Un primer militante de Greenpeace sale de Rusia más de tres meses después de su detención

Dmitri Litvinov, sueco-estadunidense de origen ruso, hijo de Pavel Litvinov, un disidente soviético, y bisnieto de un ministro de Relaciones Exteriores de Stalin, salió de San Petersburgo en un ...
Dmitri Litvinov muestra una pancarta con el lema "Salven el Ártico" a su llegada a la estación de tren de Helsinki
Dmitri Litvinov muestra una pancarta con el lema "Salven el Ártico" a su llegada a la estación de tren de Helsinki (AFP)

San Petersburgo

Un primer militante de Greenpeace tomó hoy un tren para salir de Rusia rumbo a Helsinki, más de tres meses después de haber sido detenido junto a otros 29 miembros de la tripulación de un barco de la organización ecologista que realizaba una acción de protesta en el Ártico. Dmitri Litvinov, un sueco-estadunidense de origen ruso, abandonó San Petersburgo a las 20:25 hora local (16:25 hora GMT) en dirección a Finlandia desde donde llegará a Estocolmo en ferry.

Litvinov recibió hoy un visado que le permitía abandonar el territorio ruso tras haber sido amnistiado. "Me voy de Rusia con sentimientos encontrados: por un lado, siento la tranquilidad de que todo ha terminado y, por otro, un sentimiento de injusticia ya que se nos considera criminales", dijo a la AFP antes de su marcha. "Las acciones judiciales contra nosotros se terminaron, pero el caso no está cerrado", explicó. "Me preocupan los otros que viven en Rusia", declaró sin mostrarse muy seguro de poder volver a Rusia. Litvinov es hijo de Pavel Litvinov, un disidente soviético, y bisnieto de un ministro de Relaciones Exteriores de Stalin.

Citado en un comunicado de Greenpeace, Litvinov dijo "no lamentar" lo que había hecho. El militante formaba parte de las 30 personas de la tripulación del Arctic Sunrise, 26 de las cuales no son rusas, detenidas en septiembre tras llevar a cabo una acción de protesta contra una plataforma petrolera de Gazprom en el Ártico para denunciar los riesgos de explotación de hidrocarburos en esta zona de ecosistemas especialmente frágiles. Litvinov también dijo estar "triste" de que el Ártico no haya podido ser "salvado". La semana pasada el gigante ruso Gazprom anunció que comenzó a extraer petróleo en la plataforma contra la que protestaba Greenpeace.

Imputados en un primer momento por piratería, un crimen castigado con hasta quince años de cárcel, los militantes finalmente fueron inculpados por vandalismo, un delito que se castiga con una pena de hasta siete años de cárcel. Tras un período de detención en Murmansk (noroeste), los miembros de la tripulación fueron trasladados a San Petersburgo antes de ser amnistiados la semana pasada por una nueva ley del parlamento ruso con motivo del 20 aniversario de la Constitución. Tras haber puesto fin oficialmente a las acciones judiciales contra los militantes de Greenpeace, Rusia comenzó este jueves a entregar los visados a aquéllos que no tienen la nacionalidad rusa.

Catorce de ellos, entre los que se encuentran una militante argentina y otra brasileña, recibieron su visado este jueves y el resto lo obtendrán el viernes. Según un comunicado de Greenpeace, la mayoría de ellos saldrá de Rusia el viernes. La ONG todavía espera que los investigadores rusos devuelvan todos los equipos de los que se incautaron durante la operación así como el Arctic Sunrise, que se encuentra en el puerto de Murmansk. La amnistía de la que se han beneficiado los militantes de Greenpeace es vista como un intento del Kremlin por mejorar la imagen de Rusia de cara a los Juegos Olímpicos de Invierno de Sochi, que se celebrarán en febrero de 2014.