Opiniones divididas por comentarios del príncipe Carlos sobre Putin

Según los medios británicos, Marienne Ferguson, de 78 años -que huyó de su Polonia natal antes de la ocupación nazi-, contó que el príncipe le hizo esta observación en un diálogo que mantuvieron.
El príncipe de Gales y su mujer, la duquesa de Cornualles, Camila están en la tercera etapa de su gira de cuatro días que los llevará por Nueva Escocia, la Isla del Príncipe Eduardo y Manitoba
El príncipe de Gales y su mujer, la duquesa de Cornualles, Camila están en la tercera etapa de su gira de cuatro días que los llevará por Nueva Escocia, la Isla del Príncipe Eduardo y Manitoba (EFE)

Londres

Los políticos británicos se mostraron hoy divididos por unos comentarios que hizo el príncipe Carlos sobre el presidente ruso, Vladímir Putin, cuyas acciones comparó con las de Hitler.

El príncipe de Gales, que como futuro rey debe mantenerse imparcial en asuntos políticos, levantó revuelo en el Reino Unido al comentarle en Canadá a una antigua refugiada polaca, en una conversación privada, que Putin hacía cosas parecidas a las del régimen nazi.

Según los medios británicos, Marienne Ferguson, de 78 años -que huyó de su Polonia natal antes de la ocupación nazi-, contó que el príncipe le hizo esta observación en un diálogo que mantuvieron cuando Carlos visitó el lunes el Museo Canadiense de Inmigración en Halifax.

"Me preguntó cuándo vine a Canadá. Yo le dije que en 1939. Él hizo el comentario de que ahora Putin está haciendo algunas de las mismas cosas que Hitler hacía. Yo estuve de acuerdo, ya sabe, él está tomando países igual que lo hizo Hitler", relató Ferguson, en referencia a la anexión rusa del territorio de Crimea.

En Londres, los políticos se mostraron divididos, entre los que creen que el príncipe -que hace una visita oficial a Canadá- tiene derecho a opinar y otros que consideran que no debe.

El primer ministro británico, David Cameron, no quiso hacer comentarios sobre el contenido de esa conversación privada.

Sin embargo, el líder de la oposición, el laborista Ed Miliband, admitió que muchos británicos compartirán con el príncipe su punto de vista sobre las acciones de Putin.

"Creo que mucha gente en todo el país compartirá la preocupación del príncipe Carlos sobre el presidente Putin y sus acciones en Ucrania. Y creo también que el príncipe Carlos debería tener derecho a conversaciones privadas", agregó Miliband.

En términos parecidos se manifestó el viceprimer ministro, el liberaldemócrata Nick Clegg, quien consideró que el príncipe es "libre" de expresar sus opiniones y descartó que la familia real tenga que cumplir una especie de "voto de silencio".

"Creo que tiene derecho a sus puntos de vista. Pero yo no sé si esas fueron sus opiniones" puesto que se trató de una conversación privada, afirmó el viceprimer ministro a la BBC.

Sin embargo, el diputado laborista Mike Gapes, exmiembro del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes, criticó las opiniones del hijo mayor de la reina Isabel II.

"Si el príncipe Carlos quiere hacer declaraciones controvertidas sobre asuntos nacionales o internacionales, debería abdicar y presentarse en las elecciones", dijo Gapes en su cuenta de Twitter.

"En una Monarquía constitucional, la política y la diplomacia deben estar a cargo del Parlamento y el Gobierno. La Monarquía debería ser vista y no escuchada", concluyó.

Tras conocerse las afirmaciones de Carlos en Canadá, un portavoz de Clarence House, la residencia oficial del heredero al trono, quiso "puntualizar que el príncipe de Gales no busca hacer declaraciones políticas durante conversaciones privadas".

Está previsto que el príncipe Carlos y Putin asistan el próximo 6 de junio en Francia a las celebraciones por los 70 años del desembarco de Normandía.

El hijo de Isabel II ha causado polémica en otras ocasiones por expresar opiniones controvertidas sobre arquitectura o medio ambiente.

Además, el diario "The Guardian" pidió hace unos años acceso a unas cartas que el príncipe escribió a varios ministerios entre 2004 y 2005 en virtud de la Ley de Libertad de Información, pero la petición fue rechazada por el Tribunal Superior de Londres.

El periódico quiso conocer el alcance de la posible influencia del heredero al trono -quien debe ser totalmente imparcial en asuntos políticos- sobre los distintos Gobiernos.