Rusia refuta ante la ONU ataque contra el ex espía

El gobierno de Putin insiste en el Consejo de Seguridad que es ajeno al envenenamiento del que lo acusa la autoridad británica.
Los 60 diplomáticos de Estados Unidos expulsados por Rusia viajaron ayer rumbo a su país.
Los 60 diplomáticos de Estados Unidos expulsados por Rusia viajaron ayer rumbo a su país. (Vasily Maximov/AFP)

Naciones Unidas

Rusia desmintió de nuevo ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas cualquier lazo con el envenenamiento del ex doble espía ruso Sergéi Skripal y su hija Yulia en Inglaterra, y reclamó respuestas a una serie de preguntas.

En una reunión a pedido de Moscú, el embajador ruso en la ONU, Vassily Nebenzia, dijo que su país “no tenía ninguna relación con el envenenamiento de Skripal”. Moscú “tiene interés en saber la verdad más que cualquiera”, añadió.

Skripal, de 66 años, y su hija de 33 fueron envenenados el 4 de marzo en Salisbury, en el sudoeste de Inglaterra, donde era residente, con un agente neurotóxico que Londres sospecha se trata del Novichok, creado hace décadas en la Unión Soviética. “Estamos en el teatro del absurdo”, dijo Nebenzia al reclamar “respuestas claras a preguntas fundadas”, por ejemplo, “de dónde se extrajeron las muestras del producto actuante” y “cómo se pudo encontrar un antídoto tan rápido”.

Ayer, Julia Skripal dijo sentirse “con más fuerza cada día”. “Me desperté hace más de una semana y estoy feliz de decir que me siento con más fuerza”, declaró en su primer mensaje público desde el 4 de marzo, según un comunicado de la policía británica.

Según la embajadora británica ante la ONU, Karen Pierce, la Organización por la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), con sede en La Haya, “lleva a cabo una investigación independiente de las muestras extraídas en Salisbury y su informe aún no está listo”.

Según fuentes diplomáticas, los resultados de esa investigación podrán ser comunicados la semana próxima.

El envenenamiento del ex doble espía, intercambiado por Rusia y Gran Bretaña, desencadenó una crisis con varios países occidentales que dio lugar desde el 14  de marzo a la expulsión cruzada de unos 300 diplomáticos. Los 60 diplomáticos de Estados Unidos expulsados de Rusia partieron ayer rumbo a su país.

El canciller Sergéi Lavrov afirmó que “no será posible ignorar las preguntas legítimas que planteamos. Insistimos en que haya una investigación sustancial y responsable, de conformidad con las disposiciones de la OPAQ”.