Rebeldes retienen cerca de Damasco a monjas de Malula, que están "bien"

Mientras el diario próximo a Asad afirma que las religiosas serán usadas como "escudos humanos", los rebeldes afirman que fueron evacuadas "de forma segura" bajo los bombardeos, que hoy dejaron ...
Algunos vehículos dañados durante el ataque con cohetes en los barrios de Furqan y Meridian, en la ciudad de Alepo
Algunos vehículos dañados durante el ataque con cohetes en los barrios de Furqan y Meridian, en la ciudad de Alepo (AFP)

Damasco

El paradero de las monjas capturadas hace dos días en un convento de la localidad siria de Malula se aclara poco a poco, ya que, según fuentes eclesiásticas y de la oposición, han sido trasladadas por los rebeldes a la población vecina de Yabrud, próxima a Damasco. Así lo reveló hoy a Efe el nuncio del Vaticano en Siria, Mario Zenari, quien explicó que "la madre superiora pudo hablar ayer por la noche por teléfono con el Patriarcado griego-ortodoxo en Damasco y les dijo que las religiosas estaban bien".

Según el embajador, las trece mujeres están en manos de una brigada insurgente, cuya identidad se desconoce, "probablemente" en Yabrud, adonde fueron trasladadas desde Malula, en la disputada región de Al Qalamun. Una portavoz del Patriarcado griego-ortodoxo de Antioquía y de Oriente Medio confirmó a Efe que las monjas están "bien" y posiblemente retenidas en esa población, a unos 80 kilómetros de la capital, aunque no quiso confirmar si se produjo ayer la conversación telefónica con la madre superiora, Pelagia Sayaf.

Las religiosas, que viven en el convento de Santa Tecla de Malula, desaparecieron el lunes durante el asalto de la oposición armada a esta ciudad, de mayoría cristiana y donde todavía se habla el arameo. Las autoridades acusaron a "grupos terroristas" de haber irrumpido en el convento y de haber secuestrado a las monjas. El diario sirio Al Watan, cercano al presidente Asad, denunció hoy que los rebeldes sirios quieren utilizar a las religiosas "secuestradas" en su convento de Malula, al norte de Damasco, como "escudos humanos".

"Las fuerzas del ejército sirio comenzaron a llegar a la región de Malula para restablecer la seguridad, pues cientos de rebeldes sembraron el caos en la ciudad al acceder a través de las montañas y secuestrar a doce hermanas sirias y libanesas para conducirlas a Yabrud", una localidad al noreste de Malula, afirmó el diario. "Los terroristas las utilizarán como escudos humanos", consideró el diario.

Yabrud es el próximo objetivo del ejército sirio, que cuenta con el apoyo del movimiento chiita libanés Hezbolá y de combatientes chiitas iraquíes en su ofensiva para hacerse con la estratégica región de Qalamun, al norte de Damasco y limítrofe con Líbano.

Los rebeldes defienden una versión distinta a la del periódico Al Watan y niegan que secuestraran a las religiosas. En declaraciones por internet, el portavoz del opositor Consejo Militar de Damasco y su periferia, Musab al Jair, aseguró a Efe que durante la toma de Malula los rebeldes "garantizaron el desplazamiento de los habitantes hacia otras partes de la zona de Al Qalamun, entre ellas Yabrud". Entre esas personas se encontraban las monjas, que, de acuerdo a la versión de Al Jair, fueron evacuadas "de forma segura" por los opositores bajo los bombardeos.

El portavoz subrayó que si las religiosas siguen en manos rebeldes es "por el temor a que el régimen perpetre cualquier acto para implicar a los revolucionarios, porque no tiene líneas rojas", y adelantó que "serán liberadas, garantizando su seguridad, en algún lugar de Al Qalamun, en respuesta a la petición de la familia cristiana". Sobre el paradero actual de las monjas, Al Jair indicó que efectivamente están en Yabrud, pero no quiso aclarar qué grupo rebelde está con ellas.

En ese sentido, otro portavoz opositor, Abu Nidal al Shami, de la brigada Habib al Mustafa en la capital y sus alrededores, destacó que las religiosas están "seguras en casa de un musulmán de Yabrud". Al Shami añadió que todavía no se ha iniciado ningún tipo de negociación para poner en libertad a las monjas.

El papa Francisco pidió hoy su liberación al término de la audiencia de cada miércoles: "Rezamos ahora por estas monjas, por estas hermanas y por todas las personas secuestradas a causa de un conflicto en curso. Continuemos rezando y a trabajar juntos por la paz. ¡Fiémonos de la Virgen!", solicitó el pontífice. El convento griego-ortodoxo de Santa Tecla está empotrado en las montañas de Malula, a unos 56 kilómetros al norte de Damasco.

Esta localidad fue tomada el lunes por insurgentes de facciones islamistas, entre ellos el Frente al Nusra, vinculado a Al Qaeda, tras intensos combates con las autoridades. En septiembre pasado, los efectivos gubernamentales lograron repeler una ofensiva insurgente que buscaba hacerse con el control de Malula y que llevó a muchos de sus habitantes a marcharse de la ciudad.

Los enfrentamientos actuales se enmarcan en las operaciones del Ejército para hacerse con el dominio de la estratégica región de Al Qalamun, fronteriza con el Líbano. En las últimas semanas, los leales al presidente Bachar al Asad han logrado el control de varias poblaciones, como Qaraa y Deir Atiye, cercanas a Malula. Por Al Qalamun pasa la carretera que une Damasco con la provincia central de Homs y los feudos oficialistas de la costa mediterránea.

De otra parte, dieciocho personas murieron hoy por disparos de cohetes contra barrios favorables al gobierno en Alepo (norte de Siria), informó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). "Dieciocho personas, entre ellas cuatro soldados y un oficial del ejército sirio, murieron por cohetes disparados contra los barrios de Meridian y de Al Furqan, bajo control del régimen en la ciudad de Alepo", afirmó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman. Otras 30 personas resultaron heridas.

La televisión pública siria afirmó por su parte que 17 personas perdieron la vida y 30 resultaron heridas por cohetes "disparados por terroristas contra los barrios residenciales de Meridian y de Al Furqan". El régimen de Bashar al Asad usa el término terrorista para referirse a la rebelión. La revuelta popular desencadenada en marzo de 2011 contra el régimen se acabó convirtiendo en una guerra que se cobró la vida de más de 126 mil personas, según el OSDH.