La paz no se compra ni se vende: Papa

En un discurso ante 600 personas en el lugar donde fue bautizado Jesús, el pontífice culpó a fabricantes y vendedores de armas de guerra.
Bendijo las aguas del río Jordán y pidió ayuda para Siria.
Bendijo las aguas del río Jordán y pidió ayuda para Siria. (EFE)

Aman

Fiel a su estilo, el papa Francisco inició ayer su primera peregrinación a Tierra Santa, donde abogó por la defensa de los más desfavorecidos; además, hizo una denuncia política, simple y directa, como eje de su discurso, en el que dijo que”la  paz ni se compra ni se vende, es cuestión de gestos”.

Bergoglio aterrizó en torno a las 13 horas locales en el aeropuerto Queen Alia de Jordania siguiendo los pasos de Pablo  VI, y en la primera intervención satisfizo a aquellos que esperaban una declaración sobre los conflictos que atribulan esta región.

En un discurso junto a su anfitrión, el rey Abdala II de Jordania, el pontífice pidió una resolución urgente para la guerra civil en Siria y una solución justa para el enfrentamiento entre israelíes y palestinos.

Después, en la homilía que pronunció ante 30 mil fieles en el estadio de Aman, desplegó su discurso: “La  paz ni se compra ni se vende, es cuestión de gestos”, aseveró  Jorge Mario Bergoglio.

 “Es un don” que debemos “construir mediante gestos grandes y pequeños en nuestra vida cotidiana”, agregó el pontífice. Durante la celebración, mil 400 niños recibieron la primera comunión.

Francisco llegó al estadio en un vehículo abierto, en un breve viaje en el se manifestó el calor de miles de feligreses que lo obligaron
a parar en numerosas ocasiones para acercarse a él o mientras los niños buscaban que los bendijera e incluso le entregaron documentos.

Un escenario con globos blancos y amarillos y un enorme cartel en el que aparecía Francisco saludando a Abdalá II lo
recibieron en su primera homilía en Tierra Santa.

Allí, bajo un anaranjado atardecer, oró de pie a orillas del Jordan y bendijo las aguas como hicieron Juan Pablo II y Benedicto XVI.

Afirmó que el odio y la codicia del dinero son la raíz y la causa de la guerra y acusó de las continúas contiendas en Siria a todos aquellos que negocian con los conflictos y fabrican y venden armas.

En un discurso ante cerca de 600 personas que abarrotaban la iglesia levantada en el sitio donde la historia sitúa el bautismo de Jesús, el pontífice pidió a los presentes “que busquen en su corazón una palabra para que esta pobre gente se convierta”, e instó a la comunidad internacional a ayudar a Siria a salir del conflicto.

“Me dirijo a la comunidad internacional para que no deje sola a Jordania ante la emergencia humanitaria que se ha creado con la llegada de un número tan elevado de refugiados, sino que continúe e incremente su apoyo y ayuda. Y renuevo mi vehemente llamamiento a la paz en Siria”, subrayó.

Acto seguido, lamentó la triste situación en la que viven los refugiados sirios, palestinos e iraquíes; renovó el compromiso de ayuda de la Iglesia católica y agradeció el esfuerzo de Jordania, para quien reclamó mayor ayuda internacional.

“Este país acoge generosamente a una gran cantidad de refugiados palestinos, iraquíes y de otras zonas en crisis, en especial de la vecina Siria, destruida por un conflicto que ha durado demasiado tiempo. Esta acogida merece el reconocimiento y la ayuda de la comunidad internacional”, afirmó.

El Papa argentino, que viaja acompañado por un rabino y un profesor musulmán, dos amigos y compatriotas suyos, como un gesto de tolerancia y diálogo entre las tres religiones monoteístas, dirigió también un saludo “lleno de afecto a las comunidades cristianas” que residen en Jordania desde “los tiempos apostólicos”.

“Es algo grande que Francisco haya venido”, confesó Verónica Moutaame, una de las asistentes.

Hoy se desplazará en un helicóptero militar jordano a la ciudad palestina de Belén para reunirse con el presidente de la Autoridad Nacional, Mahmud Abas, y oficiará otra misa ante unas 8 mil personas en la Plaza del Pesebre.

El Vaticano incorpora el árabe

El sitio de internet del Vaticano incorporó desde ayer el árabe a sus idiomas, “como regalo del Santo Padre a los fieles” de esa lengua, informó la oficina de prensa de la sede papal.

El sistema vatican.va, que incluye tanto el sitio en internet www.vatican.va, la versión móvil, el widget y la aplicación vatican.va para Android o Appel móviles y tablets, ofrece efectivamente entre sus lenguas la opción del árabe.

Con este nuevo idioma el Vaticano ofrece información sobre el Estado, la iglesia católica y las actividades del Papa en internet en italiano, francés, inglés, español, portugués, alemán, chino y el suyo propio, el latín.

“Con el tiempo se incrementarán las traducciones disponibles en el sitio”, agregó el Vaticano en un comunicado.

El anuncio se produjo mientras el papa Francisco realiza su el primer viaje, dentro de su pontíficado, a Tierra Santa.