Mueren ocho miembros de servicios secretos en atentado suicida en Siria

El ataque tuvo lugar en Sueida, un bastión de la comunidad drusa, minoritaria en el país árabe.
El presidente sirio, Bashar al Asad, recibe un regalo de una delegación argelina favorable a su régimen
El presidente sirio, Bashar al Asad, recibe un regalo de una delegación argelina favorable a su régimen (AFP)

Damasco

Al menos ocho miembros de los servicios secretos de la fuerza aérea siria murieron y catorce resultaron heridos hoy en un atentado suicida en Sueida, un bastión druso controlado por el régimen en el sur del país, según una ONG.

"Un kamikaze hizo estallar su coche ante el edificio que alberga a los servicios secretos del ejército del aire en Sueida, y mató la jefe de la rama local de los servicios secretos y a siete de sus miembros", declaró a AFP Rami Abdel Rahmane, director del Observatorio Siria para los Derechos Humanos (OSDH).

La provincia de Sueida se ha mantenido casi a salvo del cruento conflicto en Siria, donde más de 120 mil personas han muerto desde que estalló el conflicto, hace 31 meses. La comunidad drusa, minoritaria en Siria, no ha tomado parte en la rebelión contra Asad.

El presidente sirio comparó hoy la guerra que lo enfrenta a los rebeldes, que él califica de "terroristas", con la que devastó a Argelia durante una década. "Las posiciones del pueblo argelino en favor de Siria no son sorprendentes, ya que este pueblo tuvo que atravesar una prueba casi similar a la del pueblo sirio, que actualmente enfrenta al terrorismo", indicó Asad al recibir a una delegación argelina partidaria de su régimen.

Desde el comienzo de la revuelta contra el régimen de Asad, que inicialmente fuera pacífica, Damasco acusa a los insurgentes de ser "terroristas" apoyados por el extranjero. Argelia siempre se abstuvo cuando la Liga Árabe sancionó al régimen. La guerra civil que hizo estragos en Argelia en los años 1990 dejó unos 200 mil muertos, según cifras oficiales.

El conflicto estalló después de que el ejército suspendió el proceso electoral luego de la victoria del Frente Islámico de Salvación (FIS) en la primera vuelta de las elecciones legislativas, a fines de 1991.