Delcy Rodríguez, la 'tigra' al mando de la Constituyente

La presidenta de la Asamblea Constituyente en Venezuela nació en el seno de una familia vinculada a la izquierda marxista y desde la presidencia de Chávez ocupó varios cargos de confianza. 
Delcy Rodríguez, presidenta de la Asamblea Constituyente.
Delcy Rodríguez, presidenta de la Asamblea Constituyente. (AFP)

Caracas

Irreverente, combativa y contestataria: así definen muchos a la ex canciller Delcy Rodríguez, que presidirá la Asamblea Nacional Constituyente, un organismo al que la oposición y buena parte de la comunidad internacional se niegan a reconocer.

Delcy Rodríguez es una de las más aguerridas defensoras de la revolución chavista, con una beligerancia tal que el presidente Nicolás Maduro la bautizó la 'tigra'.

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La recién designada presidenta de la Constituyente, un organismo que contará con 545 miembros vinculados al oficialismo, nació en Caracas el 18 de mayo de 1969 en el seno de una familia vinculada a la izquierda marxista venezolana.

Su padre fue el dirigente socialista Jorge Antonio Rodríguez, quien murió cuando ella tenía apenas siete años, víctima de las torturas que le propinó la policía política por su involucramiento en el secuestro del empresario estadunidense William Niehous.

Su hermano mayor, Jorge, es alcalde del céntrico municipio Libertador de Caracas y uno de los hombres de confianza del presidente venezolano, Nicolás Maduro, impulsor de la Constituyente.

Siguiendo el ejemplo de su padre, Rodríguez simpatizó desde temprana edad con las causas de izquierda y, tras graduarse como abogada, militó en varios gremios de ideología socialista. Además, hizo estudios de maestría en Francia e Inglaterra.

Durante la presidencia del fundador de la "revolución bolivariana", Hugo Chávez, Rodríguez ocupó varios cargos de confianza, pero su protagonismo se dio con la llegada de Maduro al poder, quien la designó ministra de Comunicación e Información y posteriormente canciller.

Como canciller tuvo que enfrentar crecientes cuestionamientos en varios foros regionales, donde sus colegas cuestionaron el deterioro de la democracia venezolana. En respuesta, Rodríguez calificó a sus pares de "agentes", "perritos" o "lacayos" del "imperialismo" Estados Unidos.

Durante una reciente reunión del Mercosur, organismo del cual el gobierno de Maduro fue suspendido temporalmente, la canciller decidió atravesar el perímetro de seguridad e irrumpir en la cita a pesar de no haber sido invitada.

"¡Si nos cierran la puerta, nos meteremos por la ventana!", recalcó Rodríguez, quien logró además "meterse" en los noticieros del continente con su actitud.

Su actitud combativa y desafiante le ha valido ser calificada por varios analistas como "la canciller sin diplomacia", aunque Maduro ha saludado este estilo al llamarla "la canciller de la dignidad".

En el discurso de apertura de la Constituyente, Delcy volvió a cargar contra los "fascistas" que se oponen a Maduro, prometiéndoles mano dura.

"A los violentos, a los fascistas, a los que le hacen la guerra económica al pueblo, a los que le hacen la guerra psicológica al pueblo, ¡les llegará la justicia!", aseguró Rodríguez, quien sin embargo llamó a la oposición al "diálogo" político.

Empleados de la Cancillería consultados aseguran que, más allá de su "persona política", en privado Rodríguez puede ser "amable" y "agradable", mientras intelectualmente está "muy bien formada" en sus ideas de izquierda.

AER