Obama no descarta apoyar a un candidato en primarias

El portavoz presidencial, Josh Earnest, confirmó que el mandatario puede inclinarse por uno de los aspirantes demócratas y luego dar todo su respaldo al elegido, al responder a preguntas sobre la ...
Barack Obama sale de la Casa Blanca antes de partir hoy a Las Vegas donde participará en la Cumbre Nacional sobre Energía Renovable.
Barack Obama sale de la Casa Blanca antes de partir hoy a Las Vegas donde participará en la Cumbre Nacional sobre Energía Renovable. (EFE)

Washington

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no descarta apoyar a uno de los candidatos demócratas en las elecciones primarias de 2016, en las que es posible que compitan dos personas que han sido cruciales en su gobierno: su ex secretaria de Estado, Hillary Clinton y su vicepresidente y amigo, Joseph Biden.

Así lo anunció el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su rueda de prensa diaria en el marco de los reportes que apuntan a que Biden puede competir por tercera vez por la nominación de su partido para las elecciones presidenciales del próximo año.

"(El presidente) no descarta apoyar a uno de los candidatos en las primarias", dijo el portavoz, para añadir a continuación que, independientemente de eso, el nominado del partido tendrá todo su respaldo posteriormente.

La candidatura de Biden, algo que muchos habían descartado ya, puede sacudir una campaña que se está demostrando mucho menos previsible de lo esperado y suponer el desafío más serio hasta ahora para la gran favorita del partido, Hillary Clinton.

La eventual entrada del vicepresidente en la contienda electoral puede romper, además, el esquema de cara a las elecciones presidenciales de 2016, hasta ahora marcadas por un Partido Demócrata que cierra filas en torno a la gran favorita Hillary Clinton y un Partido Republicano dividido entre 17 candidatos en las primarias más concurridas de su historia.

División en los demócratas

La irrupción de Biden evidenciaría la división que también existe entre los demócratas, un partido en el que el ala más progresista busca desde hace tiempo una alternativa a Clinton, a la que consideran demasiado moderada.

Si Biden se presentara ahora, casi medio año después que Clinton, entraría en la campaña como un "underdog": el candidato que, teóricamente, tiene menos posibilidades y desafía al favorito. Lo que fue Barack Obama en 2008.

El gran reto de Biden sería reunir los fondos y el equipo necesarios para lanzar una campaña que pueda competir con la maquinaria de Clinton, en la que trabajan los asesores que llevaron a Obama a la Casa Blanca en 2008.

Si Biden se presenta, muchos en el partido tendrán el corazón dividido entre apoyar a un político que se ha ganado con su carácter afable a todos los que han trabajado con él, o respaldar a Clinton, hasta ahora el "caballo ganador" de estas elecciones.

Tanto Biden como Clinton compitieron con Obama por la nominación de 2008 y ambos acabaron en puestos claves de su Gobierno: como vicepresidente y jefa de la diplomacia (2009-2013), respectivamente.

Si los dos se presentan a las primarias, Obama se verá en la disyuntiva de apoyar a su vicepresidente o respaldar a la candidata favorita del partido, con la que trabajan hace meses los asesores que lo auparon a la Casa Blanca.

A Obama y Biden les une una muy estrecha relación personal y han exhibido durante estos siete años una gran lealtad política, pese a que el vicepresidente, fiel a su carácter franco e impulsivo, no ha dudado en discrepar públicamente en asuntos clave. Obama ha dicho incluso que elegir a Biden como su "segundo" ha sido su mejor decisión política.

Encuentro de Biden con Warren

Con la ex secretaria de Estado la relación es más compleja: en los círculos políticos se dice que los recelos de las primarias de 2008 nunca se disiparon del todo, pese a que aprendieron a trabajar juntos y al papel clave de los Clinton en la reelección de Obama.

Los rumores de una posible candidatura de Biden resurgieron con fuerza este fin de semana tras su encuentro en Washington con la senadora por Massachusetts Elizabeth Warren, adalid del ala más progresista del partido, un sector para el que Clinton es demasiado moderada.

Además, hoy a primera hora la Casa Blanca informó de que Biden contrató a una nueva directora de comunicaciones, Kate Bedingfield, con amplia experiencia en campañas políticas como la del demócrata John Edwards en 2008.

Biden, de 72 años y con cuatro décadas de servicio público como aval, estudia desde hace tiempo la posibilidad de volver a competir por la Casa Blanca, como ya hizo sin éxito en 1988 y en 2008. "Tiene un mes por delante", indicó Josh Earnest sobre Biden, insistiendo sobre la dimensión "eminentemente personal" de una decisión al respecto.

El pasado 30 de mayo, en plena ebullición de anuncios de candidaturas, el hijo mayor de Biden, Beau, murió a los 46 años de cáncer cerebral. Beau era una de las personas de su entorno que más le animaban a competir por la Presidencia, algo que cambiaría el rumbo de una campaña que dista de ser la "coronación" de Hillary Clinton que muchos esperaban.

Obama y Biden almorzaron hoy juntos en la Casa Blanca, después de que el mandatario se tomara dos semanas de vacaciones, pero ninguna información se filtró sobre su encuentro.