Quince militares sirios mueren en ataque cerca de Alepo

El régimen sirio se aprovecha de las divisiones entre los rebeldes para consolidar su posición militar antes de la conferencia de Ginebra.
Un rebelde sirio quema una bandera encontrada en un edificio oficial de Alepo
Un rebelde sirio quema una bandera encontrada en un edificio oficial de Alepo (AFP)

Beirut

Al menos quince elementos del ejército sirio murieron este jueves en una ofensiva de rebeldes, que trataban de retomar la base militar 80 cerca de Alepo, conquistada el 10 de noviembre por el régimen, afirmó una ONG. Al mismo tiempo, la guerra cundía en el norte de Damasco, en la región de Qalamoun, donde el ejército realiza una ofensiva de envergadura para sacar a los rebeldes y yihadistas, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

"Quince miembros de las Fuerzas de defensa nacional (FDN) murieron en combates que los oponían a los yihadistas del Estado islámico en Irak y en el Levante (EIIL) y del Frente al-Nosra así como rebeldes islamistas cerca de la base 80, en la provincia de Alepo", afirmó esta organización.

Mientras, el régimen sirio del presidente Bashar al Asad está aprovechando las divisiones de los rebeldes y el apoyo iraní para obtener victorias militares que le permitan llegar en situación favorable a las negociaciones de paz de Ginebra, según opositores y expertos. El ejército sirio anunció que se había apoderado el martes de la localidad de Qara, en la región de Qalamun, en la carretera estratégica entre Damasco y Homs, en un nuevo revés para los rebeldes.

El coronel Abdel Yabar al Okaidi, uno de los principales artífices de la victoria rebelde en Alepo en julio de 2012, estimó que "a Irán, el Hezbolá (chiita libanés) y las milicias (chiitas iraquíes) Abul Fadel al Abas, los anima la misma convicción y la misma fe". Estos combatientes chiitas, que apoyan a los alauitas, la confesión de Asad, "son capaces de resistir mucho tiempo. Además, tienen experiencia de la guerra urbana, están bien entrenados y tienen nuevas armas nunca vistas anteriormente", explicó el oficial rebelde.

No obstante, para David Hartwell, especialista de Medio Oriente en IHS-Janes, "la discordia que reina entre los rebeldes, en particular entre el Ejército Sirio Libre (ESL) y el Estado Islámico de Irak y del Levante (EIIL), es el principal factor" de las derrotas militares de los rebeldes. El ESL "acusa a los yihadistas de tener más interés por combatir contra los otros grupos rebeldes en Alepo que contra el ejército" de Asad, agregó.

Así, los yihadistas del EIIL ejecutaron a un comandante rebelde y a dos miembros de su brigada en Idleb (noroeste), acusándolos de corrupción y posesión de una botella de Arak, una bebida alcohólica destilada. Se trata de un procedimiento usado habitualmente por este grupo para sacarse de encima a sus adversarios, acusándolos de violar la ley musulmana.

"La principal razón del avance del régimen es la desunión de los rebeldes y la falta de armas, en particular de grueso calibre", explicó a la AFP Matar Ismail, un opositor damasceno. "El régimen ha agotado" a los rebeldes y establecido "un sitio que ahoga las zonas controladas por la oposición, cortando todas las rutas de abastecimiento", confirmó Mohamad Said, otro opositor de la capital.

Desde hace meses, el ejército regular está usando una táctica que data de la Antigüedad: sitiar al enemigo. "Cuando el ejército toma el control de una región, impide toda posibilidad de que entren refuerzos o armas", explicó a la AFP un alto funcionario militar sirio. Además, "vamos sacándoles territorios a nuestros enemigos : lleva tiempo pero es mucho más eficaz", agregó.

Para un experto sirio en Damasco, "el cambio brusco de Estados Unidos, que, pese a sus amenazas, no bombardeó a Siria en septiembre, desanimó a los rebeldes. Esperaban que esos bombardeos destruyeran la infraestructura militar del régimen y les permitiera entrar en Damasco", agregó. Thomas Pierret, profesor en el departamento de Islam contemporáneo de la Universidad de Edimburgo, consideró "obvio que el actual avance (del ejército) oficialista está relacionado con la perspectiva de (la conferencia de paz de) Ginebra-2".

"Si la coalición (opositora) concurre, estará en una posición más débil en el terreno y a nivel diplomático, ya que la actitud estadunidense se parece a un abandono" de los rebeldes. "La renuncia de Asad no se contempla en este momento, ya que los rusos y los estadunidenses no la desean", agregó.

De otra parte, un opositor de un partido tolerado por el régimen sirio, Rajaa Naser, fue detenido en Damasco, informó este jueves su partido, el Comité de Coordinación para el Cambio Nacional y Democrático (CCCND). Rajaa Naser, un responsable del CCCND, "fue detenido el miércoles por la mañana" en el barrio de Baramké, en el centro de la capital, por una patrulla de las fuerzas de seguridad sirias, declaró a la AFP Hasán Abdel Azim, el jefe del partido.

Abdel Azim dijo ignorar los motivos de esta encarcelación, aclaró que se disponía a viajar a Ginebra con Naser para reunirse el 26 de noviembre con el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguei Lavrov. "El embajador de Rusia en Damasco nos invitó a reunirnos con Lavrov el de 26 noviembre en Ginebra", explicó Abdel Azim. Rusia, aliada del régimen de Damasco, intensifica sus esfuerzos para celebrar una conferencia de paz internacional llamada Ginebra 2, que podría celebrarse a mediados de diciembre.

Esta conferencia tiene como objetivo reunir a los representantes del poder y de la oposición para intentar hallar una solución política al conflicto en Siria que causó más de 120 mil muertos desde marzo de 2011.