¿Qué sigue para Venezuela con la Constituyente?

Tres escenarios se vislumbran en el país sudamericano, inmerso en una profunda crisis política y económica.
Julio Borges, presidente del parlamento, llama a respetar los poderes.
Julio Borges, presidente del parlamento, llama a respetar los poderes. (Federico Parra/AFP)

Caracas

¿Radicalización? ¿Diálogo? ¿Estancamiento? La elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) añadió más incertidumbre a una Venezuela en caos, donde el presidente Nicolás Maduro tiene ahora un arma para gobernar sin límites, pese a su baja popularidad. Aquí tres posibles escenarios de la crisis.

Radicalización. La ANC nació en medio de las mayores protestas opositoras para exigir la salida de Maduro, que dejan unos 125 muertos y miles de heridos y detenidos en cuatro meses.

El mandatario asegura que la oposición no le dejó más opción para resolver la crisis, pero para el presidente de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, "está cantada la radicalización política y económica posconstituyente", con el atrincheramiento de ambas partes.

Maduro planteó ya a los constituyentes levantar la inmunidad a parlamentarios opositores —amplia mayoría— y "tomar el mando" de la Fiscalía, cuya jefa, la procuradora general Luisa Ortega, rompió con él y denuncia una "ambición dictatorial" del presidente.

"Viene la fase más dura y definitiva de la confrontación", considera Salamanca, a lo que se añade la sanción este lunes de Estados Unidos contra Maduro por una "ruptura del orden constitucional".

Washington, quien ahora considera al presidente como un "dictador", también amenazó con castigos económicos a Venezuela, que tiene a ese país como uno de los principales destinos del petróleo, prácticamente su única fuente de ingresos.

Los analistas también vislumbran un aislamiento internacional. Estados Unidos, España y ocho países latinoamericanos desconocen la Constituyente.

Diálogo. Nicolás Maduro, cuya popularidad se sitúa en 21.8 por ciento según Datanálisis, llamó ayer a un "diálogo nacional", tras revelar que su gobierno mantuvo recientes acercamientos con la oposición que no prosperaron.

"No se debería descartar la posibilidad, por cierto muy remota, de que el régimen buscaría aprovechar este proyecto autocrático tan extremo para negociar mejores términos para salir de la crisis", opina Michael Shifter, presidente de Diálogo Interamericano, con sede en Washington.

La oposición afirma que cualquier negociación debe tener como punto de partida unas elecciones generales, pero el gobierno descarta esa posibilidad y dice que el cuello de botella son las divisiones en la cúpula opositora.

Estancamiento. La politóloga Francine Jacóme vislumbra un tercer escenario: protestas, "represión", exigencia de comicios adelantados, un gobierno atrincherado intentando ganar tiempo y deterioro socioeconómico. Pero la configuración de la ANC será clave en cualquier escenario. De momento, el poder electoral ya confirmó la elección de la línea dura del oficialismo, llamada a manejar los hilos de la asamblea.

El ministro británico de Relaciones Exteriores, Boris Johnson, pidió ayer una "acción urgente" del gobierno de Venezuela para detener la división del país, que cree que está "al borde del desastre".