¿Cómo afectaría el Brexit la relación EU y Reino Unido?

Durante su visita a esa nación en abril, Barack Obama dijo que el país estaría "al final de la fila" de producirse su salida de la Unión Europea y retrasaría el acuerdo comercial que se negocia.
El primer ministro británico, Davis Cameron, apoya el seguir en la UE.
El primer ministro británico, Davis Cameron, apoya el seguir en la UE. (EFE)

Washington

Cuando el presidente estadunidense, Barack Obama, visitó Londres en abril, le dijo básicamente a los votantes británicos que no esperaran que la relación especial entre Estados Unidos y el Reino Unido mejore si votaban a favor de salirse de la Unión Europea.

El Reino Unido muestra "lo mejor de sí" cuando ayuda a "liderar una Europa fuerte", afirmó Obama, quien añadió que la salida del Reino Unido de la UE ("Brexit") retrasaría el acuerdo comercial que se están negociando entre Estados Unidos y la Unión Europea.

El Reino Unido estaría "al final de la fila" de producirse un escenario así, dado que Estados Unidos está enfocado en negociar un Tratado Transatlántico de Asociación e Inversión (TTIP) con la UE, según el presidente.

En un ejercicio de equilibro diplomático, Obama dijo que esto era "un consejo de amigo" y negó que se tratara de una amenaza. Sin embargo, los británicos analizaron en detalle su vocabulario. Un columnista de un diario llamó la atención sobre el hecho de que Obama usara la palabra inglesa "queue", en vez de la más americana "line" para hablar de "fila", en una elección que sustenta la idea de un rechazo.

Obama incluso se mostró cercano a la canciller alemana Angela Merkel durante su visita a Europa en abril, alimentando las especulaciones de que si el Reino Unido abandona la UE, la "relación especial" podría ser pronto con Alemania.

El primer ministro británico, David Cameron, que está liderando la campaña contraria al "Brexit", apoyó al mandatario estadunidense, advirtiendo a los votantes británicos que era una buena idea "seguir el consejo de los amigos".

Además, apuntó a los comentarios del ex secretario del Tesoro estadunidense Larry Summers, quien dijo en una entrevista con la BBC poco antes de la llegada de Obama al Reino Unido que la relación especial con Estados Unidos se vería significativamente dañada si el Reino Unido eligiera abandonar la UE.

Summers afirmó que esperaba que las relaciones estrechas continuaran, pero añadió que "la relación especial se traduciría mucho menos en prosperidad" para los dos países. "Y creo que la relación especial tendría mucho menos peso en el mundo", advirtió.
Él y otros siete ex secretarios del Tesoro escribieron además una carta publicada en el diario The Times en la que advirtieron sobre el impacto de una posible salida de la UE.

De acuerdo con los ex funcionarios, un "Brexit" podría poner en duda el papel de Londres como gran centro financiero, y si bien seguirá siendo un centro atractivo para las finanzas, "no debería dar por segura su primacía global cuando ya no sea la puerta a Europa".

El movimiento "pro-Brexit" no prestó atención a los comentarios de Obama y el ex secretario del Tesoro. En el centro de su campaña están los deseos de tomar las riendas de las leyes, las fronteras y las finanzas británicas, según dijo uno de sus defensores, Liam Fox, en una visita a Washington.

"Esos argumentos sobre la soberanía deberían resonar más aquí que en cualquier otro lado", dijo en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS). Fox indicó que la sugerencia de que el Reino Unido debería permanecer en un acuerdo "sub-óptimo" porque eso es lo que prefiere Estados Unidos "no es un argumento fácil de tragar" en el Reino Unido.

Que el Reino Unido abandone la UE beneficiaría a Estados Unidos porque aplicaría una "terapia de shock" a la UE, afirmó el euroescéptico Fox, que forma parte del Partico Conservador de Cameron. Separar al Reino Unido de la economía de la UE, actualmente en crisis, abriría aún más a los británicos al resto del mundo.

El comercio representa una amplia porción de la "relación especial" entre Londres y Washington. El año pasado, las exportaciones británicas a Estados Unidos fueron de 57 mil millones de dólares, unos 1.400 millones más de lo que Estados Unidos exportó al Reino Unido, de acuerdo con datos del gobierno estadunidense.

Según se acerca el referendo, el interés está empezando a crecer en Washington. El "think-tank" American Conservative Union Foundation anunció una discusión titulada: "Brexit: El colapso de la UE y su impacto en Estados Unidos".

El influyente escritor conservador George Will dedicó una columna al tema en el The Washington Post en la que dijo que los estadunidenses deberían prestar mucha atención al referéndum porque el debate afecta "cuestiones relacionadas a su presente y futuro". Su conclusión: el 23 de junio se celebrará la elección europea más importante desde 1945.