Los primeros pilotos rusos de regreso de Siria recibidos con honores en su país

A pesar del anuncio de retirada, los bombarderos rusos atacaron posiciones rebeldes sirias, mientras el enviado de la ONU esperaba que la decisión rusa tuviera un "impacto positivo" en las ...
Un piloto de un bombardero ruso SU-34 a su llegada a la base aérea de la región de Voronezh, desde la base siria Hmeymim
Un piloto de un bombardero ruso SU-34 a su llegada a la base aérea de la región de Voronezh, desde la base siria Hmeymim (EFE)

Moscú, Ginebra

Los primeros pilotos rusos de regreso de Siria fueron recibidos hoy con todos los honores, tras el anuncio inesperado de retirada parcial realizado por el presidente Vladimir Putin, saludado por la ONU y las potencias occidentales.

Los pilotos fueron recibidos en la base militar de Voronezh, en el sudeste de Rusia, por una multitud que agitaba banderines rusos y que traía flores y globos para celebrar su retorno. Antes de aterrizar hicieron un vuelo de exhibición, según imágenes transmitidas por la televisión rusa.

En Siria, por su parte, los yihadistas del Frente al Nosra, la filial siria de Al Qaeda, hablaron de "derrota" rusa y anunciaron que lanzarán una ofensiva en este país en las próximas 48 horas.

Pero la retirada rusa no significa en realidad el fin definitivo de sus bombardeos. Su aviación volvió a atacar posiciones rebeldes sirias, cerca de la ciudad antigua de Palmira (centro), en manos del grupo Estado Islámico (EI) según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

La Casa Blanca estimó que Rusia cumplía por el momento con el inesperado anuncio de retirada. El secretario de Estado John Kerry anunció por su parte que se reunirá la próxima semana con Putin.

El secretario de Estado no entregó datos adicionales sobre la visita pero su portavoz John Kirby señaló a los periodistas que se podría producir después del próximo martes, una vez Kerry regrese de acompañar al presidente Barack Obama en su viaje a Cuba.

"Impacto positivo"

En Ginebra el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, declaró que la retirada parcial rusa era un "acontecimiento significativo" que esperaba tenga un "impacto positivo" en las negociaciones de paz de Ginebra. Mistura reveló que la oposición y el régimen le habían entregado "documentos" para una solución política del conflicto.

Según los expertos, esta retirada militar rusa es una maniobra táctica, destinada a presionar al presidente sirio Bashar al Asad justo cuando se inician las negociaciones con la oposición.

"El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, afirmó sin embargo que la retirada no suponía "de ninguna forma" una medida de represalia ante la intransigencia de Asad, que se niega a abandonar el poder, a pesar de las exigencias de los rebeldes y de las potencias.

Desde el 30 de septiembre, más de 50 aviones de combate rusos han atacado casi diariamente "objetivos terroristas" y han permitido al ejército del régimen, en dificultades, lograr importantes victorias.

Sin embargo, los occidentales acusan a Rusia de atacar más a los rebeldes "moderados" que a los yihadistas del Estado Islámico (EI). Siria vive una sangrienta guerra civil desde hace seis años.

"Protección eficaz"

La retirada, dijo el canciller ruso Sergei Lavrov, supone "una buena base (...) para que el proceso político se desarrolle como previsto". Pero el jefe de la administración presidencial rusa, Serguei Ivanov, advirtió: "mantenemos una protección eficaz para la parte del contingente que se queda en Siria, en particular con medios de protección en tierra, mar y aire".

Además, el viceministro ruso de Defensa advirtió que su país seguirá bombardeando "objetivos terroristas" en Siria. "Todavía es muy temprano para hablar de victoria sobre el terrorismo. La aviación rusa tiene la misión de seguir golpeando objetivos terroristas", dijo Nikolai Pankov desde la base aérea rusa de Hmeimim, en el noroeste de Siria.

Los bombardeos en los alrededores de Palmira permitieron al ejército regular sirio avanzar hasta 4 kilómetros al sur y oeste de la ciudad, en manos del EI desde mayo de 2015.

Si el ejército sirio logra tomar Palmira, una joya arqueológica declarada Patrimonio de la Humanidad, sumaría "una importante victoria, ya que esto le abriría el camino hasta la frontera con Irak", explicó una fuente de seguridad en el terreno, citada por el OSDH. Tanto el Consejo de Seguridad de la ONU como Irán, a través de su ministro de Exteriores Mohamad Javad Zarif, consideraron "positivo" el anuncio del Kremlin.

La guerra en Siria, que empezó en marzo de 2011 tras la represión del régimen contra manifestaciones prodemocráticas, se ha convertido en un conflicto complejo donde intervienen actores locales e internacionales. Hasta ahora han muerto cerca 270 mil personas y la mitad de la población ha tenido que huir del país.

Oposición pide libertad de presos políticos

De otra parte, la oposición siria planteó hoy al mediador de la ONU en las negociaciones de paz con el Gobierno de Damasco buscar una solución a la problemática de los prisioneros políticos, cuya liberación reclama.

El mediador de la ONU en este proceso, Staffan de Mistura, dijo que se decidió trasladar esta cuestión al grupo de trabajo encargado de cuestiones humanitarias y que trabaja de manera paralela, aunque separada, de las negociaciones políticas.

"En esta cuestión no hemos tenido, hasta ahora, casi nada en términos de resultados y pienso que el grupo humanitario puede encargarse de esto", dijo De Mistura al término de su primera reunión formal con la delegación opositora en Ginebra. Agregó que un segundo grupo de trabajo que existe para supervisar el cese de las hostilidades también podría colaborar en ese fin.

Minutos después, en una comparecencia ante la prensa, la delegación de la oposición acusó al régimen de Bashar al Asad de "ejecutar prisioneros diariamente" e insistió en que la liberación de reos se resuelva antes de avanzar en otros temas de la negociación.

"La liberación de detenidos es una obligación y se debe acatar. No es un aspecto a negociar", sostuvo Bassma Kodmani, que forma parte del equipo negociador de la Comisión Suprema para las Negociaciones (CSN), principal alianza opositora siria. Una comisión de la ONU que investiga los crímenes durante la guerra civil en Siria cifró hoy en miles el número de prisioneros en centros de detención conocidos y clandestinos.

Otro tema planteado fue el acceso humanitario a localizaciones sitiadas, donde últimamente no ha podido entrar ningún tipo de ayuda, a pesar de los progresos en este ámbito en las últimas semanas. De Mistura mencionó en particular el caso de Daraya, en la periferia de Damasco. "Nos aseguraremos de que el grupo de trabajo humanitario aborde esta cuestión", prometió.

Sobre las cuestiones políticas de fondo, De Mistura precisó que se pasó revista a una serie de "principios" planteados por la oposición en relación a la redacción de una nueva constitución y al proceso de establecimiento de un órgano transitorio de gobierno. "Intercambiamos documentos e ideas de cómo profundizar en las discusiones sobre la transición y el proceso político en general", comentó.

Al explicar su estrategia mediadora, De Mistura confirmó que su plan es recibir todas las ideas de las partes y analizar cuáles son las "repeticiones, contradicciones e incluso coincidencias, y al menos en cuestión de principios podrían estar sorprendidos de que hay algunas áreas en común".

Sin embargo, el mediador anticipó que "las negociaciones serán muy duras porque la distancia (entre las partes) es muy grande". "El secreto está en tomar los puntos de un lado, de otro y plantear nuestro propio sentido común y técnicas para intentar fusionar y cuando no se pueda poner el toque final", explicó.