Rusia: matar a espía convenía a Londres

La Casa Blanca no descarta un encuentro de Trump y Putin; la vocera del republicano asegura que puede darse en un “futuro no demasiado lejano”.
El mandatario en las celebraciones de Pascua en Washington.
El mandatario en las celebraciones de Pascua en Washington. (Carlos Barria/Reuters)

Moscú y Washington

El jefe de la diplomacia rusa, Sergéi Lavrov, insinuó que Londres podría estar detrás del envenenamiento del ex espía ruso Sergéi Skripal, afirmando que este caso le beneficia parar distraer la atención de los problemas en torno al brexit.

Londres afirmó anteriormente que la responsabilidad de Moscú en este envenenamiento mediante un agente neurotóxico, que causó una de las peores crisis diplomáticas de los últimos años entre Moscú y Occidente, es “la única explicación plausible”, pese a los reiterados desmentidos de Rusia.

Mientras, el posible encuentro entre el presidente estadunidense, Donald Trump, y su par ruso, Vladímir Putin, puede darse en la Casa Blanca “en un futuro no demasiado lejano”, aunque aún no están concretados los detalles, informó la portavoz presidencial estadunidense, Sarah Sanders.

“Como el mismo presidente confirmó el 20 de marzo, horas después de su última llamada al presidente Putin, los dos hablaron de un encuentro bilateral ‘en un futuro no demasiado lejano’ en varios lugares potenciales, incluida la Casa Blanca”, dijo Sanders en un comunicado.

“No tenemos nada que añadir en este momento”, agregó. Además, reveló que Trump llamó al presidente de Egipto, Abdelfatah al Sisi, para felicitarle por su victoria electoral para un segundo mandato y reafirmar la “asociación estratégica” entre ambos países.

Sanders respondió así a la información procedente de Moscú de que Trump propuso a Putin en su última conversación telefónica, en la que le felicitó por su victoria en los comicios rusos, reunirse en la Casa Blanca. Así lo indicó Yuri Ushakov, asesor del jefe del Kremlin.

Ushakov expresó su confianza en que Washington no retire la propuesta planteada en la conversación entre ambos el pasado 20 de marzo, es decir, antes de la expulsión de diplomáticos debido al caso Skripal. Ushakov calificó de “interesante” y “positiva” la idea, aunque agregó a renglón seguido que ambos mandatarios no llegaron a hablar de fechas o plazos concretos.

En un momento en que decenas de diplomáticos rusos en el extranjero o efectivos diplomáticos en Moscú dejaban sus puestos en el marco de una ola histórica de expulsiones, el canciller ruso Sergéi Lavrov mandó la pelota al tejado del gobierno británico de la conservadora Theresa May.

El envenenamiento de Skripal “pudo ser de interés del gobierno británico, que se hallaba en una situación incómoda dada su incapacidad para cumplir sus promesas a su electorado sobre las condiciones del brexit”, la salida de Londres de la Unión Europea, dijo el canciller ruso en Moscú.

“También podía interesar a los servicios especiales británicos, que son conocidos por su capacidad de actuar con permiso para matar”, agregó.

Según Lavrov, Rusia no tenía ningún motivo, en la víspera de las elecciones presidenciales y a pocos meses del campeonato mundial de futbol que organiza, para envenenar a un ex agente doble que había sido condenado por traición y fue entregado a Reino Unido en el marco de un canje de presos en 2010.

Un “ataque sofisticado” contra Skripal como el que podría haber realizado un país como Rusia habría conllevado una “muerte inmediata” añadió. Sin embargo, el ex espía, de 66 años, sobrevivió y está hospitalizado en estado crítico pero estable.

Skripal fue envenenado junto a su hija Yulia el 4 de marzo en Salisbury, en el sur de Inglaterra, con un agente neurotóxico que, según Londres, procede de un programa de armas químicas desarrollado en la época soviética.


EU relajará exigencias ante emisiones en vehículos

La Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de Estados Unidos anunció su decisión de relajar las exigencias de control de emisiones contaminantes y consumo de combustible para los automóviles, impulsadas por el ex presidente demócrata Barack Obama.

El plan del ex mandatario buscaba que los autos consumieran menos combustible y tuvieran menos emisiones. No obstante, Scott Pruitt, director de la EPA, consideró que los niveles son demasiado exigentes para la industria automotriz, la cual se ha quejado de la dificultad para cumplirlos en un momento en el que la gasolina es barata."La decisión de la EPA de Obama había sido errónea" y no era la "apropiada" aseguró el funcionario.

Según Luke Tonachel, director del Consejo de Defensa de los Recursos Naturales, la medida "pone en riesgo las exitosas salvaguardas que están funcionando para limpiar nuestro aire, ahorrar dinero a los conductores en las gasolineras e impulsar la innovación tecnológica que crea empleo".

Asimismo, la EPA examinará la situación en trece estados que tienen medidas aún más agresivas.