El papa reta hoy a la Mafia con su visita al sur de Italia

El pontífice católico estará hoy en Nápoles, donde en el barrio de Scampia, emblema de miseria y delincuencia, lanzará un mensaje contra el crimen organizado, la Camorra, mafia napolitana.
El papa Francisco, en el barrio napolitano de Scampia, esta mañana
El papa Francisco, en el barrio napolitano de Scampia, esta mañana (AFP)

Ciudad del Vaticano

El papa Francisco efectúa este sábado una visita relámpago de un día a Nápoles, en el sur de Italia, para reunirse con detenidos, transexuales y desempleados y lanzar un mensaje contra la mafia desde Scampia, el barrio emblema de la miseria y la delincuencia.

El pontífice argentino visitará también la cárcel superpoblada de Poggioreale, donde almorzará con 90 detenidos, entre ellos diez transexuales, los cuales se han encargado de preparar el almuerzo para el papa.

Se espera que unas 800 mil personas salgan a las calles de Nápoles para saludar al santo padre, quien pronunciará seis discursos y sobre todo visitará el barrio emblemático y cuna de la mafia napolitana, la Camorra.

Considerada como una de las zonas más pobres y olvidadas de Italia, no muy lejos del centro histórico de la capital del sur del país, Scampia tiene uno de los más altos índices de desempleo del país, por lo que Francisco quiso reunirse con asociaciones y representantes del barrio.

Fiel a su compromiso a favor de los pobres de las periferias, el papa latinoamericano dedicará buena parte de su jornada a cerca de los 50 mil habitantes que conviven en medio del tráfico de droga, la falta de empleo y la extorsión que impone la temida organización criminal.

Un dispositivo con imponentes medidas de seguridad ha sido dispuesto por las autoridades locales, que han tenido en cuenta también el momento delicado, después del atentado en Túnez y las amenazas de atacar Europa y el Vaticano por parte del grupo Estado Islámico.

Según el diario local Il Mattino, tres mil agentes han sido desplazados para garantizar la seguridad del jefe de la Iglesia católica, que recorrerá en automóvil cerca de 25 kilómetros, por lo que han sido dispuestos francotiradores en todos los puntos clave.

Retando a la Camorra en su territorio

El papa comenzará su viaje con una breve visita al santuario de Pompeya, tras lo cual se trasladará a Scampia, donde se reunirá con los habitantes del barrio en la plaza Juan Pablo II, bautizada así en memoria de la visita en 1990 del papa polaco.

Después del encuentro, Francisco se desplazará en automóvil a la céntrica plaza del Plebiscito, donde celebrará la misa, tras lo cual almorzará con los detenidos de la cárcel napolitana, tristemente célebre por alojar 2,500 detenidos en un espacio creado para 1,400.

En la tarde, Francisco cumplirá un rito tradicional en Nápoles: rendir homenaje a "San Jenaro", patrono de la ciudad y célebre porque todos los años desde hace 400 se celebra el milagro de la licuefacción de su sangre, contenida dentro de una ampolla o cápsula.

Luego se reunirá con enfermos y sucesivamente concluirá la jornada escuchando frente al mar un concierto de canciones napolitanas a cargo de grupos de jóvenes.

Como hace 25 años con Juan Pablo II, Francisco reta a la mafia napolitana, una de las más violentas, que en medio siglo ha logrado aumentar su poder económico, de control del territorio y de los jóvenes e imponer la ley del ojo por ojo, como cuenta en su libro el premiado escritor Roberto Saviano, autor de Gomorra.

La idea de recorrer los escenarios que inspiraron Gomorra y sobre todo la visita a las víctimas de la mafia ha sido elogiada por el sacerdote Luigi Ciotti, fundador del Grupo Abele y de la asociación Libera para combatir la mafia, que el sábado celebra una jornada antimafia en Bolonia (norte).

"Esta visita del papa al territorio de la Camorra constituye una auténtica esperanza para la población local, una auténtica primavera, pues permite afirmar y comprender que es posible vivir una vida libre de los tentáculos de la mafia", afirmó el religioso.

"El papa habla mucho del problema de la corrupción, de la trata de seres humanos, del abuso de las mujeres en el mundo de la prostitución. No se cansa nunca de recordarnos que tenemos que asumir nuestra responsabilidad", comentó el sacerdote en una entrevista televisiva.