El éxito en EU de las piñatas mexicanas contra Trump

Ridiculizar al magnate inmobiliario y golpear su imagen de cartón son también formas de protesta contra él.
Se cree que Dalton Avala Ramírez, de Reynosa, es el creador de la exitosa figura.
Se cree que Dalton Avala Ramírez, de Reynosa, es el creador de la exitosa figura. (DPA)

Los Ángeles

En un distrito mexicano de Los Ángeles no es un problema encontrar a Donald Trump. "Es un hombre popular", dice Mario Escobar, que utiliza un largo gancho para alcanzar una serie de coloridas piñatas de burros, balones de futbol o piratas que cuelgan del techo de su negocio.

Escobar baja entonces una piñata que tiene la forma de un hombre con cara de enojado, en traje gris y corbata roja, y en su cabeza el tradicional peinado batido rubio.

"Hay mucha gente que le quiere pegar a Donald Trump", dice sonriente el vendedor.

Y es que el precandidato republicano a la presidencia de Estados Unidos tiene pocos amigos entre los mexicanos o los estadunidenses de origen mexicano.

El multimillonario generó una gran controversia en su campaña después de prometer que construiría un muro en la frontera entre su país y México. Además instó a deportar a los casi 11 millones de migrantes indocumentados que viven en Estados Unidos, de los cuales 6.5 millones son mexicanos.

A medida que la nominación de Trump se convierte en una realidad cada vez más cercana, el enojo en su contra ha provocado una mayor salida para las piñatas con su forma.

La figura rellena de papel picado y de dulces es utilizada en los cumpleaños infantiles y los diseños más populares son los de Batman o las princesas de Disney. Pero en el negocio donde trabaja Escobar y al menos en una decena más en el centro de Los Ángeles las de Trump son un éxito.

Escobar dice que vende unas 20 por semana, principalmente en los fines de semana, cuando hay "muchas fiestas", políticas y de todo tipo.

Se cree que el autor original de la piñata de Trump fue el mexicano Dalton Avala Ramírez, en la ciudad fronteriza de Reynosa, que la creó en junio de 2015 tras los comentarios del multimillonario, que calificó a los inmigrantes mexicanos de "violadores" y "gente que tiene muchos problemas" y lleva la droga y el crimen hacia Estados Unidos.

El diseño de Ramírez sobre Trump generó una tendencia a ambos lados de la frontera.

En abril, la ciudad mexicana de Veracruz decidió quemar una figura de Trump para lanzar su carnaval, mientras que en una celebración de Pascuas en la Ciudad de México se reemplazó a la tradicional figura de Judas con una piñata de Trump rellena de petardos.

"Estamos cansados de todas las cosas estúpidas que dice", dijo un participante de celebración al portal digital de Al Yazira.

En varios estados de EU que cuentan con una gran población de origen mexicano, entre ellos California, Arizona, Nuevo México o Texas, las piñatas de Trump se convirtieron en un elemento festivo popular, que se disfrutan tanto por el simbolismo como por los dulces que contienen.

Las redes sociales están inundadas de imágenes de figuras de Trump que son golpeadas, desde Nueva York a Los Ángeles. En algunos casos se lo ve al precandidato vistiendo símbolos nazis o en una caja de cartón con la palabra "deportar".

Incluso algunos republicanos se sumaron a la diversión, entre ellos uno en Nuevo México que probablemente lo haya lamentado luego. El tesorero del Partido Republicano en el condado fue despedido después de que invitara a decenas de personas a golpear una piñata casera de Trump en la que portaba un cartel que decía "racista". Y como Trump lidera la carrera para lograr la nominación de su partido para las elecciones de noviembre, es posible que el empresario sea objeto de nuevas palizas.

Para el 5 de mayo, cuando México conmemora la Batalla de Puebla contra la ocupación francesa, y que se ha convertido en una celebración popular de la cultura mexicana en Estados Unidos, está prevista una nueva ronda de golpizas.

"Esta es nuestra declaración política", dice Francis Rodríguez, que planea destruir una piñata gigante de Trump para el 5 de Mayo, la segunda que realiza en su restaurante en St. Louis, en el estado de Missouri.

"Donald Trump (...) domina la programación. Por eso, la única arma que tenemos es ridiculizarlo", dijo en un comunicado de prensa en el que anunció el evento.