El noruego Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN

El ex primer ministro laborista, de 55 años, era el único candidato para dirigir la alianza militar occidental.
Jens Stoltenberg, el nuevo secretario general de la OTAN, hoy en Oslo después de su nombramiento
Jens Stoltenberg, el nuevo secretario general de la OTAN, hoy en Oslo después de su nombramiento (AFP )

Bruselas

El ex primer ministro noruego, el socialdemócrata Jens Stoltenberg, fue nombrado hoy secretario general de la OTAN en un momento en que la Alianza Atlántica, organización creada durante la Guerra Fría enfrenta nuevos desafíos con la crisis ucraniana. La crisis en Ucrania y con Rusia "muestra la necesidad de un liderazgo fuerte y determinado para la OTAN", indicó en Twitter el secretario general saliente de la organización, el danés Anders Fogh Rasmussen. "Es el hombre adecuado", añadió.

Una portavoz de la OTAN indicó que Stoltenberg, único candidato al cargo, fue designado "por la unanimidad" de los 28 países miembros. "Su nombre generó consenso", indicó una fuente diplomática que añadió que "los países más importantes -Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña- lo apoyaron". Stoltenberg, de 55 años, asumirá el cargo el 1 de octubre por cuatro años luego de cinco años y dos meses al frente de la Alianza para Rasmussen.

Jefe del partido laborista noruego, Jens Stoltenberg dirigió el gobierno noruego durante casi diez años. Fue derrotado en las elecciones legislativas de septiembre de 2013. Era el único candidato al puesto de secretario general. Los 28 países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se pusieron de acuerdo más rápido que los previsto ya que se espera el nombramiento para junio.

Stoltenberg tiene además la ventaja de mantener buenas relaciones con Rusia, un país fronterizo del suyo. "Es una ventaja de peso en el contexto de la crisis ucraniana", subrayó un diplomático en Bruselas, en donde la OTAN tiene su sede. En efecto este nombramiento interviene en momentos en que la Alianza Atlántica, organización creada hace casi 65 años, atraviesa nuevos desafíos con la crisis ucraniana.

El expansionismo de Moscú que denuncian las potencias occidentales tras la anexión de Crimea a Rusia genera preocupación entre los países de Europa del este, otrora bajo la órbita de la Unión Soviética. Varios de estos países, como Polonia o los Bálticos, cercanos geográficamente de Rusia, pidieron las últimas semanas a sus aliados que reforzaran su presencia militar en la región.

La OTAN desplegó en Polonia y Rumania aviones de vigilancia AWACS. Estados Unidos envió además a Polonia doce aviones caza F-16 así como aviones de transporte. También envió seis F-15 a Lituania para vigilar el espacio aéreo del Báltico. "La OTAN es una fuerza de paz pero también una potencia militar sin comparación", recordó entonces Rasmussen. "Nuestro compromiso de defender a nuestros aliados es inquebrantable", añadió.

Pero la principal inquietud para Washington es la reducción del gasto en el sector de la defensa. Esta semana en Bruselas el presidente estadunidense Barack Obama manifestó su "preocupación" por la reducción del nivel de gasto en el sector de la defensa de algunos países de la OTAN, y afirmó que "la libertad tiene un precio".

"La situación en Ucrania nos recuerda que nuestra libertad no es gratuita, tiene un precio", indicó. "Debemos pagar" por nuestra seguridad para asegurarnos una fuerza "disuasiva", añadió. Obama pidió a los europeos que asumieran además sus elecciones políticas. Los últimos años los responsables estadunidenses multiplicaron los llamados a los países europeos, que aplican fuertes programas de austeridad para salir de la crisis económica, a no reducir los gastos en el sector de la defensa.

Entre 2007 y 2013 la parte de Estados Unidos en los gastos de defensa dentro de la OTAN pasó de 68% a 73%, mientras que la de los países europeos, que son mayoría entre los 28 miembros de la OTAN, disminuyó, según las datos de la Alianza. El semanario The Economist señaló hoy que la crisis ucraniana dio "un nuevo rol a la OTAN". "Con Vladimir Putin, la OTAN ya no tiene que justificar su existencia", estimó el semanario. Stoltenberg deberá ocuparse también del caso de Afganistán en donde este año se prevé la retirada de la tropas allí desplegadas.