Enfermera española "en grave riesgo", comparan ébola con sida

Mientras la salud de Teresa Romero, ingresada en un hospital de Madrid, empeoraba gravemente,Tom Frieden, director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de EU, afirmaba que lo ...

Madrid, Washington

La suerte de una auxiliar de enfermería infectada de ébola en España, cuyo estado de salud se agravó hoy, causaba inquietud en la opinión pública mundial, que se enfrenta al fantasma de un nuevo sida.

"En los treinta años que llevo trabajando en la salud pública, lo único comparable ha sido el sida", estimó Tom Frieden, director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) en Estados Unidos.

El grito de alarma fue secundado por el presidente de Sierra Leona, Ernest Bai Koroma, que denunció que la respuesta internacional "hasta ahora ha sido más lenta que el ritmo de transmisión de la enfermedad".

El martes murió un liberiano que estaba internado en Texas (centro-sur de EU), y en España son siete las personas que han sido hospitalizadas por el momento por precaución tras haber estado en contacto con la auxiliar Teresa Romero, de 44 años, que se debate entre la vida y la muerte.

La contaminación de Romero en Madrid, en medio de aparentes fallas graves en los protocolos sanitarios, provocaron alarma. El jefe de la ONU, Ban Ki-moon, pidió multiplicar "por 20" la ayuda actual para intentar poner freno a la epidemia.

La vida de Romero corre "un grave riesgo", dijo el presidente de la región de Madrid, Ignacio González. La técnica sanitaria, internada en el Hospital La Paz-Carlos III, es la primera persona que se contagia fuera de África occidental, donde esta implacable fiebre hemorrágica ha dejado más de 3,900 muertos este año.

Más tarde, Javier Rodríguez, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, durante una interpelación en la Asamblea regional, calificó la situación de la primera paciente de ébola contagiada en Europa de "muy crítica".

González expresó ante el Parlamento regional su "apoyo a la persona que ha sido infectada por el virus de Ébola, a Teresa, que está en estos momentos con una afección importantísima y con su vida en grave riesgo como consecuencia de la afección del virus" del ébola.

Pocas horas antes, la subdirectora del hospital La Paz-Carlos III de Madrid, Yolanda Fuentes, reconoció ante los periodistas que el estado de Teresa Ramos había "empeorado".

Siete personas más han sido hospitalizadas por precaución en España en las últimas horas por haber estado en contacto con la auxiliar de enfermera afectada de ébola, informaron hoy fuentes sanitarias.

Con esos siete nuevos casos ya son 14 las personas que se encuentran en cuarentena, incluida Teresa Romero, que se debate entre la vida y la muerte tras sufrir hoy una agravación de su estado, así como su marido.

Cinco mujeres y dos hombres más quedaron en observación esta noche en el hospital por precaución, aseguró el centro en un comunicado. Entre ellas, tres enfermeras y dos peluqueras que tuvieron contacto con Romero cuando estaba de vacaciones.

Romero, de 44 años, asistió a dos misioneros españoles contagiados con el letal virus que murieron en el hospital donde ella está ahora internada, tras ser repatriados de África occidental.

Romero, la primera persona que se contagia con ébola fuera de África, empezó a sentirse mal el 29 de septiembre pero no ingresó en un hospital hasta siete días después. Una persona que estaba en observación recibió el alta del hospital tras dar negativo en los análisis de ébola.

Romero, que atendió a los dos misioneros, Miguel Pajares, de 75 años, y Manuel García Viejo, de 69 años, repatriados con ébola de Liberia y Sierra Leona y fallecidos respectivamente el 12 de agosto y el 25 de septiembre, está ingresada desde el pasado lunes.

El hospital está procediendo al desalojo de 18 pacientes de la cuarta planta del centro para permitir al personal que atiende a los casos sospechosos de ébola trabajar mejor, según el centro.

Los CDC estadunidenses pronosticaron que el número de infectados podría ascender a 1.4 millones para enero si no se toman medidas firmes para combatir la enfermedad, que se contagia por contacto con fluidos corporales de una persona infectada y provoca fiebre, diarrea, vómitos y agudo dolor muscular y en las articulaciones.

Gran Bretaña anunció que iniciará controles antiébola en los aeropuertos londinenses de Heathrow y Gatwick y en los terminales de Eurostar. Un británico murió en un hospital de Macedonia con síntomas que parecían ser de ébola, y las autoridades sanitarias de ese país esperaban los resultados de análisis hechos en Alemania para confirmar o desmentir el diagnóstico.

Canadá y Estados Unidos anunciaron que aplicarán también fuertes controles a los pasajeros que lleguen a sus aeropuertos procedentes básicamente de Liberia, Sierra Leona y Guinea.

En Australia, las pruebas para detectar ébola en una mujer australiana que regresó de Sierra Leona, donde trabajó durante un mes cuidando a enfermos del virus, arrojaron resultado negativo, informaron fuentes oficiales el viernes.

La voluntaria de la Cruz Roja, de 57 años, identificada por los medios de comunicación como Sue-Ellen Kovack, permanecerá de todas formas en observación al menos 24 horas más, informó la jefa de servicios sanitarios en el estado de Queensland, Jeanette Young.

El primer ministro de ese estado, Campbell Newman, declaró que los resultados eran alentadores, pero que los protocolos de la Organización Mundial de la Salud requieren tres días de pruebas negativas. La mujer presentó un cuadro de fiebre bajo el jueves, y fue internada y aislada en el hospital de Cairns.

El estado mexicano de Tamaulipas, fronterizo con Estados Unidos, decidió aplicar una vigilancia epidemiológica en albergues y puntos de tránsito de emigrantes, así como en el puente internacional donde arriban los menores repatriados de suelo estadunidense. Otros países de América Latina tomaron medidas para prevenir y detectar la enfermedad.

Inquietud en España

En un informe abrumador, Juan Manuel Parra, doctor español de urgencias de 41 años, describió las 16 horas que se ocupó de Teresa Romero el 6 de octubre y dijo haber usado una protección insuficiente antes de que la paciente fuera diagnosticada. Considerado de "alto riesgo" debido a tales contactos, el doctor ingresó voluntariamente el miércoles al hospital pese a que no presenta síntoma alguno.

Esa misma noche fue también hospitalizada una médica de atención primaria que había atendido a Romero antes de saber que había contraído el virus. Y, en la mañana del jueves, otro médico. Ambos sin síntomas. El periodo de incubación de la enfermedad oscila entre 10 y 21 días y, según los expertos, el virus se contagia a partir de que se manifiestan los síntomas.

También está aislado un enfermero que, como Romero, atendió a dos misioneros españoles, repatriados desde África y que murieron en Madrid el 12 de agosto y el 25 de septiembre.

Durante una videoconferencia de los responsables de seguridad sanitaria de los 28 países de la UE, un representante del gobierno español admitió el miércoles una "posible relajación de algunos procedimientos" cuando se trató al segundo misionero repatriado.

La oposición socialista española pidió al gobierno que cree un "comité de crisis" para "mejorar la comunicación y la organización". Canadá dijo por su parte que espera la luz verde de la Organización Mundial de la Salud para mandar entre 800 y mil dosis de una vacuna experimental a los países afectados.