Presidente de Colombia niega acusaciones HRW

Juan Manuel Santos pidió a la Human Rights Watch que no señale a los altos mandos sin hacer averiguaciones; debido al informe que la organización hizo sobre las ejecuciones extrajudiciales.

Bogotá

El Presidente de Colombia,  Juan Manuel Santos,  pidió a la Human Rights Watch (HRW) que no señale a los altos mandos "sin ninguna documentación", porque "esa no es la forma de vigilar por el respeto de los derechos humanos".

Después del escándalo de las ejecuciones extrajudiciales en Colombia, donde miles de civiles fueron asesinados por militares para hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate y así obtener beneficios, se intensificó la indignación por un informe de HRW que involucró a altos mandos.

"El rol de los altos mandos en 'falsos positivos'", como se conoce el fenómeno en Colombia, es el título que lleva el documento de 105 páginas que pone en tela de juicio a varios jefes militares.

Esta semana la Fiscalía citó a interrogatorio a cuatro generales en retiro del Ejército para que expliquen su presunta relación con casos de ejecuciones extrajudiciales de civiles ocurridas entre 2005 y 2008 en varias regiones del país.

Entre los llamados a interrogatorio está Mario Montoya, quien fue comandante del Ejército y uno de los artífices de la célebre y controvertida "Operación Jaque", que rescató a la excandidata a la presidencia Ingrid Betancourt, secuestrada durante seis años por las FARC en la selva, así como a cuatro estadounidenses y varios militares y policías.

Precisamente HRW se basa en informaciones como esta para indicar que hay evidencias que "sugieren de manera convincente que numerosos generales y coroneles sabían o deberían haber sabido sobre los casos de 'falsos positivos', e incluso podrían haberlos ordenado o facilitado activamente".

Montoya no es, sin embargo, el pez más gordo, pues también son señalados como posibles conocedores el general Jaime Lasprilla, actualmente comandante del Ejército bajo cuyo mando se cometieron 48 presuntas ejecuciones, y el general Juan Pablo Rodríguez Barragán, ahora comandante general de las Fuerzas Militares.

El informe de HRW aborda el periodo entre 2002 y 2008, cuando se produjeron ejecuciones "generalizadas y sistemáticas" que dejan registrados 3.000 casos ante la Fiscalía de Colombia.

"Es difícil encontrar en América Latina un ejemplo similar al de los falsos positivos que demuestre el desprecio total por la vida y la dignidad humana por parte de un Ejército", destacó al presentar el documento en Bogotá el director de HRW para las Américas, José Miguel Vivanco.

Por estos hechos hasta el momento hay condenados unos 800 soldados, algunos oficiales de rango inferior, pocos rangos superiores y un número muy pequeño de coroneles, pero ningún general.

El nuevo ministro de Defensa de Colombia, Luis Carlos Villegas, quien tomó posesión de su cargo el lunes pasado, señaló hoy que es "peligrosa" la tesis de que los altos mandos "se contagian de los delitos que los subalternos hayan cometido".

Las palabras del ex integrante del equipo negociador de paz del Gobierno colombiano con las FARC, chocan frontalmente con la consideración de Vivanco, quien cree que aceptar que los crímenes fueron cometidos por soldados "sin que los hayan conocido" sus superiores "desafía criterios de la lógica más elemental".

La ONG, que ha estudiado los "falsos positivos" en varios informes, quiere expandir el debate a Estados Unidos, donde cree que hay motivos para que las autoridades de ese país pidan explicaciones a su Gobierno por ser "socios estrechos" en el terreno militar con Colombia, en palabras de Vivanco.

El responsable de HRW para las Américas explicó que la colaboración entre ambos países "no fue un cheque en blanco", sino que se hizo con una serie de condicionamientos relacionados con el respeto a los derechos humanos que han sido "violados".

"Esto constituye una burla para la legislación que se ha aprobado y para aquellos senadores estadounidenses que en su momento expresaron su preocupación en esta materia e impulsaron mecanismos de control", apuntó Vivanco, quien dijo que han informado sobre esta investigación al Departamento de Estado, al Congreso y a la Casa Blanca.