Sin resistencia, cae Maré, última 'narcofavela' en Río

Unidades de élite apoyadas por vehículos blindados y militares tomaron en 15 minutos y sin disparos el control de la mayor barriada carioca.
Más de mil 500 policías participaron en la operación, que dejó 13 personas detenidas.
Más de mil 500 policías participaron en la operación, que dejó 13 personas detenidas. (Sergio Moraes/Reuters)

Río de Janeiro

Más de mil 500 policías militarizados, liderados por el Batallón de Operaciones Especiales (BOPE) y con el apoyo de 21 vehículos blindados de la Marina, ocuparon ayer el complejo de favelas de Maré, último gran bastión del narcotráfico en Río de Janeiro, sin hallar resistencia y a casi 70 días de la Copa del Mundo en Brasil.

Minutos después de las 5 de la mañana (hora local) la primera hilera de blindados, operados por 250 fusileros navales, se introdujo en las calles de las favelas de Maré, donde habitan unas 120 mil personas, frente a la curiosidad de los vecinos y la inacción de los narcotraficantes, que se cree que en los últimos días abandonaron la barriada.

Al menos 13 personas fueron detenidas durante la operación, reportó la policía.

Contrario a la mayoría de las favelas de Río, casi toda la extensión de Maré está en un terreno plano, con calles rectas, anchas y sin cuestas, lo que facilitó el avance de los blindados, que se hicieron del control de la zona en cuestión de minutos.

Sin rastro de los miembros de las bandas de narcotraficantes Comando Vermelho, Tercer Comando y las milicias paramilitares que hasta antes de ayer se disputaban el control de las 15 favelas que integran Maré, los policías no tuvieron que disparar sus armas.

A su alrededor, los habitantes apuraron las últimas horas de la noche en los bares de la zona, mientras que otros madrugaron para ver la operación desde las terrazas y otros más se pasearon en bicicleta entre los grupos de élite de la Policía Militarizada.

Uno de los vecinos comentó que se trataba "de un día cualquiera" pese a la novedad de amanecer con un

Luego de finalizar las operaciones, a las 9.30 (12.30 GMT) la policía izó una bandera de Brasil y otra de Río en una plaza en el centro de Maré, en una ceremonia que contó con la presencia espontánea de cientos de vecinos.

La ocupación, ampliamente anunciada por el gobierno regional para evitar conflictos y bajas civiles, puso fin a una serie de operativos iniciados hace diez días en la zona, y desde hace un año en el resto de las favelas cariocas.

Según la policía, las bandas armadas cesaron los enfrentamientos casi diarios hace unos seis meses, para preparar su marcha a otras favelas menores donde todavía no llega la policía de "pacificación".

En las operaciones realizadas en Maré y otras favelas, la policía arrestó a 94 traficantes, incluido su cabecilla, Marcelo Santos das Dores, conocido como Menor P.

La llegada de las tropas, transmitida en vivo por la televisión, supone la antesala del denominado proceso de "pacificación" que, además de la instalación de una comisaría, supone servicios básicos como alcantarillado, recolección de basura e iluminación.

En la próxima fase, llamada de "estabilización" y a la que se sumará el ejército en los próximos días, se efectuarán redadas en viviendas donde hay sospecha de que se esconden arsenales de armas o alijos de drogas.

Hasta ayer las bandas criminales hacían de Maré su feudo particular, ya que su situación supone un lugar estratégico por su salida al mar, una de las vías que los narcos usan para introducir droga en la ciudad.

Desde 2008, con miras al Mundial de Futbol y los Juegos Olímpicos de 2016 en Río, las autoridades han ocupado decenas de favelas e instalado 38 UPP (Unidad de Policía Pacificadora) que vigilan 174 de estas barriadas pobres, con 9 mil 500 oficiales.