Personaje de la semana: Matteo Renzi, primer ministro italiano

El  ambicioso alcalde de Florencia y joven secretario general del izquierdista Partido Demócrata Italiano, de 39 años, de hablar franco y hábil comunicador en internet, forzó la dimisión de su ...
Matteo Renzi, durante una ceremonia en el Palazzo Vecchio en Florencia, ciudad de la que es alcalde
Matteo Renzi, durante una ceremonia en el Palazzo Vecchio en Florencia, ciudad de la que es alcalde (EFE)

Roma

El joven secretario general del Partido Demócrata italiano (PD), alcalde de Florencia y ambicioso -tal y como él mismo se definió- Matteo Renzi, de 39 años, se convertirá previsiblemente en el próximo primer ministro de Italia tras la dimisión de su correligionario Enrico Letta, coronando así un ascenso fulgurante basado en su hablar franco y su habilidad de comunicador en internet.

Una encuesta divulgada el mes pasado mostraba que a un 54% de los italianos les gusta su estilo de liderazgo, más del doble que el escaso 25% que estaría dispuesto a votar por su partido. Con sus eslóganes ocurrentes, sus hashtags y su estilo informal, cuenta con un respaldo aun mayor entre los jóvenes. Su poder de seducción alcanza al electorado de derecha y hasta el ex jefe de gobierno conservador y magnate de las comunicaciones, Silvio Berlusconi, se dijo impresionado por la nueva estrella de la política italiana.

 Renzi está ya muy cerca de su objetivo: el Palacio Chigi, sede del gobierno italiano. En su lucha por el poder, este arribista de la Toscana logró un gran apoyo, aunque también críticas. Una y otra vez se le acusó de mirar únicamente por su propia ambición y de comportarse de forma poco leal. Además, algunos de sus correligionarios le consideran un populista y no quieren apoyar sus reformas radicales.

Renzi fue elegido en diciembre para presidir el PD por amplia mayoría, y desde entonces no dejó de atacar a Letta. Tan sólo hace un año, su intento por llegar al poder había fracasado, al perder en las elecciones internas del PD contra Luigi Bersani.   Así, Renzi tuvo que renunciar a ser el candidato de su partido para las elecciones parlamentarias, pero no tiró la toalla.

Renzi, casado y con tres hijos, nació en Florencia el 11 de enero de 1975. Tras completar sus estudios en la Escuela Secundaria Dante de la ciudad toscana se licenció en Derecho en 1999 con una tesis titulada "Florencia 1951-1956: La primera experiencia de Giorgio La Pira alcalde de Florencia. Su actividad política comenzó durante sus años de estudiante universitario, cuando colaboró en el nacimiento del "Comitati per Prodi" y se inscribió en el Partido Popular Italiano, convirtiéndose en 1999, a la edad de 24 años, en el secretario provincial más joven de esa formación.

Después de unos años ejerciendo diversas responsabilidades en la empresa CHIL, una compañía dedicada a los servicios de mercadotecnia que obtiene sus principales ingresos de sus contratos con La Nazione, el diario centrista de Florencia. El gran salto a la política lo dio Renzi en 2001, al convertirse en coordinador del partido cristiano de centroizquierda La Margherita. En 2004 se convirtió en presidente de la provincia de Florencia.

En este cargo llevó a cabo diferentes iniciativas basadas en la bajada de las tasas provinciales, la reducción del número de personal y de dirigentes en las instituciones y el plan provincial de la basura. Cuatro años después fue el ganador de las elecciones primarias del Partido Demócrata para encabezar las listas a la alcaldía de Florencia en los comicios de junio de 2009, que desembocaron en su triunfo.

Durante su gestión al frente de la ciudad, se aprobó por primera vez en Italia un plan estructural para reactivar áreas infrautilizadas y una campaña con el objetivo de reducir el número de muertes en las carreteras. Además en sus primeros cien días de gobierno consiguió la peatonalización total de la céntrica e histórica plaza florentina del Duomo, con el fin de preservarla del tráfico y la contaminación.

Tras su sólida y fulgurante carrera política en Florencia intentó dar el salto a la política nacional con su candidatura a las pasadas primarias de 2013 del Partido Demócrata. Su candidatura representaba la corriente del cambio en la política italiana y de renovación de sus clases dirigentes, con un mensaje muy crítico contra el anquilosamiento del que adolece la política del país, reclamando que los líderes den paso al relevo generacional.

Después de un apasionante duelo resuelto en dos vueltas, Renzi tuvo que conformarse con el 40 por ciento de los sufragios, lo que supuso la victoria para el entonces representante de la izquierda tradicional, Pier Luigi Bersani. Pero el duelo entre la tradición y los nuevos aires reformistas en la política italiana, una de las más inestables de Europa, se saldó hoy con el triunfo de la última, representada por este joven y mediático florentino que se había convertido en líder del PD el pasado 8 de diciembre tras una victoria aplastante en las elecciones primarias.

Tras esa victoria que le convirtió en secretario general del PD, Renzi ha defendido la idea de una profunda transformación de las instituciones italianas, con la modificación de la ley electoral como una de sus grandes prioridades. El pasado 18 de enero, se reunió con el ex primer ministro Silvio Berlusconi para modificar la actual ley electoral italiana, lo que le valió las críticas de una gran parte de la sociedad italiana y sobre todo supuso un desafío al presidente del gobierno de Italia, el también socialdemócrata Enrico Letta.

La fricción que se desencadenó a raíz de la reunión con Berlusconi, llegó a su punto más álgido cuando los rumores apuntaban a que Renzi podría relevar a Letta como presidente del Gobierno de Italia. La ambición de Renzi se hizo patente cuando aseguró, ante la asamblea de la directiva del PD, que era "necesaria y urgente" la formación de un "nuevo Gobierno" para Italia y reconoció que era "ambicioso", antes de pedir la marcha del Ejecutivo de su compañero de partido, Enrico Letta, que formalizó su dimisión.

Puede vérsele a menudo pedaleando cerca de Florencia y viste jeans ajustados, chaquetas de cuero y gafas de sol retro. Renzi es poco conocido en el extranjero, donde se lo compara con el ex primer ministro laborista británico Tony Blair y su "tercera vía". Esa imagen de impulsor de "políticas transversales" se ve apuntalada por sus llamamientos paralelos a mayores recortes del gasto público -que le valieron la enemistad de los funcionarios que mantuvieron altos ingresos pese a la recesión- y a consagrar mayores esfuerzos a la educación. Uno de sus consejeros es Giorgio Gori, ex director de una de las cadenas de televisión de Berlusconi.