“No es posible acuerdo de paz con un solo día de cárcel”: FARC

El grupo guerrillero aboga en las conversaciones que tiene lugar en Cuba por el “derecho a la rebelión” en Colombia, mientras Santos rechaza en Madrid la extradición de guerrilleros a EU.
Un escolar juega junto a un campo de minas dejado por la guerrilla en Campo Alegre, municipio de Cocorna, al este de Antioquia, Colombia
Un escolar juega junto a un campo de minas dejado por la guerrilla en Campo Alegre, municipio de Cocorna, al este de Antioquia, Colombia (AFP)

La Habana, Madrid

La suerte de los guerrilleros de las FARC con causas judiciales pendientes en Colombia y Estados Unidos figura entre los complicados nudos a desatar en las conversaciones de paz del gobierno y los insurgentes en La Habana, a las que mañana miércoles se suman cinco generales y un almirante del país suramericano.

“No es posible un acuerdo de paz que contemple un solo día de cárcel para ningún guerrillero por el hecho de haber ejercido el derecho a la rebelión (…) para acabar con las injusticias que ha padecido nuestro pueblo", dijo hoy Ricardo Téllez, uno de los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

En ese sentido, Téllez se pronunció por “el reconocimiento del carácter político-militar” de las FARC y el “derecho de los colombianos a la rebelión”, como condición vital para llegar a un acuerdo general de paz, que implique el desarme de las guerrillas.

“El punto de partida para la definición de la justicia aplicable” a la insurgencia en un contexto de terminación de la confrontación armada, “se encuentra en el reconocimiento del carácter político-militar de nuestra organización, ya efectuado por el Estado y que posibilitó el inicio del proceso de paz”, dijo.

Téllez agregó que las FARC “no eluden sus responsabilidades” en el conflicto armado de Colombia, que en medio siglo ha dejado más de 200 mil muertos, y expresó la disposición de esas guerrillas de izquierda a participar en la “reparación política, social, simbólica” de los casi tres millones de víctimas generadas por la confrontación.

Santos, en Madrid

Por su parte, el presidente colombiano Juan Manuel Santos envió hoy desde Madrid  un mensaje a las fuerzas armadas de su país en el que dijo que el viaje de los altos oficiales a Cuba “es un reconocimiento” a la labor de los uniformados  “en la consecución de la paz”,  y una manera de “aprovechar sus conocimientos” para que las FARC se desarmen.

Santos puntualizó que los generales y el almirante, todos en activo en las fuerzas armadas, “no van a negociar con” con los insurgentes, “apoyarán a los negociadores sobre la mejor manera de negociar y hacer realidad la dejación de las armas, la desmovilización (militar), la reintegración (de las FARC a la vida política civil) y el cese del fuego definitivo”.

Asimismo, Santos insistió en que Colombia tendrá que plantear a Estados Unidos que renuncie a extradiciones de guerrilleros de las FARC, para permitir que concluya el proceso de paz con la guerrilla, aunque negó haber empezado gestiones en ese sentido.

"Es un tema que eventualmente va a tener que estar en la mesa porque no creo que ningún guerrillero vaya a entregar las armas para ir a morir a una cárcel norteamericana", afirmó en la rueda de prensa en Madrid.

Se trata de "un tema que es complejo, que es difícil, pero que tiene que ser resuelto", agregó, precisando que "hasta el momento no ha sido abordado con las autoridades norteamericanas".

En una entrevista al diario El País, ya anunció su intención de "buscarle una solución". "Ellos van a preguntar: ¿qué va a pasar con nosotros, nos van a extraditar? Y yo tengo que decirles: pues vamos a buscar la forma para que no", dijo.

Desde que la guerrilla y el gobierno colombiano comenzaron las negociaciones en La Habana a finales de 2012, las FARC exigen que Washington libere al guerrillero Simón Trinidad, de 63 años, extraditado en 2004 por narcotráfico y lavado de activos e inculpado por el secuestro de tres ciudadanos de ese país.

Las autoridades estadunidenses piden la extradición de otros integrantes de las FARC, lo que puede complicar el fin de un conflicto de medio siglo en el que han participado guerrillas, paramilitares, fuerzas militares y bandas narcotraficantes, y que ha causado más de 220 mil muertos y 5.3 millones de desplazados, según datos oficiales.

"Cada tema tiene su momento, cada tema tiene su lugar, cuando lleguemos al final del proceso me corresponderá a mí plantearle a las autoridades norteamericanas alguna solución" a las peticiones de extradición, subrayó hoy Santos, acompañado por el jefe del gobierno español, Mariano Rajoy, quien reiteró todo su apoyo al proceso de paz colombiano.

En un Foro por la Paz en Colombia organizado el lunes en Madrid, Santos se había congratulado del compromiso de Washington en las negociaciones de La Habana, adonde el pasado fin de semana viajó un enviado especial, Bernard Aronson, del presidente estadunidense Barack Obama.

Aronson se reunió con los representantes del gobierno colombiano y también con los guerrilleros de las FARC, a quienes Estados Unidos cataloga como "grupo terrorista". Al cabo de dos años de conversaciones con altibajos entre Bogotá y las FARC quedan abiertos los dos aspectos más delicados: el desarme y cómo se juzgarán los crímenes cometidos.

El gobierno y las guerrillas negocian un entendimiento para resarcir a las víctimas del conflicto y pasar al último punto de la agenda que discuten desde noviembre de 2012,  la firma de un acuerdo general de paz, pero de momento no se vislumbra cuándo podrían alcanzar esos resultados.