Humala y Heredia, la "pareja presidencial" que va a prisión

El matrimonio de Ollanta Humala, de 55 años, con Nadine Heredia es tan simbiótico que durante el gobierno la opinión pública los llamaba pareja presidencial.
El ex presidente de Perú Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia.
Humala y su esposa salieron de su casa en el distrito de Surco, tras escuchar la resolución del juez. (Reuters)

Lima

El matrimonio de Ollanta Humala con Nadine Heredia es tan simbiótico que durante el mandato del primero (2011-2016) la opinión pública los llamaba "pareja presidencial".

Entender a Humala sin Heredia es imposible. La comunicadora ejerce tal influencia sobre su esposo, teniente coronel en retiro del ejército, que sus contradictores aseguran que ella lleva las riendas de la pareja y tomó las principales decisiones de gobierno.

Ahora, la pareja estará en la cárcel al menos 18 meses, salvo que prospere la apelación que presentará la defensa. 

Humala, de 55 años, era un oficial desconocido para el país cuando en 2000, en las postrimerías del mandato de Alberto Fujimori, encabezó un intento de golpe de Estado que fracasó sin que en ningún momento se pusiera en riesgo la continuidad del mandatario.

El episodio tuvo incluso ribetes tragicómicos. Los compañeros de levantamiento abandonaron a su líder y regresaron al cuartel. El frustrado golpista huyó por pueblos de los Andes sureños sin que nadie lo persiguiera. Pero aprovechó para sembrar el confuso discurso "etnocacerista"" que manejaba su familia.

Si bien la intentona fue un fracaso, entre los peruanos comenzó a hacerse conocido ese teniente coronel de nombre de general inca y apellido quechua. Poco a poco el país no solo supo de él, sino del resto de su numerosa familia, encabezada por Isaac Humala, un abogado ex comunista creador del pensamiento "etnocacerista".

Se dice que Isaac siempre soñó con ver a su hijo como presidente, pero no por vía de las urnas, en las que poco creía, sino mediante el golpe militar. Por eso le fomentó su vocación castrense.

Pese a su sublevación, Humala continuó en el Ejército y en cargos "dorados". Fue agregado militar en París y Seúl, hasta que en 2005 se le dio de la baja y se activó la rebeldía que tenía guardada.

Con apenas unos meses de vida política, Humala por poco supera en 2006 al ex presidente Alan García. Su discurso, ahora más moderado, continuaba incluyendo elementos del "etnocacerismo", extraña mezcla de comunismo, fascismo, ultranacionalismo, racismo "cobrizo", militarismo, xenofobia, antisemitismo y homofobia.

Más maduro volvió a intentarlo en 2011 y esta vez venció a la derechista Keiko Fujimori. Es ahí donde comienza a ganar notoriedad Heredia, quien, según los viejos amigos izquierdistas de Humala, fue quien lo "derechizó".

Joven, carismática, inteligente y metódica, Heredia comenzó a ser la sombra de un esposo que además, por los extraños laberintos de la familia, es su sobrino lejano, aunque ella es 14 años menor.

"Loquita de poder", la definió Isaac. Humala se alejó de su familia paterna e hizo bloque con su cónyuge. El discurso de izquierdas quedó atrás y el gobierno del Partido Nacionalista Peruano (PNP) siguió el esquema liberal-conservador, pero sin ganar nunca la confianza de una derecha que siempre vio con malos ojos a la pareja.

Ya desde la gestión de Humala comenzaron a surgir dudas. A Heredia se le acusaba de manipular dinero regalado por el pretendido mentor ideológico del PNP, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, y de usar el poder con fines hedonistas.

Ahora, las acusaciones de la constructora brasileña Odebrecht golpean a la pareja de frente. Se les acusa de recibir dinero para la campaña y luego devolver los favores con obras sobrevaluadas, mientras ellos se dicen víctimas de la ultraderecha. 


jamj