Policía y manifestantes se enfrentan en la Plaza de la Independencia de Kiev

Los opositores han conseguido repeler a las fuerzas de seguridad en uno de los accesos a la plaza, epicentro de las protestas populares contra el gobierno ucraniano.
Policías ucranianos cargan contra manifestantes en la plaza de la Independencia, en Kiev
Policías ucranianos cargan contra manifestantes en la plaza de la Indepedencia, en Kiev (EFE)

Kiev

La policía antidisturbios y los miles de manifestantes congregados en la Plaza de la Independencia de Kiev se enfrentaron hoy después de que los efectivos policiales rompieran esta madrugada las barricadas que rodeaban ese céntrico espacio en la capital ucraniana. Los manifestantes, según la agencia Liga.net, consiguieron repeler a la policía en uno de los accesos a la plaza, que desde hace tres semanas es el cuartel general de las protestas populares por la renuncia temporal del Gobierno ucraniano a la asociación con la Unión Europea.

Según el Ministerio del Interior, al menos diez efectivos resultaron heridos en los enfrentamientos con los manifestantes, que aún permanecen en la plaza. "Las autoridades han perdido la última oportunidad para dialogar de manera civilizada", dijo desde el escenario instalado en la Plaza de la Independencia el líder del partido opositor UDAR (GOLPE) y campeón mundial de boxeo Vitali Klitshkó. Las autoridades ordenaron el cierre de las estaciones de metro que se encuentran en el centro de Kiev, medida que según los opositores apunta a impedir que la gente acuda a defender la acampada en la Plaza de la Independencia.
 

Los manifestantes mantienen aún en su poder la Casa de los Sindicatos y el edificio del Ayuntamiento. Las acciones policiales de esta madrugada se produjeron después de que ayer el presidente de Ucrania, Víktor Yanúkovich, se reuniera con la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, quien, más tarde, departió con los manifestantes proeuropeos en la Plaza de la Independencia. La policía ucraniana arremetió en las primeras horas de este miércoles contra los manifestantes pro Unión Europea en la plaza de la Independencia en Kiev, galvanizando la movilización de los opositores y provocando críticas de los países occidentales.

A pesar de la llegada masiva de fuerzas del orden, al menos diez mil personas acudieron a la plaza que se convirtió en centro de las protestas por la negativa del gobierno ucraniano de firmar un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE). La oposición predijo "millones" de manifestantes el miércoles contra el presidente Viktor Yanukovich, en tanto Estados Unidos expresaba su "disgusto" y la Unión Europea su "tristeza" por la represión.

Las fuerzas del orden rodearon primero la plaza, también conocida como Maidan, y luego entraron, poco antes de las 02:00 hora local (00:00 hora GMT), para ir empujando a los manifestantes con la ayuda de sus escudos al tiempo que desarmaban las tiendas allí instaladas. La policía desarmó también las barricadas que los manifestantes habían instalado alrededor de la plaza de la Independencia, que ocupaban desde hace más de una semana sin que interviniera la policía.

Aunque la operación transcurrió en gran parte sin actos de violencia, hubo algunos heridos, entre ellos un diputado de la oposición, y once personas detenidas, dijo a la prensa el dirigente del partido nacionalista Svoboda, Oleg Tiagnibok. La policía confirmó las detenciones y dijo que diez agentes habían sido heridos. "No perdonaremos. Mañana habrá aquí millones de personas en cólera y el régimen caerá", afirmó Arseni Iatseniuk, del partido de la encarcelada opositora Yulia Timoshenko.

En una rápida reacción, Estados Unidos manifestó su "disgusto" con la represión en la plaza de la Independencia, por intermedio del secretario de Estado John Kerry. Washington "expresa su disgusto con la decisión de las autoridades ucranianas de hacer frente a las protestas pacíficas en la plaza Maidan en Kiev con policía antidisturbios, topadoras, y garrotes, en vez de con respeto por los derechos democráticos y la dignidad humana", dijo Kerry. "Esta respuesta es inaceptable y no beneficia a la democracia", sentenció.

"Durante semanas hemos llamado al presidente Yanukovich y a su gobierno a escuchar la voz de su pueblo que quiere paz, justicia y un futuro europeo. En lugar de eso, los líderes ucranianos parecen haber tomado esta noche una decisión diferente", señaló. "La vida debe ser protegida. Las autoridades ucranianas son responsables por la seguridad del pueblo ucraniano", destacó Kerry. El martes, el presidente Yanukovich afirmó que los llamamientos a la revolución por parte de la oposición "amenazan la seguridad nacional".

Yanukovich hizo esta afirmación durante una reunión con tres ex jefes de Estado ucranianos --Leonid Kravchuk, Leonid Kuchma y Viktor Yushenko-- para buscar una solución a la crisis política. Las declaraciones de Yanukovich se produjeron a pocas horas de la llegada de la jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, para acercar las posiciones del gobierno ucraniano y la oposición. "Veo con tristeza que la policía hace uso de la fuerza para desalojar a gente pacífica", reaccionó Ashton en un comunicado.

A su vez, la delegación de la UE en Ucrania pidió a las autoridades de Kiev, en una declaración en su página Facebook luego de conocerse el desalojo de la plaza de la Independencia, evitar todo recurso a la violencia. La delegación, dice la declaración, está "intentando ponerse en contacto" con las autoridades "para impedir el uso de la violencia contra ciudadanos ordinarios". El martes temprano la policía desalojó las barricadas de los opositores que bloqueaban las administraciones públicas en Kiev, lo que causó heridos y relegó la movilización a la plaza de la Independencia.

Las fuerzas del orden habían comenzado en la tarde del lunes a desalojar las barricadas de los manifestantes pro UE montadas una semana antes en varios puntos del barrio de la capital ucraniana donde están la presidencia, el gobierno y el parlamento. El barrio, que alberga las administraciones, amaneció el martes sin barricadas y con policías equipados de cascos y escudos que filtraban el paso de coches y peatones por la calle que desemboca en la sede del gobierno.

Yanukovich aceptó al final de la mañana del lunes iniciar negociaciones con la oposición, que pide su dimisión desde que rechazó firmar un acuerdo de asociación con la UE. La oposición cree que el presidente prepara en secreto la entrada de Ucrania, que se encuentra en una difícil situación económica y financiera, en una unión aduanera que Moscú mantiene con antiguas repúblicas soviéticas. Por otra parte, el partido Batkivshchina, de la opositora encarcelada Yulia Timoshenko --ex primera ministra y una de las figuras de la Revolución Naranja-- aseguró que las fuerzas de seguridad entraron en su sede en Kiev.