La oposición venezolana quiere indagar a Podemos

Legisladores acusan al régimen de Nicolás Maduro de haber financiado de manera ilegal a una fundación próxima al partido español de izquierda radical encabezado por Pablo Iglesias.
Los congresistas opositores, que dominan la Asamblea Nacional, buscan abrir una investigación.
Los congresistas opositores, que dominan la Asamblea Nacional, buscan abrir una investigación. (Miguel Gutiérrez/EFE)

Caracas-Madrid

El diputado opositor venezolano Julio Montoya solicitará al Congreso de su país el derecho de palabra para pedir que se abra una investigación sobre una supuesta financiación ilegal del partido español Podemos (izquierda radical) por parte del gobierno chavista, presidido por Nicolás Maduro.

Montoya aseguró que presentará "las facturas y pruebas que muestran la vinculación de la Fundación de Estudios Políticos y Sociales (CEPS), que dirigían los que hoy son de Podemos, por más de tres millones de euros".

El legislador, que espera que con esas supuestas pruebas se abra una investigación sobre el asunto en una comisión parlamentaria, estimó que su intervención sobre el tema podría realizarse en unas dos o tres semanas en la Asamblea Nacional, dominada por la oposición.

Montoya solicitó además derecho de palabra para pedir que se abra una investigación sobre supuestos delitos de legitimación de capitales de varios funcionarios venezolanos a través del Banco de Andorra y el Banco de Madrid.

El político afirmó que ha recopilado "más de 300 elementos de prueba" de ambos casos.

Según el presidente de la comisión de Contraloría, el opositor Freddy Guevara, la propuesta de Montoya debe ser sometida a la consideración de la directiva, luego será presentada ante el pleno y, si recibe el voto favorable de la mayoría absoluta, se podría abrir una investigación.

Asimismo, la comisión de Política Exterior prevé discutir los supuestos vínculos del gobierno de Maduro con el CEPS, próximo a Podemos, dijo el presidente de la misma, el opositor Luis Florido.

Montoya, que viajó a España hace casi un año para recopilar pruebas, ha insistido durante los últimos meses en los vínculos entre el chavismo y Podemos a través de supuestos pagos recibidos hasta 2014 por el CEPS.

El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha desestimado en varias ocasiones la presunta financiación irregular de su partido a través de la fundación CEPS tanto de Venezuela como del gobierno iraní.

En busca de gobierno

El rey Felipe VI inició ayer su segunda ronda de consultas con los partidos para buscar candidato a la presidencia del Gobierno, tras la falta de acuerdos luego de las elecciones de diciembre pasado en España.

El diputado de Nueva Canarias (NC), Pedro Quevedo, así como Isidro Manuel Martínez, de Foro Asturias, y Ana Oramas, de Coalición Canarias, fueron recibidos separadamente por el rey.

La segunda ronda de consultas se desarrollará en cinco días, con la reunión en total de 14 formaciones políticas y terminará, como la primera, con el líder del Partido Popular (PP, derecha) y mandatario saliente, Mariano Rajoy, justo después de Pedro Sánchez, que encabeza al PSOE (Partido Socialista Obrero Español).

En las elecciones del pasado 20 de diciembre el PP obtuvo 123 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados, seguido del PSOE con 90 diputados, Podemos, de Iglesias, con 69, y Ciudadanos (centro derecha y encabezado por Albert Rivera) con 40, y las demás curules distribuidas en el resto de formaciones.

Al ser el PP el más votado y con más diputados, corresponde a Rajoy la formación de gobierno, pero al carecer de mayoría absoluta debe conseguir apoyos de otros grupos parlamentarios para sumar al menos 176 votos.

El viernes pasado, al cerrar con Rajoy su primera ronda de conversaciones, el rey ofreció al aún mandatario ser propuesto como candidato a la presidencia, pero éste rechazó la oferta, a la espera de conseguir un respaldo parlamentario que garantice su reelección.

Rajoy también tiene la opción de que en una segunda votación podría salir elegido por mayoría simple, pero necesitaría que algún partido con numerosa representación se abstuviera para que los votos a favor sean más que los en contra.

En caso de que los intentos de Rajoy fracasaran, el rey podría proponer a otro candidato de un partido político diferente.

El proceso de negociación cuenta con dos meses a partir de la primera votación de investidura, y si no se consigue acuerdo para formar gobierno en ese plazo se podrían convocar a nuevas elecciones.