuada en 9.40 pesos por dólar en el mercado oficial.

Scioli aseguró que mantendrá el sistema de "flotación administrada y el tipo de cambio seguirá definido por el Banco Central y no librado al mercado". En un acto en un teatro del centro de Buenos Aires, con presencia de empresarios, sindicalistas, ministros y activistas, Scioli se postuló como la garantía de gobernabilidad.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito con casi 40% del padrón, enumeró sus cuatro metas: "crecimiento económico sostenido, pleno empleo, distribución del ingreso y mayor calidad de vida para cada argentino".

Prometió continuidad en la política económica de promoción de la industria y el mercado interno, llevada adelante en los gobiernos de Néstor Kirchner (2003/7) y Cristina Kirchner (2007/2015) y dijo que pretende que Argentina "no sea un paraíso financiero o fiscal" sino "un paraíso productivo".

El candidato del kirchnerismo prometió "profundizar las relaciones internacionales, alentar nuevos mercados para la exportación y atraer, fundamentalmente, nuevas inversiones", en el detalle de su plan para la economía argentina, necesitada de la entrada de la divisa norteamericana. "Necesitamos también un Banco Central que siga fortaleciendo sus reservas para asegurar nuestra soberanía macroeconómica", sostuvo Scioli.

El gobernador bonaerense también aventuró hoy qué sucederá, en su eventual Administración, con el tipo de cambio, un asunto espinoso en la campaña presidencial, pues los candidatos no han querido dar hasta el momento demasiadas definiciones sobre qué harán con el llamado "cepo cambiario" si llegan a la Presidencia.

Con reservas internacionales comprometidas por una abultada factura energética y sucesivas caídas en el superávit comercial, el Gobierno argentino impuso a finales de 2011 restricciones a la compra de dólares, conocidas como "cepo cambiario".

Ante estas restricciones, en el país floreció un mercado ilegal de divisas, en el que actualmente la divisa estadunidense se consigue por casi 16 pesos por unidad. En contraste, el dólar cotiza a 9.37 pesos en el mercado oficial, en una depreciación constante y una situación que los economistas consideran como "atraso cambiario".

"El tipo de cambio lo va a fijar el Banco Central en la flotación administrada. Nosotros no vamos a dejarlo librado al mercado", aseguró Scioli sobre la cotización del dólar.

Argentina tiene, además, un acceso limitado a los mercados de crédito, a causa del litigio que mantiene en la Justicia de Nueva York con fondos de inversión que adquirieron bonos tras el cese de pagos a fines de 2001 y que no aceptaron los canjes de deuda realizados en 2005 y 2010.

Scioli se refirió también a estos fondos, que reclaman al país 1.330 millones de dólares más intereses y representan apenas el 7 por ciento de los tenedores de bonos del cese de pagos de 2001. "No es necesario pagarles a los fondos buitres para acceder a la financiación internacional destinada a apuntalar la infraestructura social y productiva", remarcó.

"Seguiremos trabajando para pagarles al 100 por ciento de nuestros acreedores internacionales, pero en condiciones justas, legales, equitativas y sustentables", añadió Scioli.

A casi un mes para las presidenciales, los sondeos dan como favorito a Scioli para el próximo 25 de octubre, pero no aseguran el triunfo en primera vuelta sobre el frente opositor Cambiemos que encabeza el conservador Mauricio Macri, segundo en las encuestas.

En otro teatro, el candidato opositor Sergio Massa, un ex kirchnerista pasado a la oposición y tercero en las encuestas, presentó sus propuestas acompañado por el ex ministro de Economía de Néstor Kirchner, Roberto Lavagna, mentor del canje de deuda en 2005.

Argentina declaró en 2001 el mayor default la historia por casi cien mil millones de dólares en medio de una crisis sin precedentes, pero logró reestructurar 93% de la deuda en los canjes de 2005 y 2010. Aún afronta un litigio legal en Estados Unidos con fondos especulativos que rechazaron esos canjes. "La economía necesita un gobierno serio. Por eso, si el pueblo me da la responsabilidad voy a gobernar con Roberto Lavagna", dijo Massa.

Entre otras promesas, dijo que en su eventual gobierno Argentina crecerá "en cuatro años 5 puntos de nuestro producto". Agregó que levantará en 100 días las vigentes restricciones cambiarias, bajará "la presión impositiva un 30%" y eliminará impuestos al salario así como las retenciones a las exportaciones de trigo, maíz y girasol.

Mauricio Macri, alcalde conservador de la capital y candidato del frente opositor Cambiemos, segundo en los sondeos, hace campaña personalizada recorriendo el país pero hasta ahora evitó pronunciarse sobre sus propuestas económicas.

Balotaje sí, balotaje no

Scioli lidera todos los sondeos, pero no está claro si eso le alcanzará para ganar en primera vuelta y evitar un balotaje, previsto el 22 de noviembre, con Macri o, eventualmente, con Massa. Los otros candidatos progresistas y de izquierda obtienen menos del 6% en las encuestas.

Para evitar un balotaje, un candidato debe obtener más de 45% de los votos --posibilidad que no se vislumbra en los sondeos--, pero también le sirve tener 40% si le saca 10 puntos de diferencia al segundo.

Varias encuestas publicadas durante el fin de semana coinciden en considerar favorito a Scioli pero en ningún caso supera el piso de 45%, por lo que cobra relevancia el comportamiento de los indecisos.

La encuestadora Aresco, del consultor Julio Aurelio, pronostica un 38.5% para Scioli; un 27.9% para Macri; y 17.2% para Massa, pero con la proyección de indecisos, Scioli podría imponerse en primera vuelta, ya que llegaría al 40.6% y Macri quedaría con 29.4%, a más de 10 puntos.

Otro sondeo de González y Valladares, plantea un escenario con Massa acercándose a Macri en la competencia por llegar al balotaje: Scioli sacaría 37.9%, Macri 26.7% y Massa 24.2%. Ricerdo Rouvier & Asociados anticipa un triunfo del oficialismo en primera vuelta con 41.2%, seguido por Macri (31.1%) y Massa (19.9%).

La consultora IPSOS de Mora y Araujo, también da por ganador a Scioli con 38.4%, pero con la proyección de indecisos evitaría un balotaje al llegar al 42.6% y distanciarse más de 10 puntos del 28.1% de Macri (25.3% sin esa proyección).

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.