Injustificables, los disturbios en Baltimore, afirma Barack Obama

El presidente de EU dijo que las personas que saquearon negocios no estaban protestando, sino robando; hoy las autoridades detuvieron a 237 personas por los desmanes de ayer.

Baltimore

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró que los disturbios de este lunes en Baltimore, por los que hoy se detuvo a 237 personas, no tienen excusa, y llamó a reflexionar sobre lo que está pasando no solo en esa ciudad, sino en todo el país.

"Si algunos individuos toman barras y comienzan a golpear para abrir puertas y saquear, no protestan. No hacen ninguna declaración. Están robando", aseguró el presidente estadunidense, que sin embargo dijo que esos hechos violentos generan "preguntas preocupantes" sobre las relaciones entre la policía y las comunidades negras.

Obama se refirió de este modo a los disturbios del lunes en Baltimore, donde las protestas desatadas por la muerte de un joven afroamericano en custodia policial derivaron en graves incidentes que incluyeron saqueos, incendios, más de 140 vehículos quemados y más de 200 arrestos.

"No hay excusa para el tipo de violencia que vimos ayer", aseguró el mandatario durante una conferencia de prensa conjunta en la Casa Blanca con el jefe de gobierno japonés, Shinzo Abe.

Los incidentes se produjeron luego de una semana de protestas pacíficas por la muerte del afroamericano Freddie Gray el 12 de abril, cuando se encontraba bajo custodia policial. Su funeral fue celebrado hoy. "Creo que nosotros debemos hacer cierta evaluación de conciencia. Esto no es nuevo. Ha estado ocurriendo durante décadas", advirtió Obama, quien insistió en que la sociedad debe hacer más para dar oportunidades a los niños de los barrios pobres de la ciudad, reformar el sistema penal e invertir en las comunidades.

Obama dijo a la prensa que "hemos visto demasiados casos de agentes teniendo contactos con personas, especialmente negros y casi siempre pobres, en formas que generan preguntas preocupantes". La policía de Baltimore tendrá que hacer "una reflexión", dijo Obama, así como las comunidades que protagonizaron los disturbios. "Pienso que todos como país debemos hacer una reflexión. Esto no es nuevo. Ha sido así durante décadas", expresó.

Esta mañana Baltimore se mantuvo en calma, según los primeros reportes, pero en el correr del día la tensión resurgió en las calles de la ciudad. El gobernador del estado de Maryland, Larry Hogan, declaró el estado de emergencia y ordenó el traslado de hasta 5 mil miembros de la guardia nacional mientras otros 500 policías fueron reclutados de otros sitios del estado.

A esa cifra se sumarán 5 mil oficiales solicitados a los estados vecinos. Las autoridades policiales precisaron hoy que detuvieron a 237 personas en los disturbios de este lunes. Además, 20 policías resultaron heridos.

En la ciudad rige un toque de queda entre las 22:00 y las 05:00 horas locales, que estará vigente durante una semana. Medios locales mostraban hoy imágenes de voluntarios formando una pared humana entre los manifestantes agresivos y las filas policiales. Algunos llevaban camisetas que los identificaban como miembros de "la unidad de compromiso nocturna".

Miles de efectivos de la Guardia Nacional y refuerzos de la policía fueron desplegados en esta ciudad portuaria de la costa este de Estados Unidos, donde los incendios se extinguían lentamente y varios negocios fueron enteramente saqueados por manifestantes durante las violentas protestas de la víspera. Equipos de voluntarios salieron hoy a las calles para limpiar los destrozos.

Pese a que hoy no se registró el caos de la víspera, hubo escenas tensas con manifestantes vociferando frente a cordones policiales. Los agentes utilizaron gas pimienta al menos una vez. Los disturbios que paralizaron a Baltimore comenzaron el lunes tras el funeral de Freddie Gray, un negro de 25 años que murió por severas lesiones en la columna vertebral ocho días después de haber sido detenido por la policía.

Toque de queda

Un toque de queda fue impuesto en toda la ciudad desde las 22:00 hora local hasta las 05:00 por un plazo de una semana. El gobernador de Maryland, Larry Hogan, recorrió las calles de la ciudad en la madrugada y visitó una barricada de la Guardia Nacional, donde dijo a la prensa que las autoridades asegurarían "que aquello que ocurrió anoche en Baltimore no vuelva a ocurrir".

"Esta violencia no será tolerada", dijo Hogan frente a la barricada, donde montaban guardia hombres armados con fusiles de asalto, al tiempo que prometió presencia "masiva" de fuerzas del orden. Líderes locales y nacionales formularon un llamado a la calma después de un nuevo capítulo de incidentes provocados por tensiones raciales.

"Fue horroroso al punto que mis hijos estaban llorando cuando tratábamos de retornar a casa", dijo a la AFP Latania Graham, al evocar la noche del lunes. "Yo siento que mis ancestros lucharon para que todo sea más calmo que esto. Pasar por esto 50 años más tarde es increíble para mí", añadió Graham, aludiendo a las luchas por los derechos civiles de los negros estadunidenses.

Muchos condenaron a los alborotadores, pero también hablaron de su desconfianza hacia la policía. Aretha Williams (45 años), empleada de una tienda, dijo frente a una línea de policías antidisturbios, en su mayoría blancos: "Creo que muchos de los policías son racistas ... que obtienen una licencia para matar al convertirse en un oficial de policía."

Una jubilada de 68 años, quien se identificó apenas como Clarence, dijo que no había visto a Baltimore tan tensa desde los disturbios de 1968, cuando seis personas murieron, 700 resultaron heridas y gran parte del centro de la ciudad fue arrasado. Las escuelas de Baltimore estaban cerradas hoy como medida de seguridad, aunque muchas voces comentaban que eso podría tener un efecto contrario, dejando a muchos jóvenes y adolescentes en las calles.

El Superintendente de Policía de Maryland, el coronel William Pallozzi, informó que movilizó 500 agentes hacia la ciudad y solicitó otros cinco mil hombres de ciudades de la región. Por su parte, la Guardia Nacional informó tener disponibles cinco mil hombres y que desplegará una "enorme fuerza" para proteger personas y propiedades.

Lesiones en la columna

Los abogados de la familia de Gray explicaron que la muerte del joven, ocurrida después de permanecer una semana en coma, fue provocada por graves lesiones sufridas luego de ser arrestado.

Seis agentes de policía fueron suspendidos sin pago hasta el fin de las investigaciones, cuyas conclusiones serán presentadas el viernes a fiscales del estado de Maryland. La Policía de Baltimore confirmó que Gray solicitó auxilio médico después de su arresto, y admitió que debería haber recibido esa atención médica de forma rápida.

En un video del arresto grabado por un testigo con un teléfono celular, se puede ver a Gray gritando de dolor cuando era arrastrado por varios agentes hacia una camioneta policial.