Por primera vez, Washington enviará soldados a Siria

Mientras la Casa Blanca daba luz verde al envío de "menos de 50"soldados de élite en un giro en la política de Obama en la guerra contra el EI, en Viena aliados de EU y Rusia mantenían sus ...
El canciller ruso Sergei Lavrov (i), el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura (c), y John Kerry, en el Grand Hotel, de Viena
El canciller ruso Sergei Lavrov (i), el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura (c), y John Kerry, en el Grand Hotel, de Viena (AFP)

Washington, Riad

Estados Unidos desplegará en Siria cerca de cincuenta miembros de fuerzas especiales, una decisión que supone un giro en la política del presidente Barack Obama en el marco de la operación de guerra internacional contra el grupo Estado Islámico (EI) en ese país.

En cuatro años y medio de un conflicto que ha dejado más de 250 mil muertos, es la primera vez que Washington enviará oficialmente militares a territorio sirio -aunque en el papel de asesores, no de combatientes-, ya que Obama se había negado hasta ahora a hacerlo y se había decantado por el recurso de los bombardeos aéreos.

La Casa Blanca dio luz verde al envío de "menos de 50" soldados de élite al norte de ese país en un intento por fortalecer su lucha contra el EI, explicó hoy su portavoz Josh Earnest. "El núcleo de nuestra estrategia militar en Siria es reforzar la capacidad de las fuerzas locales para enfrentar al grupo Estado Islámico en el terreno, en su país", agregó.

Estas fuerzas imitarían a las que operan en Irak, que coordinan a las fuerzas locales, ofrecen suministros de armas y dan apoyo aéreo. Pero en Irak, la línea entre combatientes y no combatientes ha sido muy difusa. En una ofensiva reciente murió un soldado estadunidense. Se trata del primero que fallece en operaciones en tierra en Irak desde que Washington inició la ofensiva contra la organización yihadista.

Oficialmente los militares estarán, pues, acotados a un papel de asistencia y de asesoramiento de los grupos rebeldes sirios moderados, dijo Earnest durante una conferencia de prensa. Consultado sobre el eventual aumento del número de militares estadunidenses en el futuro, Earnest no descartó tal posibilidad. "No voy a predecir el futuro", declaró.

"Es innegable que (estos militares) se expondrán a riesgos reales", sostuvo, señalando que estarán "equipados para defenderse". ¿Cuánto tiempo permanecerán en el terreno?, se le preguntó a continuación. "Yo no describiría (esta misión) como permanente", respondió, agregando que no estaba en condiciones de dar "una fecha" para el regreso de los efectivos a Estados Unidos.

No hubo cambios

Las declaraciones del portavoz presidencial coincidieron con las del departamento de Estado, John Kirby: "No hubo cambio de política". Kirby admitió, sin embargo, que Washington había "cambiado de opinión" sobre su compromiso militar en Siria.

La decisión de Obama no pasa de ser simbólica, pero representa un giro de un presidente que hasta ahora se ha mostrado muy escéptico en relación con el intervencionismo militar y que, tras el retiro de Irak, no quiere volver a ver a Estados Unidos en la primera línea de un conflicto en Medio Oriente.

Desde que se inició la guerra civil en Siria en 2011, Estados Unidos siempre se negó a involucrarse militarmente hasta que creó una coalición de 65 países, que bombardea al EI y a otros grupos yihadistas en Siria e Irak. A fines de agosto de 2014 durante una conferencia de prensa que provocó gran conmoción, Obama reconoció que "no tenía una estrategia" para Siria.

Un año antes había despertado la cólera de sus aliados -Francia y las potencias del Golfo- cuando renunció a último momento a atacar al gobierno de Bashar al Asad, acusado entonces de usar armas químicas contra la población. Obama repetía entonces como un mantra que no enviaría "tropas estadunidenses a suelo sirio".

El viraje de hoy fue criticado por los republicanos: el presidente de la comisión de Fuerzas Armadas del Senado, John McCain, la emprendió contra una medida "desgraciadamente limitada (...) e insuficiente", tomada por "un presidente (que) sigue sin tener una estrategia realista" en Siria.

Rebeldes sirios, en contacto con EU

En Siria, uno de los grupos rebeldes a los que Washington va a ayudar, la Brigada de los Revolucionarios de Al Raqa, perteneciente al moderado Ejército Libre Sirio (ELS), tiene contactos con EU para preparar la llegada de un pequeño contingente de este país a territorio sirio, dijo hoy a Efe una fuente de esta facción rebelde.

El portavoz de esa brigada, Mahmud al Hadi, detalló por teléfono que el batallón estadunidense viajará a la provincia de Al Raqa, bastión principal del grupo terrorista Estado Islámico (EI) en Siria, en "el momento adecuado", sin precisar la fecha.

Al Hadi, que es también presidente de la oficina política de su organización, no pudo precisar las funciones que desempeñarán los efectivos estadunidenses, "porque ya se verá cuando lleguen".

El cabecilla insurgente subrayó que el envío de las fuerzas de EU se enmarca en los preparativos para lanzar una ofensiva -que comenzará "próximamente"- con el fin de "liberar" del EI la ciudad de Al Raqa, capital de la provincia homónima.

La Brigada de los Revolucionarios de Al Raqa es una de las formaciones que se han unido a la principal milicia kurdosiria, las Unidades de Protección del Pueblo (YPG, en sus siglas en kurdo), para constituir la "Fuerza Siria Democrática", una alianza cuyo objetivo es derrotar al EI.

La fuerza kurdosiria y sus aliados han sido los que han opuesto una mayor resistencia al avance de los yihadistas en el norte de Siria e incluso les han arrebatado una parte importante de territorio en los últimos meses.

Primeros contactos en Viena

Simultáneamente con sus bombardeos contra los yihadistas, las diplomacias estadunidense y rusa mantuvieron hoy en Viena consultas multilaterales con vistas a una solución política a la guerra en Siria.

Tras más de cuatro años de guerra y cientos de miles de muertos y heridos en Siria, la comunidad internacional dio hoy lo que podría ser un primero paso hacia un largo proceso dialogado para poner fin a la guerra civil en ese país árabe.

Los principales países involucrados en el conflicto, encabezados por Estados Unidos, Rusia, Irán y Arabia Saudí, analizaron en Viena cómo crear espacios comunes que permitan acabar con esta guerra.

Al cabo de ocho horas de intensos debates entre responsables de 17 países, la ONU y la Unión Europea, el secretario de Estado de EU, John Kerry, habló hoy ante la prensa del "comienzo de un nuevo proceso diplomático".

Aseguró que se trata del más "prometedor" hasta ahora, porque está centrado "en el futuro" y no en las causas de la guerra civil, que ha causado más de 250 mil muertos y una ola de refugiados sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial.

Lo llamativo de la reunión vienesa, según destacaron hoy varios ministros de Exteriores, es que por primera vez se sentaron en una misma mesa tanto acérrimos defensores del gobierno sirio de Bashar al Asad, como Rusia e Irán, como también sus críticos más importantes, como Estados Unidos, Turquía y Arabia Saudí.

A pesar de pactar un catálogo de nueve puntos, que incluye la búsqueda de un alto el fuego a nivel nacional, la celebración de elecciones y la lucha intensificada contra el grupo yihadista Daesh (Estado Islámico), las diferencias siguen siendo grandes.

Así lo reconoció el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, durante una rueda de prensa conjunta con Kerry. "Rusia está convencida de que el futuro de Asad deben decidirlo los propios sirios en el marco de un proceso político. Nuestra postura al respecto no ha variado", señaló el ministro ruso.

Lavrov criticó también el envío por EU de medio centenar de soldados de elite al norte de Siria, para luchar contra Daesh, y habló de una decisión "unilateral" sin el beneplácito de Damasco ni el mandato de la ONU.

Otros participantes en la cumbre de hoy, como el ministro francés de Exteriores, Laurent Fabius, destacaron una vez más que Al Asad "no tiene futuro en Siria" y que debe abandonar el poder "por ser el principal responsable de la catástrofe en Siria".

De hecho, el destino del presidente sirio, apoyado políticamente y militarmente por Rusia e Irán, dominó en todo momento las deliberaciones celebradas en el céntrico hotel Imperial de Viena.

Para superar ese punto muerto en las conversaciones, los negociadores acordaron finalmente que se exploren -bajo los auspicios de la ONU- las modalidades de un alto el fuego en toda Siria, mientras que en paralelo se prosiga un renovado proceso político hacia la pacificación.

"Pasaremos los siguientes días trabajando en las modalidades (de este acuerdo) y nos volveremos a reunir en algún momento de las próximas dos semanas para seguir con estas consultas. Todos tenemos un sentido de urgencia", destacó Kerry en ese sentido.

"Este es el comienzo de un nuevo proceso diplomático, no el capítulo final", subrayó, y concluyó: "Me voy de Viena con un nuevo sentido de posibilidad" sobre las opciones de un proceso exitoso. Los grandes ausentes en la cumbre de hoy fueron los propios sirios, Gobierno y opositores, lo que podría cambiar en las próximas rondas de este proceso.

Y mientras en Viena los ministros extranjeros se reunían para encontrar una solución a la guerra siria, cerca de Damasco murieron hoy al menos 57 personas en un ataque del Ejército sirio contra un mercado en la región de Guta Oriental, principal bastión opositor de la periferia capitalina, y otras 32 en varios bombardeos, algunos supuestamente perpetrados por aviones rusos, en Alepo, en el norte del país.