Un sacerdote español, infectado con ébola en Liberia

Miguel Pajares, que será repatriado, permanece aislado en el hospital San José de Monrovia, otras dos hermanas misioneras han dado positivo en el test, mientras la estadunidense Nancy Writebol ...
El doctor Kent Brantly (i) y la misionera Nancy Writbol (d), los dos estadunidenses infectados con ébola, ya están en EU
El doctor Kent Brantly (i) y la misionera Nancy Writbol (d), los dos estadunidenses infectados con ébola, ya están en EU (AFP)

Madrid

Un sacerdote español permanece aislado en el hospital San José de Monrovia con ébola, según han determinado las pruebas a que fue sometido, informó hoy la organización Juan Ciudad ONGD, promovida por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, a la que pertenece el sacerdote. España "pondrá en marcha el protocolo de repatriación" del sacerdote Miguel Pajares, informaron hoy a Efe fuentes del Ministerio de Sanidad español.

"Los resultados sobre la prueba de ébola ya se conocen, y por ello la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (OHSJD) informa que el sacerdote español Miguel Pajares", junto a otras dos misioneras "han dado positivo en el test del virus de Ébola", informó la organización en un comunicado en su página web.

Las otras dos hermanas misioneras son la congoleña Chantal Pascaline Mutwamene y la guineana Paciencia Melgar. "La OHSJD ya ha comunicado esta información a los Ministerios de Asuntos Exteriores y Cooperación, y de Sanidad en España", añadió el comunicado. En el hospital, dirigido por la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y que se encuentra cerrado, están aisladas seis personas, según la misma fuente.

"Tengo fiebre. No tengo apetito, podría pasar sin probar nada, hay bastante dolor articular. Necesito ayuda para moverme de un sitio a otro", había afirmado Pajares, de 75 años, en declaraciones a la CNN en español el lunes, antes de mostrar su deseo de ser repatriado a España.

"Esperamos que se puedan evacuar. Para nosotros sería una alegría porque si nos llevan a España estaríamos en buenas manos y podríamos salir adelante si Dios quiere", añadió el religioso. Desde marzo, 887 personas murieron en África Occidental por este último brote de ébola, según la Organización Mundial de la Salud. Desde su aparición en 1976, este virus mató a las dos terceras partes de los infectados.

Fuentes del ministerio de Sanidad español confirmaron que el sacerdote será repatriado e insistieron en que los riesgos de un posible contagio son "muy bajos" y que la repatriación se hará de acuerdo con los protocolos de máxima seguridad estipulados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en una decisión tomada hoy con las autoridades de Protección Civil Europea.

Miguel Pajares, de 75 años, está ingresado en el hospital San José de Monrovia, que está cerrado a raíz la muerte por ébola de su director Patrick Nshamdze, a quien el religioso español cuidó durante su enfermedad. El acuerdo para iniciar la repatriación se ha alcanzado en una reunión celebrada, a través de videoconferencia, con responsables de Protección Civil Europea, y en la misma han participado representantes de los Ministerios de Defensa, Interior y Sanidad de España.

"Después de que hubiera sido formalizada una petición de repatriación por parte de la orden religiosa -Orden Hospitalaria de San Juan de Dios (OHSJD)-, el Ministerio español de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad pondrá en marcha el protocolo de repatriación", según las mismas fuentes. La repatriación se hará "de acuerdo con los protocolos de máxima seguridad estipulados por la OMS", afirmaron las fuentes de Sanidad.

Do otra parte, dos estadunidenses, un médico y una misionera, que trabajaban en Liberia resultaron infectados con el virus del ébola recientemente. El médico Kent Brantly, de 33 años, fue repatriado el sábado a Estados Unidos y la misionera Nancy Writebol, que trabajaba con él, llegó hoy a Estados Unidos para ser tratada en un hospital especialmente equipado en Atlanta, según imágenes retransmitidas por televisión.

Brantly fue repatriado en el mismo avión sanitario privado y está bajo tratamiento en el mismo centro hospitalario, donde su condición ha mejorado. Writebol trabajaba con el doctor Brantly en Liberia, donde ambos atendían a los enfermos de esta fiebre hemorrágica que ha dejado 887 muertos desde que el brote estalló en marzo en el oeste de África.

El avión que transportaba a Writebol, de 60 años, arribó a la base aérea de Dobbins, cerca de Atlanta (Georgia, sureste) hacia las 11:30 horas locales (15:30 hora GMT). Luego se prevé que la transfieran en una ambulancia al hospital de la Universidad Emory. Su estado de salud era estable y había recuperado el apetito en los últimos días, había informado el lunes en un comunicado Bruce Johnson, el presidente de SIM USA, la organización caritativa para la que ella trabaja.

El hospital de Emory tiene una unidad especial de cuarentena para enfermedades infecciosas por agentes patógenos peligrosos y es capaz de proveer tratamientos especializados. Se trata de uno de los cuatro establecimientos hospitalarios de esta clase en Estados Unidos. Este virulento agente patógeno, es responsable de una mortalidad de entre el 60 y el 90%, que se transmite por contacto directo con fluidos corporales de los enfermos como la sangre y el sudor.

Desde marzo, 887 personas murieron en África Occidental por este último brote de ébola, según la Organización Mundial de la Salud. Desde su aparición en 1976, este virus mató a las dos terceras partes de los infectados.