Tras reelección, Al Asad decreta una “amnistía general” de 'reconciliación'

La disposición incluye, por primera vez, a la oposición armada local y extranjera.
La instrucción abarca todos los crímenes cometidos hasta ayer.
La instrucción abarca todos los crímenes cometidos hasta ayer. (Khaled Al-Hariri/Reuters)

Damasco

El presidente sirio, Bashar al Asad, decretó una "amnistía general" para todos los "crímenes" cometidos hasta ayer en el país, que por primera vez incluye a los rebeldes sirios e incluso a los combatientes extranjeros en su mayoría yihadistas (milicianos fundamentalistas o "terroristas", según el gobierno sirio), que se rindan antes de tres meses.

La amnistía, la más amplia de las cinco decretadas por Damasco desde el inicio de la revuelta contra el gobierno sirio en marzo de 2011, se produce una semana después de la victoria de Asad en la elección presidencial, denunciada como "ilegítima" por la oposición y las potencias occidentales.

La televisión pública local, que cita al ministro de Justicia, aseguró que la iniciativa de Asad es parte "de la reconciliación y la cohesión tras las victorias del ejército sirio" en el terreno.

El texto cita por primera vez los crímenes incluidos en la ley sobre "terrorismo" de julio de 2012, que afecta a los rebeldes, una parte de ellos ligados a la red Al Qaeda.

Según juristas y militantes de derechos humanos en Damasco, esta iniciativa deberá concernir también a las miles de personas, juzgadas o no, que abarrotan por causas políticas las prisiones del país.

Esto porque las anteriores amnistías no se aplicaron totalmente, y se denuncia que muchos de los prisioneros no fueron liberados.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), con sede en Londres, informó ayer que al menos 25 personas murieron torturadas en las prisiones del gobierno en la provincia de Damasco.

También dio a conocer que al menos 45 comandos murieron ayer en choques en el este de Siria entre el grupo radical Estado Islámico en Irak y Levante (EIIL, ligado a Al Qaeda), que también lucha contra el gobierno iraquí, y una coalición de rebeldes sirios y yihadistas del Frente al Nosra, rama oficial de Al Qaeda en Siria.

El primer ministro de Qatar instó ayer al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a que imponga un alto el fuego en Siria para poner fin al conflicto y devolver la estabilidad a la región.

En la misma línea, el principal aliado regional del gobierno de Asad, Irán, anunció que cooperará con Turquía, que apoya a la rebelión siria, para poner fin a los conflictos en Oriente Medio.

Estas declaraciones ocurren un día después de que el ex mediador de la ONU en Siria, Lajdar Brahimi, alertara de una "explosión en toda la región" si no se llega a una solución al conflicto sirio.