Rajoy, Al banquillo por el caso Gürtel

El político conservador será el primer mandatario español que comparezca ante la Audiencia Nacional.
La imagen del jefe de gobierno puede verse afectada por el mayor escándalo de corrupción en democracia.
La imagen del jefe de gobierno puede verse afectada por el mayor escándalo de corrupción en democracia. (Valda Kalnina/EFE)

Madrid

Nunca en la historia reciente de España un presidente del gobierno se había sentado en el banquillo de la Audiencia Nacional. El conservador Mariano Rajoy lo hará este miércoles ante el tribunal que juzga el caso Gürtel, la mayor trama de corrupción que involucra a decenas de políticos del oficialista Partido Popular (PP) y que se ha convertido –junto con el proceso independentista catalán– en su gran dolor de cabeza.

Los expertos adelantan que esto dañará la imagen del mandatario, acostumbrado a dejar que todo lo arregle el tiempo desde su sillón presidencial en La Moncloa.

La trama Gürtel, que en alemán significa correa, alude a Francisco Correa, líder de la red, un hombre que se jactaba de ingresar a las oficinas del PP "como Juan por su casa" y que según los jueces repartía dinero y regalos de lo más variopinto a políticos del partido, desde coches Jaguar hasta payasos y globos para fiestas infantiles, como por ejemplo de la ex ministra de Sanidad Ana Mato, quien, acorralada, dimitió, lo mismo que muchos de sus compañeros.

Rajoy declarará en relación con la contratación de servicios de organización de eventos y adjudicaciones públicas por parte del PP a las empresas de Correa, a quien le gustaba que le llamaran "Don Vito" –como el protagonista de la novela El padrino–, excarcelado tras pagar una fianza.

Rajoy no testificará como jefe de gobierno, sino por haber sido vicesecretario general del PP entre 1990 y 2003, y "responsable de asuntos electorales", siendo su comparecencia la que mayor expectación causa en los últimos años como lo fue la de la infanta Cristina, absuelta de la acusación de colaborar en un delito fiscal ligado a su esposo, Iñaki Urdangarin, acusado de corrupción y condenado a más de seis años de cárcel que también eludió con una fianza.

En las filas del PP causó sorpresa y malestar que el tribunal finalmente atendiera el pedido de la Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade), que ejerce la acusación popular, para citar a Rajoy como testigo, dado que esa misma petición había sido rechazada en tres ocasiones.

"Estoy a lo que dispongan los tribunales", dijo entonces Rajoy, para evitar que se pensara que su partido no quiere colaborar con la justicia. Fuentes cercanas al presidente adelantan que usará la misma estrategia que la de varios ex ministros que se han sentado en el banquillo de la Gürtel, es decir, reiterará que tiene "poco" o "nada" que aportar.

Pero hay mucho interés en que explique lo referido a la Caja B del PP cuando era secretario general en 2003 y 2004. En octubre de este último año pasó a ser presidente del partido tras la renuncia de José María Aznar.

La Caja B era, según el ex tesorero del PP Luis Bárcenas, la caja que repartía sobres con dinero "negro" a modo de sobresueldos a decenas de políticos del PP, incluido Rajoy.

La comparecencia de Rajoy iniciará en la mañana en la sede de San Fernando de Henares (Madrid) de la Audiencia Nacional y será de forma presencial, pese a que él solicitó que fuese por videoconferencia por motivos de seguridad y ser la vía menos perturbadora en el ejercicio de sus funciones.

Pero, a fin de preservar su imagen institucional, los jueces han permitido que testifique desde el estrado y no frente a ellos y delante del banquillo de los 37 acusados en esta causa, tal y como han hecho el resto de testigos. La presidencia quiso evitar desde un principio la foto de Rajoy ante la corte.

Cuando el pasado 4 de octubre arrancó el juicio de la primera época de la Gürtel (1999-2005), Rajoy no pensó que iba a tener que hacer el "paseíllo" para declarar como testigo, lo cual significa que el líder del PP está obligado a decir la verdad, además de que no puede esquivar las preguntas que sean molestas, ya que los testigos deben responder a todas las que se le formulen si el tribunal lo estima pertinente. Como sea, la imagen de Rajoy accediendo al tribunal para declarar por una de las principales causas de corrupción en España dará la vuelta al mundo. Él es consciente de ello y la oposición también.

No obstante, un día después de su declaración se darán a conocer las cifras de empleo del segundo trimestre del año, que arrojan buenos resultados y el viernes Rajoy volará su natal Galicia para iniciar su descanso de verano de casi un mes, tras haber ofrecido su tradicional rueda de prensa con el balance de su gestión.