Se preparan las dos Coreas para histórico encuentro de familias separadas

Este histórico acercamiento se ha acogido con expectación en Corea del Sur, donde se espera que ambos vecinos logren finalmente iniciar una etapa de paz estable y duradera tras años marcados por ...

Seúl

Tras cerrar con éxito sus primeros contactos de alto nivel en años, las dos Coreas afrontan una semana decisiva en la que celebrarán un histórico reencuentro de familias separadas por la guerra que enfrentó a ambos países hace seis décadas.

Un equipo de 15 miembros de Seúl llegó hoy al monte Kumgang, al sureste de Corea del Norte, para comenzar a trabajar junto con funcionarios de Pyongyang en los preparativos del reencuentro familiar que tendrá lugar allí entre el próximo jueves 20 y el martes 25 de febrero.

Norte y Sur despejaron el viernes las dudas generadas sobre la celebración del encuentro al cerrar con éxito sus primeros contactos bilaterales de alto nivel en siete años.

Las dos Coreas acordaron ayer llevar a cabo las reuniones familiares tal y como estaba previsto, se comprometieron a "dejar de difamarse" mutuamente, en referencia a los habituales cruces de amenazas y acusaciones, y también abrieron la puerta a nuevos diálogos de alto nivel sobre intereses comunes.

Este histórico acercamiento se ha acogido con expectación en Corea del Sur, donde se espera que ambos vecinos logren finalmente iniciar una etapa de paz estable y duradera tras años marcados por una tensión casi constante.

El diario surcoreano Joongang evaluó que los últimos acuerdos tienen "un gran significado", ya que han generado "los primeros resultados tangibles" desde que Kim Jong-un asumiera el liderazgo del régimen norcoreano en diciembre de 2011 y Park Geun-hye la presidencia del Sur hace un año.

Por su parte, la agencia estatal norcoreana KCNA se limitó a informar sobre los resultados de la reunión y también destacó que las delegaciones de ambos países debatieron "con sinceridad" los asuntos de interés mutuo.

El evento humanitario del próximo jueves, que será el primero en más de tres años, permitirá a 84 familias surcoreanas y 88 norcoreanas reencontrarse con sus parientes del otro lado de la frontera tras más de seis décadas de separación.

En principio las listas comprendían un total de 200 familias, pero este número se ha visto ligeramente reducido por motivos que no se han revelado.

Los encuentros se dividirán en dos sesiones de tres días cada una en las que los parientes podrán reencontrarse tanto en grupo como de manera individual según el horario programado.

Las 172 familias que se reencontrarán a finales de este mes suponen un reducido porcentaje con respecto a las 129.264 personas que solo en Corea del Sur han solicitado participar en los eventos en las últimas tres décadas.

De ellas solo están vivas a día de hoy unas 71.000 personas, según datos de Seúl, y ocho de cada diez tienen más de 70 años.

Cientos de ancianos fallecen cada año sin poder volver a ver a sus parientes del otro lado de la militarizada frontera del paralelo 38, lo que pone de manifiesto la urgencia de este tipo de reuniones.

El programado reencuentro familiar sería el decimonoveno desde 1985 y el primero desde octubre de 2010.

Hay que recordar que durante la celebración de la cita de familias Seúl y Washington darán inicio a sus mayores ejercicios militares conjuntos anuales, lo que podría jugar como un factor de inestabilidad.

Las maniobras Key Resolve y Foal Eagle, que incluirán simulaciones de guerra contra Corea del Norte, comenzarán el próximo día 24 en territorio, cielo y aguas surcoreanos.

Aunque ambas Coreas se han comprometido a desvincular cualquier asunto político o militar del esencialmente humanitario reencuentro familiar, expertos creen que los ensayos militares de los aliados podrían poner en peligro las siempre frágiles relaciones bilaterales.

Corea del Norte, que ha condenado duramente las maniobras al considerarlas una amenaza a su seguridad, solicitó al Sur que las aplazara para que no coincidieran con las reuniones familiares, pero obtuvo por respuesta una rotunda negativa.