El post-COP21 suma trabas ante la firma del acuerdo

Los artífices del pacto sobre el clima de diciembre pasado en París parecen rebasados por el desafío de la ONU.
Hollande confía ahora en la ministra del Ambiente, Ségolène Royal.
Hollande confía ahora en la ministra del Ambiente, Ségolène Royal. (Philippe Wojazer | Reuters)

París

Laurent Fabius, Christiana Figueres, Ban Ki-moon y Laurence Tubiana. El dream team del acuerdo de París sobre el clima está en plena decadencia. De los cuatro principales artesanos del texto histórico adoptado el 12 de diciembre de 2015 para luchar contra el recalentamiento del planeta, uno ya dejó el equipo, dos lo están haciendo y el cuarto podría seguirlos también. El ex canciller Laurent Fabius, que dejó su puesto en Quai d'Orsay para encabezar el Consejo Constitucional, espera poder proseguir su misión de presidente de la 21 Conferencia de las Partes (COP21) hasta noviembre, en Marrakech, donde Francia pasará el relevo a Marruecos. A su pesar, él fue reemplazado en esta función por Ségolène Royal, ministra del Ambiente, igualmente "a cargo de las relaciones internacionales" sobre el clima", desde el cambio del 11 de febrero.

Christiana Figueres, la enérgica diplomática de Costa Rica que dirige desde hace seis años la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre los Cambios Climáticos (Ccnucc), la instancia de negociación multilateral sobre el clima, declaró que rechazaba cualquier prolongación de su mandato, que expira en julio. Y el titular de la ONU, Ban Ki-moon, instigador clave de la pasada cumbre de París, no podrá buscar un tercer mandato a inicios de 2017. La negociadora en jefe francesa, Laurence Tubiana, gran conocedora de los entretelones y los actores del debate, también considera su salida.

Obligados o voluntarios, estos cambios no envían una buena señal, cuando el acuerdo de París —que compromete a los 195 países miembros de la CCNUCC a mantener el calentamiento del planeta por debajo de 2° C respecto de los niveles preindustriales— cumplió el pasado sábado 12 tres meses de existencia y presidente anfitrión de la COP21, François Hollande, decidió acudir a Royal [ex diputada y ex esposa de Hollande, madre de sus cuatro hijos, N. de la T.], quien ha multiplicado las reuniones en París y sus desplazamientos. A fines de febrero, cruzó rápidamente cinco países africanos y de Oriente Medio —Egipto, Etiopía, Costa de Marfil, Guinea y Senegal— para promover las energías renovables. Un tema que también evocó ayer en la República Democrática del Congo, en Gabón y Nigeria. "Fabius debió conducir a los 195 Estados de la Convención Marco hacia un compromiso y cumplió su misión", afirma Seyni Nafo, al frente de grupo de África en la CCNUCC. "Ahora, hay que asegurar el servicio pos acuerdo y es Royal quien se va a encargar de ello."

Lo cierto es que queda todo o casi todo por hacer para transformar la hoja de ruta de París en un plan de acción creíble, ya que los compromisos actuales de los Estados no bastan para alcanzar la meta de los 2° C.

"La primera tarea de Ségolène Royal es movilizar a los jefes de Estado y de gobierno para la ceremonia de firma del acuerdo, programada para el 22 de abril en Nueva York", precisa Tubiana.

La presidencia de la COP21 prevé organizar en París consultas con los negociadores en abril para preparar la sesión de mayo de Bon, a fin de examinar el mecanismo de transparencia y el seguimiento a los compromisos nacionales. Se trata de hacer de la sesión protocolaria del 22 de abril una "jornada de la Tierra" con la sociedad civil, y un corte de caja sobre tres grandes proyectos planteados en diciembre y que aún están balbuceantes: la alianza solar internacional promovida por India; las inversiones del sector privado en la economía de "bajo carbono", y la iniciativa de 10 mil millones de euros en favor de las energías renovables en África.