Bandera de Cuba ondea en Washington

La bandera cubana fue izada en la embajada de Cuba en Washington, en una ceremonia en la que los asistentes gritaron "Viva Cuba" y "Cuba sí, embargo no".

Washington

La bandera cubana fue izada en la nueva embajada de la isla en Washington, el último gesto simbólico del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

Tres militares marcharon por la puerta de la embajada e izaron la bandera cubana -rojo, blanco y azul con una estrella solitaria- mientras manifestantes gritaban "Viva Cuba" y "Cuba sí, embargo no".

Bajo un calor sofocante, unos 500 invitados y una pequeña multitud de curiosos acompañaron la ceremonia en el edificio que desde inicios del siglo XX representa los intereses cubanos.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, viajó especialmente desde La Habana para presidir la ceremonia, acompañado por una delegación de políticos y artistas.

El gobierno estadunidense estuvo representado por Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, y el diplomático Jeffrey de Laurentis, hasta ahora jefe de la Sección de Intereses deEstados Unidos en La Habana y a partir de hoy el encargado de negocios de la embajada.

Más temprano, la bandera cubana fue colocada en el Departamento de Estado.

Hoy, el secretario de Estado de EU, John Kerry, recibirá a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, para mantener conversaciones en Washington.

En conferencia de prensa, el canciller cubano felicitó a sus funcionariosy los del Gobierno estadunidense por hacer que ondee de nuevo en Washington, la"bandera de la estrella solitaria", la misma que fue retirada hace 54años cuando los países rompieron relaciones.

En una intervención en el interior de la embajada cubana en Washington, tras elizado de la bandera de Cuba frente a la representación diplomática, Rodríguezdestacó el esfuerzo llevado a cabo para el restablecimiento de relacionesdiplomáticas, con el que "culmina hoy una etapa".

"Los funcionarios reafirmaron lasrelaciones con empeño y transmitimos el respeto y reconocimiento del gobiernocubano al presidente Barack Obama por su llamado al congreso y por el cambio depolítica”.

Cuba y Estados Unidos anunciaron el 17 de diciembre que normalizarían sus relaciones diplomáticas tras décadas de enemistad.

Desde entonces se han producido varios momentos históricos, incluido el encuentro de Barack Obama y su homólogo Raúl Castro en Panamá en abril, el primer encuentro entre dos presidentes de Estados Unidos y Cuba desde la revolución cubana de 1959.

En mayo, Washington retiró a La Habana de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo, superando el primer escollo clave para la normalización de las relaciones bilaterales.


 La bandera cubana fue izada este lunes en la nueva embajada de la isla en Washington, el último gesto simbólico del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre los dos países vecinos, por décadas enemigos.

Tres militares marcharon por la puerta de la embajada e izaron la bandera cubana -rojo, blanco y azul con una estrella solitaria- a las 10H36 (14H36 GMT), mientras manifestantes gritaban "Viva Cuba" y "Cuba sí, embargo no".

Bajo un calor sofocante, unos 500 invitados y una pequeña multitud de curiosos acompañaron la ceremonia en el edificio que desde inicios del siglo XX representa los intereses cubanos.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, viajó especialmente desde La Habana para presidir la ceremonia de reapertura de la embajada en Washington, acompañado por una delegación de políticos y artistas.

En la tarde, Rodríguez mantendrá una reunión con el Secretario de Estado, John Kerry, y seguidamente ambos diplomáticos ofrecerán una conferencia de prensa conjunta.

El gobierno estadounidense estuvo representado por Roberta Jacobson, subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental, y el diplomático Jeffrey deLaurentis, hasta ahora jefe de la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana y a partir de hoy el encargado de negocios de la embajada.

En tanto, en La Habana por el momento no hay previsión de ninguna ceremonia para marcar la reapertura de la embajada, dijo el viernes un alto funcionario del Departamento de Estado, ya que esa cancillería prefiere esperar un viaje del propio Kerry para izar la bandera estadounidense frente al Malecón.

Desde los anuncios de reaproximación, los dos países han destacado que las diferencias seguramente no van a desaparecer como por arte de magia, pero tener embajadas operativas permitirá negociar esas diferencias y hallar salida a los problemas acumulados.

El levantamiento del embargo estadounidense, la devolución de la base naval de Guantánamo y la solución a las multimillonarias demandas recíprocas de compensación son algunos de esos temas.