El popular “rey del chocolate” que quiere gobernar a los ucranianos

Es uno de los más ricos empresarios de su país gracias a su importante fábrica de dulces de cacao y ahora Piotr Poroshenko se perfila como el favorito en las encuestas para ganar las elecciones ...
Sus simpatizantes afirman que Poroshenko ganará en primera vuelta.
Sus simpatizantes afirman que Poroshenko ganará en primera vuelta. (Mykola Lazarenko/Reuters)

Moscú

El multimillonario ucraniano Piotr Poroshenko, conocido como el "rey del chocolate" por sus negocios de dulces de cacao, es el gran favorito para la victoria en las presidenciales de mañana en la ex república soviética, en gran medida por patrocinar las protestas del pasado invierno.

"No hay dinero gris, ni negro ni blanco. O combatimos la corrupción o es que estamos implicados en ella", afirmó Poroshenko, uno de los hombres más ricos de Ucrania, durante la campaña electoral.

Aunque ha centrado su campaña en la lucha contra la corrupción, no es por eso por lo que Poroshenko encabeza las encuestas con gran ventaja sobre su principal rival, la ex primera ministra Yulia Timoshenko.

Poroshenko fue el principal patrocinador del Maidán (plaza de la Libertad en Kiev), el movimiento de protesta pacífica que desembocó en violentos disturbios y condujo en febrero pasado al derrocamiento del entonces presidente Víktor Yanukóvich.

Los ucranianos han premiado su generosidad con unos índices de popularidad que rondan el cincuenta por ciento de intención de voto y que podrían granjearle la victoria electoral en la primera vuelta.

Al contrario que en la Revolución Naranja de 2004, cuando participó activamente en los mítines en la capital ucraniana, Poroshenko mantuvo un perfil bajo durante el Maidán y dejó que otros líderes sufrieran el desgaste político y mediático.

Una vez que se confirmó que su candidatura era la más prometedora, el líder más carismático de las protestas populares del invierno pasado, el boxeador Vitali Klitschko, le cedió el paso para postularse él a la alcaldía de Kiev.

Nada más al presentar su candidatura a la presidencia, Poroshenko tendió una mano a Timoshenko, pero la ex primera ministra rechazó la propuesta y prometió una lucha sin cuartel contra el oligarca, al que considera su adversario político desde 2005.

Los analistas consideran que la Revolución Naranja fracasó debido a la incompatibilidad entre Timoshenko, entonces primera ministra, y Poroshenko, mano derecha del presidente Víktor Yuschenko.

Desde entonces, Poroshenko se alejó de la política durante varios años para centrarse en su emporio empresarial, encabezado por Roshen, considerada una de las mayores compañías mundiales en producción de chocolates y dulces.

Durante la campaña, el candidato ha contado con la ventaja de ser el dueño de varios medios de comunicación, lo que le permitió eludir los debates y propagar su mensaje electoral sin apenas participar en actos.

Al contrario que sus rivales, Poroshenko ha optado por una campaña sin estridencias, en la que ha dado prioridad a propuestas concretas, alejadas del toque populista del resto de candidatos a la presidencia.

Entre otras cosas, el empresario prometió convocar elecciones parlamentarias a finales de año para acabar con la interinidad del gobierno de unidad nacional creado tras la caída de Yanukóvich.

Antes de presentar su candidatura, viajó a Crimea para intentar mediar en el conflicto en la península pro rusa, pero durante su visita a Simferópol fue increpado por una agresiva multitud, y esas imágenes podrían aportarle réditos electorales.

También le benefició el hecho de que Roshen fuera una de las principales víctimas del bloqueo al que Rusia sometió en 2013 a las exportaciones ucranianas, antes incluso del estallido de las protestas populares.

En cuanto a las tensas relaciones con el Kremlin, ha dado una de cal y otra de arena: prometió presentar una denuncia en los tribunales internacionales contra Rusia por la anexión de Crimea y, al mismo tiempo, normalizar las relaciones con el país vecino en un plazo de tres meses.

Poroshenko acusa a Moscú de instigar la sublevación pro rusa en el este ucraniano —dos regiones se han proclamado independientes— y aboga por reforzar las fuerzas armadas para defender el país en caso de una agresión exterior.

Pero también anunció que, si gana los comicios, su primer viaje una vez que asuma el cargo lo realizará al oriente ucraniano pro ruso, para recuperar la confianza de su gente en el gobierno central.

En una muestra de su carácter camaleónico, Poroshenko fue uno de los fundadores del Partido de las Regiones, el más votado en el este rusoparlante; y ostentó cargos de responsabilidad en el gobierno cuando eran presidentes tanto Yuschenko como Yanukóvich.

Poroshenko se ha labrado una imagen moderada, muy alejada del radicalismo de Timoshenko, que lo convierte —a decir de académicos y gente de la calle— en un "candidato ideal" en tiempos de crisis, tanto para Rusia como para Occidente.