Negociaciones con Irán pueden ampliarse: EU

“Todavía hay asuntos difíciles, estamos trabajando muy duramente para resolverlos”, afirmó John Kerry tras la ronda de pláticas.
Los cancilleres de Irán y el grupo 5+1 debaten en Lausana.
Los cancilleres de Irán y el grupo 5+1 debaten en Lausana. (Jean Cristhoper/EFE)

Lausana

La maratón de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, que se extendió anoche en Lausana, Suiza, podría continuar más allá del plazo límite fijado para hoy, afirmó el Departamento de Estado de Estados Unidos

Los cancilleres de Irán y de las cinco potencias que integran el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas más Alemania, el llamado grupo 5+1, se empeñan en limar los últimos obstáculos para un acuerdo nuclear "factible" y aunque "aún hay asuntos difíciles, estamos trabajando muy duramente para resolverlos", dijo en Lausana el secretario de Estado de EU, John Kerry.

"Vamos a trabajar hasta tarde y obviamente, mañana" (hoy), añadió Kerry, presente en la cita junto a sus pares de Francia, Rusia, China y Gran Bretaña, además del representante germano.

El plazo para un acuerdo nuclear marco con Irán expira la medianoche de hoy, y la conclusión definitiva está prevista para ser alcanzada antes del 30 de junio.

El canciller ruso, Serguei Lavrov, abandonó la reunión de Lausana ayer por unos compromisos previstos en Moscú y su vocero dijo que regresaría el martes "si existe una posibilidad real de acuerdo".

Según fuentes cercanas a las negociaciones, hay acercamientos en varios asuntos técnicos, pero sigue habiendo controversias políticas.

La reunión, la primera en que se reunían los jefes de la diplomacia de las seis grandes potencias desde noviembre, duró poco más de una hora. El objetivo es alcanzar en las próximas horas un acuerdo político clave sobre el programa nuclear iraní, después de casi cuatro décadas de enfrentamientos y polémica, el cual permitiría a continuación negociar hasta el 30 de junio un acuerdo definitivo con todos los detalles técnicos.

Los cancilleres buscan llegar a un acuerdo por el cual Irán garantice sin la menor sombra de duda la naturaleza civil de su programa nuclear, a cambio de un levantamiento de las sanciones internacionales que asfixian su economía desde hace años.

Según fuentes diplomáticas, las negociaciones estaban bloqueadas en tres puntos: la duración del acuerdo, el cese de las sanciones de la ONU y el mecanismo de garantía y control.

Según el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, férreo enemigo de Irán y opositor a cualquier pacto, lo mismo que el Partido Republicano en EU, "el acuerdo que se perfila (...) envía el mensaje de que no solamente no se castiga la agresividad, sino que además se la recompensa".

"Los países moderados y responsables de la región, en particular Israel y otros Estados, serán los primeros en sufrir las consecuencias de ese acuerdo", añadió.

Ya habría acuerdos sobre el número de centrifugadoras, que Irán habría aceptado reducir de las casi 20,000 hoy (la mitad activas) a 6,000, además de la planta subterránea de Fordo, cerca de la ciudad santa de Qom, que seguiría operando pero bajo condiciones muy estrictas.

Irán desmintió que hubiera aceptado exportar todo o parte del uranio débilmente enriquecido que tiene almacenado, y su canciller Abas Araghchi dijo que tenía que haber un "borrador preciso" del cese de sanciones a su país antes de firmar el acuerdo.

Un "50-50"

-"Creo que hay aún posibilidad de un entendimiento político. Y diría que probablemente hay un 50-50 (de posibilidades de acuerdo)", aseguró Marie Harf, vocera del Departamento de Estado.

-"La noción de que en las últimas 24 horas (...) las posiciones se han endurecido, sencillamente no es cierta", añadió Harf, en teleconferencia desde Suiza.