Obama blinda su legado ante la "amenaza Trump"

El presidente saliente de EU está legislando contrarreloj para asegurar la continuidad de programas como la ley de atención médica y la prohibición de extraer petróleo en la costa del Atlántico.
El presidente de EU pronunciará su discurso de despedida el 10 de enero.
El presidente de EU pronunciará su discurso de despedida el 10 de enero. (Carlos Barria/Reuters)

Solo dos días después de la elección estadunidense, el presidente Barack Obama se reunió en el Despacho Oval con Donald Trump, el mandatario electo, y declaró que su prioridad número uno durante sus últimos días en la Casa Blanca sería asegurar una transición del poder tranquila.

Lo que Obama no dijo fue que también pretendía establecer tantas barricadas políticas e ideológicas como le fuera posible antes de que Trump preste su juramento al cargo, el 20 de enero.

Menos de tres semanas antes de que el gobierno de Obama pase a la historia y se inicie una nueva administración con prioridades distintas, el actual presidente está utilizando toda la autoridad a su disposición para consolidar su legado y establecer sus prioridades como leyes supremas del país.

Ha prohibido la extracción de petróleo en la costa del Atlántico, estableció nuevas medidas ambientales y protegió el financiamiento para las clínicas de Planned Parenthood; además, ordenó la transferencia de detenidos de la Bahía de Guantánamo, criticó los asentamientos israelíes y castigó a Rusia por interferir en las elecciones mediante ciberataques.

Puede que el próximo presidente pueda revertir algunas o incluso la mayoría de esas acciones, un punto que los asesores de Obama han tomado en cuenta. Pero cada medida que el presidente toma requiere que Trump supere otra carga legislativa o procesal en su búsqueda por cambiar el rumbo de Washington.

Obama sigue llenando las filas del gobierno con sus propios designados:  103 personas desde el 8 de noviembre en la administración pública, comisiones clave y paneles de supervisión, incluso el National Council on Disability, el consejo de directores del tren Amtrak, el Holocaust Memorial Council y las juntas de inspectores en academias militares. También ejerce presión para liberar a infractores por drogas de las cárceles federales. En las últimas semanas, conmutó las sentencias que considera injustas de 232 presos federales e indultó a 78. Además, se reunirá con legisladores demócratas para discutir cómo hacer que su ley de atención médica llamada Obamacare quede protegida ante las iniciativas de Trump y su partido para desmantelarla.

Para muchos conservadores, Obama toma estas medidas por despecho y por convicción. “Está haciendo todo esto como su legado”, dijo Newt Gringrich, ex líder de la cámara baja, y comparó a Obama con el dios petulante de una ópera de Wagner. “Si hace esto durante tres semanas más, ¿a quién tacharán de extremista? ¿A Trump o a Obama?”

Asesores en la Casa Blanca dicen que muchas de las medidas de última hora fueron iniciadas hace meses o incluso años antes del triunfo de Trump. Además de que responden a la línea ideológica de Obama durante sus ocho años de gobierno.

La acción de mayor permanencia de Obama podría ser su orden de prohibir la extracción de petróleo en la costa del Atlántico, una decisión basada en una ley de 1953 que, según expertos, será difícil que Trump revierta legalmente. Grupos ambientales y otras organizaciones de izquierda esperan que haya muchas más medidas por parte de Obama hasta sus últimos momentos al mando.