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Lunes , 23.07.2018 / 07:10 Hoy

Santos y 'Timochenko', de enemigos a pilares de la paz tan ansiada

El acuerdo final permitirá normalizar la política de ese país y la guerrilla podrá participar ahora en la vida institucional.

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La Aldea

Un presidente de centroderecha, de familia rica, y un jefe guerrillero marxista de origen campesino se han jugado su capital político por un acuerdo de paz en Colombia, para acabar con más de medio siglo de conflicto armado.

Enemigos de larga data, el presidente Juan Manuel Santos y el jefe máximo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, comunistas), Rodrigo Londoño (alias Timoleón Jiménez o Timochenko), pasarán a la historia como los artífices del inédito pacto alcanzado después de casi cuatro años de conversaciones y tres fracasos de gobiernos anteriores.

Santos, que ha querido la paz desde que fue elegido presidente en 2010 y reelecto en 2014, dirigió una feroz lucha contra las FARC como ministro de Defensa de su predecesor, Álvaro Uribe, de ultraderecha y cercana a las fuerzas paramilitares.

Según uno de sus asesores y también cuñado Mauricio Rodríguez, Santos "hizo la guerra como un medio para lograrla". Su meta: "debilitar a las FARC para obligarlas a sentarse a la mesa".

"Toda mi vida he sido un implacable adversario de las FARC", dijo Santos, de 65 años, durante la firma del pacto de cese el fuego con las FARC en junio, en Cuba. "Pero defenderé con determinación su derecho a expresarse por las vías legales, así nunca estemos de acuerdo", añadió.

La misma determinación ha mostrado Timochenko, de 57 años, líder de las FARC desde 2011, y tercer jefe máximo en la historia de esa guerrilla nacida de una insurrección campesina en 1964.

"Afortunadamente hemos logrado llegar a puerto seguro. Se ha terminado la incertidumbre", dijo poco antes del anuncio del acuerdo logrado también La Habana, sede de las negociaciones desde fines de 2012. "El acuerdo final nos permitirá por fin retomar el ejercicio político legal mediante la vía pacífica y democrática", estimó en junio.

Timochenko pudo convencer a sus tropas de la necesidad de la paz ya que es "uno de los tipos más queridos" por su estrecha relación con Manuel Marulanda Tirofijo, el fallecido líder histórico de esa guerrilla, dijo el analista Ariel Ávila, de la Fundación Paz y Reconciliación.

Miembro de una familia acomodada de Bogotá, Santos, sobrino nieto del ex presidente Eduardo Santos (1938-1942), es un liberal formado en Estados Unidos y en la London School of Economics y ha ocupado varios cargos públicos en su larga carrera política, siempre con la presidencia de Colombia en el horizonte.

De cuna más modesta y nacido en plena región cafetera, Timochenko militó en las Juventudes Comunistas y estudió medicina en la Unión Soviética y Cuba, sin graduarse.

A su regreso a Colombia, en 1979, se unió a las FARC y desarrolló una carrera meteórica, llegando con apenas 26 años a su Secretariado, la cúpula rebelde de siete comandantes.

Pese a sus perfiles opuestos, encontraron un objetivo común.

A comienzos de 2012, Timochenko le escribió a Santos proponiéndole entablar "una hipotética mesa de conversaciones, de cara al país". Luego, los rebeldes accedieron a cesar el secuestro de civiles con fines de extorsión económica, contemplando una de las más insistentes demandas del jefe de Estado.

Desde entonces, los acercamientos se intensificaron y confluyeron en la instalación de una mesa de diálogos en noviembre de 2012 en Cuba, donde el miércoles las partes anunciaron el histórico acuerdo final.

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