Tras ataque a parlamento, gobierno libio propone comicios antes del 15 de agosto

El gobierno de Trípoli reclama un "consenso nacional" para superar la actual crisis que sufre el país norteafricano, donde se sigue cuestionando la elección del actual primer ministro, Ahmad ...
Ex rebeldes, integrados hoy en el ejército libio en la brigada Diraa al Gharbiya, hacen guardia en la entrada occidental a Trípoli
Ex rebeldes, integrados hoy en el ejército libio en la brigada Diraa al Gharbiya, hacen guardia en la entrada occidental a Trípoli (AFP )

Trípoli

El Gobierno libio propuso hoy a la Asamblea Legislativa la celebración de elecciones parlamentarias antes del 15 de agosto y la búsqueda de un "consenso nacional" para superar la profunda crisis que atraviesa el país norteafricano. La iniciativa supone poner en receso al cuestionado Congreso General Nacional (CGN), que cumple funciones parlamentarias.

Tras destacar "el peligro de la actual etapa de la historia libia", el Ejecutivo presentó una "iniciativa nacional" que incluye una repetición de la votación parlamentaria para confirmar a Ahmad Maitiq como primer ministro.

"Tras la adopción del presupuesto de 2014, el CGN entra en receso hasta la elección de un nuevo parlamento" en un plazo de tres meses, indicó el gobierno en su portal de internet. El CGN, elegido en julio de 2012 por un período de 18 meses, indignó a gran parte de la población cuando decidió prolongar su mandato hasta diciembre de este año.

Maitiq fue elegido por los legisladores el pasado 4 de mayo como jefe del Gobierno en una elección cargada de polémica y que muchos diputados han contestado. De hecho, el presidente del Parlamento, Nuri abu Sahmin, tuvo que desdecir al vicepresidente, Azeldin al Awani, que había invalidado la designación de Maitiq.

La iniciativa gubernamental propone que en caso de que Maitiq no reciba los apoyos suficientes, en una votación secreta, siga dirigiendo los asuntos diarios del país el actual gabinete encabezado por Abdala al Zani, quien presentó su dimisión el pasado 13 de abril tras sufrir un atentado del que salió ileso.

El Ejecutivo también sugiere al Parlamento que, tras su próxima sesión, en la que además de elegir primer ministro está previsto que se aprueben los presupuestos del Estado, se tome un periodo de descanso hasta la elección del próximo Congreso Nacional General, que deberá celebrarse antes del 15 de agosto.

Asimismo, el Ejecutivo se ha mostrado a favor de crear una "comisión ministerial" para entrar en contacto con "todas las formaciones armadas" para alcanzar un acuerdo nacional que incluya el compromiso de no levantar las armas contra los propios libios. El equipo de gobierno en funciones también insistió en que "las decisiones del Estado Mayor del Ejército y el jefe del Estado Mayor deben ser tomadas tras consultas y con el acuerdo del Gobierno cuando estas decisiones puedan acarrear graves repercusiones sobre la sensible situación en Libia".

La propuesta del Ejecutivo coincide con un momento de gran tensión en el país, sumido en una profunda crisis política e institucional ante la incapacidad del Gobierno de imponer su autoridad. El pasado viernes, el general retirado Jalifa Hafter, al mando de hombres armados y militares fieles, lanzó un ataque contra varios cuarteles de milicias en Bengasi, la segunda ciudad del país.

Tras el asalto, en el que murieron 70 personas y 141 resultaron heridas, los hombres de Hafter, que contaron con apoyo aéreo y artillería pesada, se han acantonado en tres barrios de la periferia de la ciudad.

Ayer, domingo, dos milicias de la ciudad de Zintán, situada al suroeste de Trípoli, asaltaron la sede del Parlamento y sembraron el caos y la confusión en la capital. Las milicias abandonaron la sede de la Asamblea Legislativa y se replegaron en dirección al aeropuerto internacional. Tras abandonar el edificio que alberga el Congreso Nacional General (Parlamento), varias columnas de humo se alzaban desde el lugar donde los asaltantes, miembros de las milicias Al Qaqaa y Al Sawaeq, quemaron varios vehículos.

Los milicianos asaltaron la sede cuando los diputados celebraban una sesión parlamentaria, que tuvo que ser interrumpida debido a los duros combates, en los que los atacantes emplearon proyectiles de mortero. Milicias progubernamentales de distintos barrios de la capital cerraron todos los accesos hacia la Asamblea y no permitieron a los periodistas acercarse al edifico.

Antes de que los combatientes de ambas milicias, consideradas contrarias a la corriente islamista parlamentaria, irrumpieran en el Congreso Nacional General, los diputados habían sido evacuados. En una conversación con Efe, el congresista Husein al Ansari calificó de "violentos" los choques que se desarrollaron en los alrededores del Parlamento.

Aunque la ciudad ha amanecido hoy en calma, tras una jornada de combates, que continuaron durante parte de la noche en una zona cercana al aeropuerto, donde ambas formaciones armadas mantienen sus cuarteles, continúa la tensión, el desconcierto y la incertidumbre.
 

Arabia Saudí cerró hoy su embajada en Trípoli y evacuó a su personal diplomático en un avión especial, como consecuencia de la "situación en materia de seguridad" en la capital libia, según la agencia oficial saudí SPA. "Dadas las actuales circunstancias y la situación en materia de seguridad, todos los miembros de la misión diplomática se han marchado", indicó a SPA el embajador de Arabia Saudí en Trípoli, Mohamed Mahmud al Ali.

Además, las compañías aéreas Tunisair y Syphax Airlines anunciaron la anulación de los vuelos desde y hacia Libia. Por último, un portavoz de la Unión Europea afirmó que la UE estaba "muy preocupada" por la situación en Libia.