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Domingo , 21.10.2018 / 12:55 Hoy

Republicanos centran su fuego sobre Trump, Fiorina se fortalece

El empuje del magnate inmobiliario se desinfló en el segundo debate de los aspirantes republicanos, celebrado en Simi Valley, mientras destacó la personalidad de Carly Fiorina, la única mujer del grupo.

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El magnate Donald Trump, el precandidato republicano mejor posicionado en las encuestas, se convirtió este miércoles en el blanco preferido de los ataques durante un debate con adversarios de su partido, al tiempo que Carly Fiorina, la única mujer del grupo, mostró sus credenciales.

"Señor Trump, no precisamos de un aprendiz (en alusión al programa de televisión que presentaba Trump, "The Apprentice") en la Casa Blanca, ya tenemos uno", dijo el aspirante Scott Walker, gobernador de Wisconsin y cuyos indicadores de apoyo se desploman casi sin cesar, en una referencia al nombre del programa de televisión que tornó a Trump en una celebridad.

El empuje de Donald Trump se desinfló hoy en el segundo y largo debate de aspirantes republicanos a la Casa Blanca, en el que, a pesar de dominar parte de la conversación, su argumentario brilló por su ausencia en materias domésticas.

El magnate, líder en los sondeos, salió mal parado en rifirrafes con el ex gobernador de Florida Jeb Bush, en relación con la gestión de su hermano, el expresidente George W. Bush, y con la ex directora ejecutiva de Hewlett Packard (HP), Carly Fiorina, respecto a sus comentarios frívolos sobre las mujeres.

Trump concentró los ataques de la mayoría de sus rivales, que no dudaron en afirmar que no está preparado para ser presidente de EU, y que es un ególatra que solo cree en sí mismo, en palabras de George Pataki y Bobby Jindal, respectivamente.

Pataki, ex gobernador de Nueva York, y Jindal, gobernador de Luisiana, participaron en la primera parte del debate, la de los postulantes peor posicionados en las encuestas, junto con el ex senador por Pensilvania Rick Santorum y el senador de Carolina del Sur Lindsey Graham.

Fiorina calificó a Trump de "maravilloso animador" y mostró su confianza en que "el sentido común" de los votantes pongan a Trump en su sitio. Fiorina salió muy reforzada de este debate a pesar de que, según Trump, no debería haber participado dada su falta de apoyos.

Según el último sondeo de CBS y The New York Times, Trump cuenta con un 27 % de los apoyos de las bases republicanas, seguido por el médico Ben Carson (23 %) y el exgobernador de Florida Jeb Bush (6 %), mientras que Fiorina cuenta con un 4 %. "Creo que eres una mujer hermosa", respondió Trump a Fiorina en un cruce de declaraciones.

La segunda parte del debate incluyó a Trump, Carson, Bush, Fiorina, Scott Walker, los senadores por Texas, Florida y Kentucky Ted Cruz, Marco Rubio y Rand Paul, respectivamente, los gobernadores de Nueva Jersey, Chris Christie, y Ohio, John Kasich, y el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee, quien denominó al grupo como el "A-Team", como la serie de televisión de la década 1980, y a Trump "Mr. T".

Trump devolvió cada ataque, honrando su fama de hacer campaña humillando a sus adversarios para imponer su nombre en la carrera para definir quién será el representante del Partido Republicano en la elección presidencial del próximo año. "En Wisconsin aparezco como número uno, y tus números se han ido por el desagüe", respondió Trump a Walker sin esconder cierto desdén hacia su colega.

Once aspirantes en disputa

Otros diez aspirantes republicanos, además de Trump, participaron del segundo debate entre los candidatos republicanos, que se celebró en la Biblioteca Presidencial Reagan, en Simi Valley, California.

Algunos, como el gobernador de Florida Jeb Bush, se encuentran bajo intensa presión para conseguir levantar cabeza o enfrentar el riesgo de que sus campañas se derritan de forma irremediable antes de la decisión de la candidatura Republicana, que comenzará en agosto.

El debate de este miércoles reservó a todos una sorpresa con el desempeño de Fiorina, ex directora ejecutiva de Hewlett-Packard. En uno de los más tensos momentos del debate, Fiorina respondió con elegancia comentarios ofensivos formulados por Trump sobre su apariencia y sobre como ello aleja a los votantes.

"Creo que todas la mujeres de este país han escuchado claramente lo que el señor Trump dijo", comentó Fiorina con fiereza, desatando un ruidoso aplauso en la gigantesca sala donde se realizó el debate.

Pero además Fiorina tuvo desempeño destacado en la porción central del debate, cuando mostró conocimiento de datos militares y criticó a la aspirante del partido Demócrata Hillary Clinton por su falta de logros. Fiorina conmovió a todos al revelar que perdió un hijo por adicción a drogas, y aún tuvo tiempo para criticar ácidamente a Trump por sus prácticas comerciales.

"Quiero construir un muro"

En materia migratoria los precandidatos coincidieron en la necesidad de frenar la entrada ilegal de personas a EU y Trump insistió en su idea de construir un gran muro en la frontera con México, un plan cuestionado por ineficaz por Bush, Rubio, Christie y Carson, quien sí se mostró abierto a la deportación masiva propuesta por Trump.

Carson dijo que escucharía a quien pusiera sobre la mesa una estrategia viable para realizar esas deportaciones, aunque afirmó no cree que algo semejante sea posible.

"Mi mujer es méxico-estadunidense y quiere que se asegure la frontera", dijo Bush, que consideró que en materia migratoria el país está en "una encrucijada" en la que hay que elegir entre la vía "optimista" de Ronald Reagan (reforma migratoria que amnistió a millones de inmigrantes irregulares en los años 80) o "la de Donald Trump, que dice que todo está mal".

En el segmento dedicado a la cuestión migratoria, considerado un asunto central para todos los candidatos conservadores, Trump insistió en su idea de construir un muro infranqueable en la frontera de Estados Unidos con México y expulsar del país a once millones de inmigrantes ilegales.

"Primero que todo, quiero construir un muro, un muro que funcione", dijo el aspirante conservador, quien hizo su fortuna gracias a un imperio inmobiliario y de construcción. De acuerdo con Trump, "tenemos un montón de malos tipos en este país, que vienen de afuera. Si soy electo (presidente), en el primer día esos tipos se irán de aquí", advirtió.

Bush (casado con una mexicana) y el senador Marco Rubio (nieto de inmigrantes cubanos) criticaron la idea de la deportación en masa, pero se manifestaron favorables a un refuerzo de la seguridad en la frontera sur estadunidense.

"Construir un muro y deportar medio millón de personas al mes nos costará centenas de miles de millones de dólares, destruirá la vida de comunidades y mandará una señal al mundo de que los valores que son tan importantes para nosotros ya no importan en este país", dijo Bush.

Trump también fue objeto de ataques de los otros candidatos por sus críticas públicas a Bush por haber hablado en español en un acto de campaña. "Me hicieron una pregunta en español y por respeto decidí responderla en español", se explicó Bush.

Casi de inmediato, Clinton publicó en la red Twitter un mensaje en español: "La libertad incluye el derecho de hablar en cualquier idioma. Eso nos hace fuerte como país y es algo que debemos celebrar-no denigrar", escribió.

Política exterior

Trump responsabilizó a la gestión del expresidente George W. Bush de que Barack Obama llegara al despacho oval, lo que no sentó bien en la audiencia, que aplaudió a Jeb Bush cuando respondió que su hermano protegió a EU.

El acercamiento de la Administración de Obama a Irán y el acuerdo nuclear con el país de los ayatolás fue muy criticado por los republicanos, que mostraron su predilección por endurecer la política exterior de EU. en Oriente Medio, así como con Rusia.

"El trato con Irán amenaza la supervivencia de la civilización occidental. No podemos tener un Irán nuclear", manifestó el exgobernador de Arkansas Mike Huckabee.

El segundo debate republicano se celebró en la Biblioteca Presidencial de Ronald Reagan, en Simi Valley, al noroeste de Los Ángeles, hasta donde se desplazaron activistas latinos para protestar por la retórica antinmigrante exhibida por algunos de los candidatos.

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