Iglesias se unen a la protesta antirracial

Con el lema “Las vidas de los negros importan”, religiosos y feligresesde todo el país se suman a las marchas contra la violencia policial.
En centenares de templos de todo el país, líderes evangélicos defendieron el derecho a la vida.
En centenares de templos de todo el país, líderes evangélicos defendieron el derecho a la vida. (Andrew Burton/AFP)

Washington

Los feligreses de diversas iglesias pentecostales afroamericanas asistieron vestidos de negro a los servicios religiosos efectuados ayer en todo el país, en una protesta simbólica contra las acciones policiales en las que fueron aniquilados a tiros hombres negros desarmados.

El obispo T.D. Jakes dijo a los asistentes en la iglesia The Poterr's House en Dallas que los hombres negros no deben "ser enjuiciados en las banquetas". En la iglesia Ebenezer AME en Fort Washington, Maryland, los creyentes llevaban puestas playeras que decían "Las vidas de los negros importan" y "No puedo respirar".

Los hombres en la iglesia West Angeles Church of God in Christ, en Los Ángeles, ocuparon de pie más de cuatro filas en torno al altar para una bendición especial y un mensaje del pastor Charles E. Blake.

"Las fuerzas policiales están a cargo de la protección de todos nuestros ciudadanos", dijo Blake, líder de la Iglesia de Dios en Cristo, el grupo pentecostés negro más grande en Estados Unidos.

"En una forma muy especial, las fuerzas policiales deben apegarse a la ley que deben aplicar. No deben llevar temor a nuestros ciudadanos, sino más bien confianza".

Las iglesias evangélicas respondieron así al llamado de diversas denominaciones para un servicio religioso dominical al que llamaron "Las vidas de los negros importan", en respuesta a las recientes muertes a manos de la policía de Michael Brown, en Ferguson, Misuri, y Eric Garner, en Nueva York.

Las acciones siguieron a un día de marchas y manifestaciones de grupos defensores de los derechos civiles y de otra índole en todo el país en demanda de cambios al sistema de justicia penal.

"Es el momento de escuchar a Dios que nos pide que seamos pertinentes y receptivos ante las necesidades de la gente que está con nosotros y alrededor de nosotros", escribió el obispo superior Lawrence Reddick, de la Iglesia Episcopal Metodista Cristiana, una de las organizadoras del servicio religioso del domingo.

El sábado, unos 25 mil manifestantes paralizaron barrios de Nueva York y miles de otros marcharon por Washington, en una nueva ola de protestas que exigen justicia para los hombres negros muertos en manos de policías blancos.

Las manifestaciones en Washington, Nueva York, Boston y Berkeley, California (suroeste), fueron de las más importantes de este movimiento desencadenado por la muerte de Michael Brown, un joven negro abatido por un policía blanco en agosto pasado en la localidad de Ferguson, Misuri (centro).

La decisión de un gran jurado de no emprender acciones penales contra el policía que lo baleó, Darren Wilson, pese a estar desarmado, y otra similar en Nueva York que dejó sin castigo al agente que mató a Eric Garner, un vendedor ilegal de cigarrillos y padre de seis niños, en julio, atizó la cólera.

En Washington, una ciudad donde históricamente se han llevado a cabo grandes manifestaciones por los derechos civiles, la protesta fue organizada por el pastor Al Sharpton, figura de los movimientos por los derechos civiles en EU.

Bajo el lema "Justicia para Todos" ("Justice for all"), la protesta superó los cinco mil manifestantes, entre ellos familiares de Brown, Garner, y de Tamir Rice y Trayvon Martin.

Rice, de 12 años, manipulaba una apistola falsa cuando fue baleado por un agente blanco en Cleveland (Ohio, noreste), y Martin, un adolescente negro que perdió la vida baleado por un vigilante en 2012 en Florida (sureste).

Estas muertes despertaron el fantasma del racismo en EU y en estas últimas semanas se registraron protestas en todo el país contra el abuso policial hacia las personas negras.

Programa integral

El programa SaludArte, impulsado por la Secretaría de Educación (SEDU) del Gobierno del Distrito Federal, en su segundo ciclo escolar de aplicación llegó a 109 escuelas con ejes como el servicio de alimentación, comida proporcionada directamente a las escuelas con menús validados por el Instituto Nacional de Nutrición y el apoyo del colectivo de Cocina Mexicana.

"El Instituto Nacional de Salud Pública nos ha evaluado los componentes de educación y nutrición; además, los niños se lavan las manos y se lavan los dientes con pastas y cepillos que nos donó la Asociación Dental Mexicana", explica René González Hernández, director de Educación Básica de la SEDU, a la sazón coordinador del programa.

La idea del programa es que sea educación complementaria para la vida, bajo el entendido de que tan importante como el español y las matemáticas pueda ser la educación para que "los niños tomen decisiones en alimentación, sobre su cuerpo o diferentes aspectos de la vida".

Dentro de los resultados del programa, Mara Robles, la titular de la SEDU, se refirió a la disminución de horas frente al televisor, al pasar de 22 a 15 horas, además de 47 a 43 por ciento en obesidad.