Al menos 210 personas mueren en la jornada electoral afgana

Los talibanes llevaron a cabo unos 160 ataques a lo largo del país en la jornada electoral de ayer, lo que provocó la muerte de 48 civiles, 16 soldados y 146 insurgentes.

Kabul

Al menos 210 personas fallecieron, 48 de ellas civiles, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Afganistán, mientras que 258 resultaron heridas, informó hoy a Efe una fuente oficial.

Los talibanes llevaron a cabo unos 160 ataques a lo largo del país en la jornada electoral de ayer, lo que provocó la muerte de 48 civiles, 16 soldados y 146 insurgentes, dijo el portavoz del Ministerio afgano de Defensa, Zahir Azimi.

Además, resultaron heridos 88 civiles, 75 soldados y 95 talibanes.

La fuente explicó que las víctimas fallecieron a causa de disparos, bombas y cohetes, pero no especificó dónde ocurrieron los ataques.

Los talibanes cortaron los dedos a 11 personas en la provincia de Herat, de acuerdo con un mensaje en Twitter del viceministro de Interior, Ayub Salangi.

El número de víctimas civiles es muy superior a la primera vuelta electoral del pasado 5 de abril, en la que fallecieron 4 civiles y 12 policías, mientras que 176 talibanes fueron abatidos por las fuerzas de seguridad.

A pesar de la violencia y las amenazas de los talibanes, la votación tuvo una alta participación con siete millones de personas que votaron de casi 12 millones de posibles electores, de acuerdo con el director de la Comisión Electoral, Ahmad Nuristani.

La votación enfrenta al exlíder de la resistencia antitalibán Abdulá Abdulá y al tecnócrata Ashraf Gani, los dos candidatos que consiguieron el mayor número de votos en la primera vuelta el pasado 5 de abril, mientras que otros seis aspirantes fueron eliminados.

Adbulá, de padre pastún, etnia que representa el 40 % de la población afgana, y madre tayika, obtuvo el 45 por ciento de los votos en la primera vuelta.

Gani, pastún, consiguió el 31,6 %, frente al 3 % con el que quedó en cuarto lugar en las anteriores elecciones de 2009.

Las elecciones suponen el fin del Gobierno de Hamid Karzai, que ha dirigido Afganistán desde la caída de los talibanes en 2001 y a quien la Constitución impide presentarse a un tercer mandato.

Los comicios se celebran en un momento en que las tropas de la OTAN están en pleno proceso de retirada y transfieren gradualmente las competencias de seguridad a la Policía y al Ejército afganos.

Sin embargo, Estados Unidos ha anunciado que mantendrá unos 9.800 soldados en el país hasta completar su salida total a finales de 2016.