Prorrusos toman parte de la estratégica Debáltsevo

"La estación de ferrocarriles de Debáltsevo está parcialmente en manos de los rebeldes. Hay combates en la ciudad", reconoció un alto cargo del Ministerio de Interior de Ucrania.

Donetsk

Las milicias separatistas dijeron hoy que han tomado hoy parte de la estratégica localidad de Debáltsevo, en el este de Ucrania, donde continúan los combates a pesar del alto el fuego que entró en vigor en la madrugada del pasado domingo.

"La estación de ferrocarriles de Debáltsevo está parcialmente en manos de los rebeldes. Hay combates en la ciudad", reconoció un alto cargo del Ministerio de Interior de Ucrania.

Un portavoz de los rebeldes confirmó los combates y aseguró que "las milicias controlan la mayor parte de la ciudad", incluidos la estación ferroviaria y la comisaría.

"Se puede decir que las bajas mortales (entre los militares ucranianos) son numerosas. Podemos hablar de decenas de personas", explicó otro portavoz de las milicias rebeldes a la agencia rusa Interfax.

El mando militar rebelde informó de que más de un centenar de soldados gubernamentales se han rendido en la ciudad.

"De momento no puedo decir nada al respecto. La información se está comprobando", reaccionó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Andréi Lisenko.

El portavoz de los separatistas afirmó que "el régimen del alto el fuego no se extiende" a Debáltsevo, donde los combates no han cesado en ningún momento desde la entrada en vigor de la tregua el pasado domingo.

Nada más firmarse el pasado 13 de febrero los acuerdos de Minsk, el presidente ruso, Vladímir Putin, ya advirtió de que la principal amenaza al alto el fuego era precisamente la situación en Debáltsevo, situada en la región de Donetsk.

Los separatistas dicen tener rodeados en esa zona a unos 8.000 soldados ucranianos, mientras que las fuerzas de Kiev lo niegan y aseguran controlar la carretera que les permite hacer rotaciones y recibir munición y víveres.

La toma de Debáltsevo permitiría a los rebeldes controlar la frontera administrativa de la región de Donetsk, limítrofe con la también rebelde de Lugansk.

Una vez reanudados en enero los combates, los rebeldes marcaron Debáltsevo y, en menor medida, el puerto de Mariúpol, como objetivos cruciales para garantizar la viabilidad de sus autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk como entes autónomos o independientes.

Es por eso que el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, considera Debáltsevo una línea roja que no se puede cruzar y ha ordenado a sus generales que, en ningún caso, cedan las posiciones.