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Domingo , 23.09.2018 / 13:34 Hoy

Personaje de la Semana: Isabel II, la reina con más años en el trono

El pasado día  9 la soberana británica superó a la reina Victoria como la soberana británica que más tiempo ha estado en el trono del Reino Unido, con 23,226 días, 16 horas y 30 minutos.

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Isabel II, de 63 años, superó el miércoles de la pasada semana a la reina Victoria como la soberana británica que más tiempo ha estado en el trono en el Reino Unido.

Nacida el 21 de abril de 1926, Isabel Alejandra María, soberana del Reino Unido y de varios países de la Commonwealth (Mancomunidad Británica de Naciones), fue la hija mayor del rey Jorge VI y la reina Isabel, educada por tutores y sin que su llegada al mundo estuviera marcada para regir los destinos del Reino Unido.

Por entonces, Isabel Alejandra María –apodada “Lilibet” por su familia- era tercera en la línea de sucesión al trono, después de su tío Eduardo y su padre Alberto, pero su futuro dio un giro cuando tenía 10 años, después de que Eduardo VIII abdicase para casarse con la divorciada estadunidense Wallis Simpson.

En diciembre de 1936, Isabel se convertía en heredera al trono al asumir su padre, el príncipe Alberto, el conocido en su reinado como Jorge VI. Antes de estos cambios, que pusieron a prueba la supervivencia de la monarquía británica, Isabel había tenido una infancia feliz, disfrutaba de pantomimas y jugaba con otras niñas de su edad en casa gracias a un grupo creado especialmente para ella, pues su paso por la escuela estaba descartado por aquella época.

Unida a su hermana

Su familia la llamaba Lilibet y desde pequeña era amante de los perros y los caballos y estaba muy unida a su hermana, la princesa Margarita, cuatro años más joven que ella. Tras convertirse en princesa heredera, Isabel recibió una educación más especializada, con especial énfasis en historia y mientras su país entraba en la II Guerra Mundial.

De adolescente participó como subalterna honoraria del Servicio Territorial Auxiliar de Mujeres y tomó clases para conducir y de reparación de vehículos durante el conflicto bélico.

Fue criada por institutrices y se mudó al palacio de Buckingham en 1937, cuando su padre fue coronado. Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, a los 18 años, se enroló en las Fuerzas Armadas como conductora. En el mensaje que dirigió al país cuando cumplió 21 años, declaró: "mi vida entera, sea larga o corta, estará consagrada a vuestro servicio".

Ya por entonces intercambiaba correspondencia con el apuesto príncipe Felipe de Grecia y Dinamarca, el comandante naval Philip Mountbatten, con el que se casaría dos años después de la guerra, el 20 de noviembre de 1947, cuando el rey Jorge VI le concedía a Felipe el título de duque de Edimburgo.

Siendo aún princesa heredera, Isabel tuvo al príncipe Carlos y a la princesa Ana, antes de que su padre falleciera el 6 de febrero de 1952 mientras dormía y ella pasara a convertirse en la reina Isabel II.

Isabel estaba de visita oficial en Kenia en el momento de la muerte de su padre, alojada en el hotel Treetops, haciendo honor al dicho de "acostarse como una princesa y despertarse como una reina".

Le esperaba Winston Churchill

Su marido le comunicó la noticia y volvieron inmediatamente al Reino Unido, donde le esperaba el entonces primer ministro, Winston Churchill, para comenzar uno de los reinados más importantes y exitosos de la historia. Cuando ascendió al trono en 1952, con sólo 25 años, India acababa de conseguir su independencia y Gran Bretaña todavía gobernaba en partes de Asia y África.

Desde entonces, se ha convertido en un símbolo de constancia que atravesó la desintegración del imperio, la Guerra fría, los cambios sociales de la posguerra y los años 60, y la llegada de la era digital, con la apertura de una cuenta en twitter.

Los tiempos cambiaron y la popularidad de la monarquía sufrió altibajos, pero la reina fue siempre una figura popular, posiblemente la mujer más reconocida del mundo. Isabel II llegó a ser la jefa de Estado de 32 reinos, una figura que se ha reducido a los 16 de la actualidad, incluyendo el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.

"Para ella, ser reina es un gran papel, más grande que ella, y es un papel con el que trata de cumplir", explicó a la AFP Kate Williams, autora de La joven Isabel: la creación de una reina, cuando se cumplieron los 60 años de su reinado, en 2012. "No es sólo un empleo a tiempo completo: es toda su vida", sentenció.

Fue coronada el 2 de junio de 1953, siendo el monarca número 40º desde el rey Guillermo I en 1066, en la primera ceremonia de entronización retransmitida por televisión.

Unos años más tarde nacerían dos hijos más, los príncipes Andrés y Eduardo, mientras Isabel II y el duque de Edimburgo mantenían una apretada agenda de trabajo y disfrutaban de gran popularidad.

Estoica ante dificultades

Con una actitud estoica ante los momentos más difíciles, Isabel II fue testigo de crisis económicas, cambios demográficos, pérdida de colonias, guerras, el terrorismo del Ejército Republicano Irlandés (IRA), el florecimiento de las letras y las artes y, también, de tragedias familiares, como la muerte de Diana de Gales.

Isabel II es una figura inmediatamente reconocible, por sus sombreros, sus bolsos y sus vestidos coloridos. No mucho más: su vida privada es un completo enigma. Le encantan las carreras de caballos y los perros corgis, que siempre tuvo como mascotas. En 63 años de reinado, la soberana ha pasado por épocas de turbulencia.

Isabel II tuvo que lidiar con el divorcio de tres de sus cuatro hijos -Carlos, Ana y Andrés-, aunque fue la separación en 1992 de los príncipes de Gales, Carlos y Diana, uno de los momentos más difíciles de su reinado, simbolizado con su famosa frase "annus horribilis", pronunciada a finales de ese año.

Fue también la muerte en un accidente de tráfico en 1997 de la princesa Diana la que puso a prueba su reinado, visto como frío e indiferente al quedarse la familia real en Escocia mientras la gente lloraba y colocaba flores en el palacio de Buckingham.

La muerte de Diana estuvo a punto de suponer el divorcio entre la soberana y su pueblo. Su desinterés por Diana, que ya no formaba oficialmente parte de la familia real, la distanció de los británicos, sumidos en un profundo dolor, pero la reina terminó por rendir homenaje a la "princesa del pueblo".

Pero Isabel II demostró estar a la altura de los acontecimientos al escuchar los consejos del entonces primer ministro Tony Blair y regresar al palacio de Buckingham, de donde salió para hablar con la gente y leer los mensajes dejados por los británicos.

Poco a poco, la monarquía se recuperó, y la boda de en abril de 2011 de su nieto Guillermo, segundo en la línea sucesoria, con Catalina, le devolvió el lustre y el toque de 'glamour' que muchos echaban de menos desde la desaparición de Diana. El matrimonio le dio su primer bisnieto, el príncipe Jorge, el 22 de julio de 2013, al que seguiría la princesa Carlota en mayo de 2015.

Sus últimos años han sido exitosos gracias a la boda del príncipe Carlos y Camilla, duquesa de Cornualles, y la de los duques de Cambridge, Guillermo y Catalina.

El pasado 9 de setiembre se convirtió en la monarca británica más longeva de la historia al cumplir 23,226 días, 16 horas y 30 minutos aproximadamente en el trono, superando así a su tatarabuela Victoria. Durante su mandato, Isabel II ha visto desfilar a 18 primeros ministros británicos y quince presidentes de Estados Unidos.

Hoy, Isabel II, la reina más longeva del mundo mantiene la promesa que hizo en un mensaje por radio cuando tenía 21 años: "Toda mi vida, sea larga o corta, estará dedicada a vuestro servicio".

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